El centro comercial Oasiz cambia de manos: el acreedor Cale Street se queda con el negocio

Centro Comercial Oasiz, en Torrejón de Ardoz.

Uno de los últimos centros comerciales en construirse en la Comunidad de Madrid cambia de dueño. Oasiz, ubicado en Torrejón de Ardoz y que nació con el nombre inicial de Open Sky, ha acabado en manos de su principal acreedor, el fondo Cale Street Investment. El juez del que depende el concurso de acreedores de la sociedad propietaria de Oasiz, llamada Carlotta Iberia, ha autorizado al administrador concursal que venda la unidad productiva (el activo inmobiliario y el negocio) a una nueva sociedad propiedad de Cale Street, según se refleja en el auto al que ha tenido acceso este diario.

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 El juez autoriza la venta por 140,3 millones del activo al fondo británico  

Uno de los últimos centros comerciales en construirse en la Comunidad de Madrid cambia de dueño. Oasiz, ubicado en Torrejón de Ardoz y que nació con el nombre inicial de Open Sky, ha acabado en manos de su principal acreedor, el fondo Cale Street Investment. El juez del que depende el concurso de acreedores de la sociedad propietaria de Oasiz, llamada Carlotta Iberia, ha autorizado al administrador concursal que venda la unidad productiva (el activo inmobiliario y el negocio) a una nueva sociedad propiedad de Cale Street, según se refleja en el auto al que ha tenido acceso este diario.

Así, el juzgado número 14 de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid, acaba de emitir el auto en el que autoriza la puja de la sociedad Terox SPV 2025, tras la que está Cale Street, por 140,3 millones de euros, una oferta que realizó a finales de enero. El administrador concursal PFK Attest, en un paso previo al del juez, ya había avalado el mes pasado esa oferta de la unidad productiva al completo a Cale Street porque era “la alternativa más eficiente y generadora de valor” al mantener el negocio en pleno funcionamiento.

El juez recuerda que el nuevo dueño se hace con la propiedad inmobiliaria y los derechos relacionados con el negocio, así como con los contratos de arrendamiento de los comercios y otras actividades que se dan en Oasiz.

La impulsora de Oasiz fue la promotora francesa Compagnie de Phalsbourg, a través de la filial española Compañía de Phalsbourg (empresa que se encuentra en liquidación). Para ello constituyó Carlotta Iberia, en la que también invirtió Alcadasorg, un family office galo. Cale Street prestó al inicio del proyecto 95 millones para la construcción y posteriormente inyectó otros 20 millones para saldar impuestos municipales y permitir que la justicia homologara el plan de reestructuración de Carlotta, lo que le llevó a asumir la administración del complejo.

Cale Street, con una deuda superior a los 142 millones con Carlotta, era el único acreedor privilegiado, el primero en orden de prelación en caso de cobro. De facto, esta compra supone que el fondo británico sea prácticamente compensado a través de la propiedad del negocio y activo de Oasiz y el resto de acreedores se queden sin cobrar, indican fuentes conocedoras del proceso.

Oasiz es uno de los mayores centros de la Comunidad de Madrid, con 90.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable, 250.000 metros cuadrados de superficie total y 3.600 plazas de aparcamiento. Sus principales locales están alquilados a Lidl, Fnac, Nike, Pull & Bear, Mango, Action y Adidas y, sobre todo, dispone de una potente oferta de ocio como cines (Cinesa) y zonas de circuito de motocross, fitness, camas elásticas, juegos deportivos interactivos, gaming, bolera y karting, entre otras.

El mayor problema en el arranque del centro fueron los sobrecostes en la construcción para su promotor, Compagnie de Phalsbourg, y la tardanza en estar operativo, en un área donde ya competía con Parque Corredor.

En los últimos meses, Oasiz ha mejorado su operativa y afluencias gracias a la gestión encargada a las firmas Eurofund y Savills. El centro presenta un incremento cercano al 20% en ocupación en los últimos dos años, un crecimiento de las ventas del 20,9% en 12 meses y un aumento del 3,9% en la afluencia de visitantes, explican fuentes conocedoras.

La solución encontrada por el administrador concursal y el juez garantiza que se mantenga con normalidad la actividad en el centro comercial, sin que los visitantes ni los empleados de los negocios ubicados en este complejo de tiendas de Torrejón hayan notado ningún sobresalto.

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