Estados Unidos va un paso más allá en el control de las herramientas de inteligencia artificial más disruptivas. La compañía Anthropic ha anunciado la suspensión generalizada del acceso público a sus modelos más avanzados, el Fable 5 y Mythos 5, para cumplir con una directiva de control de exportaciones dictada este pasado viernes por la Administración Trump que le obliga a impedir el acceso a este nuevo servicio a ciudadanos extranjeros por motivos de seguridad nacional.
Washington esgrime razones de seguridad nacional para justificar las restricciones
Anthropic ha anunciado la suspensión del acceso público a sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, el Fable 5 y Mythos 5, para poder cumplir con una directiva de control de exportaciones de la Administración Trump que le obliga a impedir el acceso a este nuevo servicio a ciudadanos extranjeros por motivos de seguridad nacional.
Según la empresa, la orden de evitar el acceso llegó durante la tarde de este viernes, y para poder cumplir con la norma, han optado por cortar el acceso a todos los clientes. En un comunicado, asegura que la Casa Blanca no le ha facilitado argumentos sobre por qué sus nuevos servicios de inteligencia artificial suponen un problema de seguridad nacional, y pidió disculpas a sus clientes de pago por la interrupción.
“Como hemos dicho públicamente, creemos que el Gobierno debe tener la capacidad de bloquear desarrollos inseguros como parte de un proceso transparente, justo, claro y basado en factores técnicos. Esta acción no se adhiere a esos principios”, criticó la firma.
“No estamos de acuerdo en que el descubrimiento de una posible vulnerabilidad limitada deba ser motivo para retirar un modelo comercial implementado para cientos de millones de personas. Si este criterio se aplicara a toda la industria, creemos que paralizaría prácticamente todas las implementaciones de nuevos modelos para todos los proveedores de modelos de vanguardia”, añadió.
La suspensión se produce pocos días después de que Anthropic pusiera a disposición de sus suscriptores del servicio Claude el modelo Fable 5, presentado como el más avanzado en diversos exámenes de habilidades, y considerado muy superior a sus modelos Opus. Fable se basa en el controvertido modelo Mythos, sobre el que Anthropic alertó en abril que contaba con capacidades que ponían en riesgo la impenetrabilidad de los sistemas de ciberseguridad más avanzados, en sectores sensibles como el financiero.
Aunque Anthropic aseguró que no publicaría su modelo Mythos, finalmente lo ha puesto a disposición del Gobierno de EE UU y de una lista selecta de empresas, dentro de la iniciativa de ciberseguridad Project Glasswing. El objetivo es analizar Mythos antes de su comercialización pública, para determinar vulnerabilidades en sus sistemas. Las 150 empresas, instituciones y gobiernos que forman parte del proyecto Glasswing, nombre con el que se conoce al grupo de actores a los que se les ha otorgado acceso a Mythos Preview, podrán probar desde ahora una actualización de ese modelo, Mythos 5. “Es, en esencia, el mismo modelo que Fable 5, pero con menos restricciones”, señalan sus desarrolladores.
Según la empresa estadounidense, los Fable 5, una versión de Mythos que calificaron de “segura”, diseñada para el uso general, contienen salvaguardas y restricciones para evitar su uso indebido. “Sus capacidades exceden las de cualquier otro modelo que hayamos abierto al público. Es especialmente bueno en el diseño de software, investigación científica y otros trabajos complejos”, describió la propia compañía en su blog cuando anunció el lanzamiento del modelo.
Reconocían, sin embargo, que su potencial en el terreno de la ciberseguridad se podría utilizar para “causar mucho daño”. El sector financiero fue el primero en echarse a temblar: si esa herramienta cayera en malas manos, las pasarelas de pago o las cuentas corrientes de sus clientes podrían estar en peligro. Por eso, los desarrolladores limitaron la capacidad del modelo, de manera que, cuando le hicieran preguntas sobre determinados temas, la respuesta que se devuelva sería “proceda de nuestro siguiente modelo más capaz, Claude Opus 4.8”, para evitar así su uso delictivo.
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