«Necesitamos colaboración de la ciudadanía para detectar más víctimas de trata»

«Las tenemos aquí, pero no somos capaces de verlas». Por eso, el subinspector de los Mossos d’Esquadra Lluís Moreno constata: «Necesitamos colaboración de la ciudadanía para detectar más víctimas de trata ». Las modalidades más habituales son la explotación laboral y la sexual. De supermercados 24 horas, a pisos clandestinos con mujeres esclavizadas . Las redes tras este mercado de esclavitud han evolucionado en sus formas de captación, ya que ahora recurren a redes sociales varias, pero no así en las coacciones que emplean para evitar que los afectados denuncien. Amenazas a la familia en origen, o la de la deportación si acuden a la Policía, por encontrarse en situación irregular. Ese es uno de lo muros que tratan de derribar desde el Cuerpo catalán para acabar con el miedo que las organizaciones de trata infunden entre su víctimas. «Hacen suyo el relato de los traficantes, que les explican que la Policía es represora, que si las encuentran en la calle sin documentación, las devolverán a su país», ha indicado este miércoles Moreno, durante una rueda de prensa para presentar dos iniciativas para favorecer, precisamente, la colaboración ciudadana. Una es el correo stopexplotacio@mossos.cat y otra un código QR que lleva hasta un formulario anónimo. Por el momento, sólo disponible en las redes del Cuerpo. El objetivo es recabar información para poder actuar contra los explotadores. «Las víctimas suelen ser extranjeras, con deudas económicas, carecen de círculos de confianza, desconocen el idioma y no saben que existen poíticas sociales para ayudarlas», recordaba el mando. Aquí las organizaciones las «despersonalizan», retirándoles sus pasaportes, y sometiéndolas a condiciones de esclavitud. Como operan en la clandestinidad -de locales de masajes, a manicuras o tiendas que nunca cierran-, los Mossos no tienen «fácil acceso» a las víctimas. Incluso aunque decidan acceder a dichos espacios, los afectados no se atreven a confiar en los agentes en dicho entorno donde, probablemente, se encuentre también algún integrante de la red que los explota. De ahí, la importancia de la citada colaboración ciudadana, que puede ser también la petición de auxilio de alguna de estas personas, en situación de extrema vulnerabilidad. Por ello, la intención es que ese cuestionar tras el código QR es que se traduzca también al árabe y al chino. Por el momento, está disponible en castellano, catalán e inglés. Tanto este como el correo electrónico lo recibirán directamente los investigadores de la Unidad del Trata de los Mossos, que comanda el subinspector Moreno, y «se investigará», ha subrayado. Desde el Cuerpo piden especial sensibilidad para detectar posibles víctimas. «Una mujer que no habla con nadie y sólo sale del domicilio para hacer la compra», ha puesto como ejemplo. Una implicación que pasa también por los profesionales de la salud o educadoras, sobre todo, para prevenir matrimonios forzoso. «Las tenemos aquí, pero no somos capaces de verlas». Por eso, el subinspector de los Mossos d’Esquadra Lluís Moreno constata: «Necesitamos colaboración de la ciudadanía para detectar más víctimas de trata ». Las modalidades más habituales son la explotación laboral y la sexual. De supermercados 24 horas, a pisos clandestinos con mujeres esclavizadas . Las redes tras este mercado de esclavitud han evolucionado en sus formas de captación, ya que ahora recurren a redes sociales varias, pero no así en las coacciones que emplean para evitar que los afectados denuncien. Amenazas a la familia en origen, o la de la deportación si acuden a la Policía, por encontrarse en situación irregular. Ese es uno de lo muros que tratan de derribar desde el Cuerpo catalán para acabar con el miedo que las organizaciones de trata infunden entre su víctimas. «Hacen suyo el relato de los traficantes, que les explican que la Policía es represora, que si las encuentran en la calle sin documentación, las devolverán a su país», ha indicado este miércoles Moreno, durante una rueda de prensa para presentar dos iniciativas para favorecer, precisamente, la colaboración ciudadana. Una es el correo stopexplotacio@mossos.cat y otra un código QR que lleva hasta un formulario anónimo. Por el momento, sólo disponible en las redes del Cuerpo. El objetivo es recabar información para poder actuar contra los explotadores. «Las víctimas suelen ser extranjeras, con deudas económicas, carecen de círculos de confianza, desconocen el idioma y no saben que existen poíticas sociales para ayudarlas», recordaba el mando. Aquí las organizaciones las «despersonalizan», retirándoles sus pasaportes, y sometiéndolas a condiciones de esclavitud. Como operan en la clandestinidad -de locales de masajes, a manicuras o tiendas que nunca cierran-, los Mossos no tienen «fácil acceso» a las víctimas. Incluso aunque decidan acceder a dichos espacios, los afectados no se atreven a confiar en los agentes en dicho entorno donde, probablemente, se encuentre también algún integrante de la red que los explota. De ahí, la importancia de la citada colaboración ciudadana, que puede ser también la petición de auxilio de alguna de estas personas, en situación de extrema vulnerabilidad. Por ello, la intención es que ese cuestionar tras el código QR es que se traduzca también al árabe y al chino. Por el momento, está disponible en castellano, catalán e inglés. Tanto este como el correo electrónico lo recibirán directamente los investigadores de la Unidad del Trata de los Mossos, que comanda el subinspector Moreno, y «se investigará», ha subrayado. Desde el Cuerpo piden especial sensibilidad para detectar posibles víctimas. «Una mujer que no habla con nadie y sólo sale del domicilio para hacer la compra», ha puesto como ejemplo. Una implicación que pasa también por los profesionales de la salud o educadoras, sobre todo, para prevenir matrimonios forzoso.  

«Las tenemos aquí, pero no somos capaces de verlas». Por eso, el subinspector de los Mossos d’Esquadra Lluís Moreno constata: «Necesitamos colaboración de la ciudadanía para detectar más víctimas de trata». Las modalidades más habituales son la explotación laboral y la sexual. … De supermercados 24 horas, a pisos clandestinos con mujeres esclavizadas. Las redes tras este mercado de esclavitud han evolucionado en sus formas de captación, ya que ahora recurren a redes sociales varias, pero no así en las coacciones que emplean para evitar que los afectados denuncien. Amenazas a la familia en origen, o la de la deportación si acuden a la Policía, por encontrarse en situación irregular.

 RSS de noticias de espana/cataluna

Noticias Relacionadas