ERC se jacta de haber exprimido a Sánchez y Junts insiste en torpedear

Han pasado dieciocho meses desde aquel acuerdo entre ERC y el PSOE de negociar una financiación singular para Cataluña a cambio de la investidura de Salvador Illa. Un año y medio después, con críticas tanto a nivel interno en las filas socialistas como dentro del independentismo, ayer jueves Pedro Sánchez y Oriol Junqueras sellaron el nuevo modelo que sustituirá el aprobado en 2009, caducado desde 2014. El líder de ERC, que rehusó comparecer en la sala de prensa de La Moncloa, atendiendo a la prensa en la calle pese al frío gélido de Madrid, se jactó de haber doblegado al jefe del Ejecutivo con el principio de la ordinalidad . Algo que no desmintió el Ejecutivo, que ni tan siquiera compareció tras la cita, zanjando el asunto con un mensaje a la prensa en el que tampoco confirmaba lo anunciado por Junqueras. Será este viernes la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la encargada de dar los detalles de todo.A juzgar por lo verbalizado por el exvicepresidente de la Generalitat, hoy socio preferente de Sánchez y de Salvador Illa, con el que se reunirá este viernes por la mañana para celebrar el acuerdo y, tal vez, hablar de los presupuestos catalanes, ambas partes han tenido que ceder en sus pretensiones iniciales . Si el Ejecutivo, es decir el PSOE, lo ha tenido que hacer con el principio de ordinalidad -algo que puede generar fuertes fricciones internas-, los republicanos tendrán que esperar para que la Generalitat de Cataluña recaude el 100% del IRPF. El gobierno catalán de Illa pidió más tiempo, pese a que ERC quería que la recaudación empezase este 2026, alegando no contar con los recursos humanos para ello. Esquerra asume el nuevo calendario, pero insiste en que esa petición sigue sobre la mesa. Y que sin ello no se puede garantizar su apoyo hasta el final de la legislatura.Noticia Relacionada estandar Si ¿Qué es el principio de ordinalidad que rige el nuevo sistema de financiación pactado entre ERC y el Gobierno de Sánchez? Daniel TerceroEl acuerdo alcanzado ayer en la sede de la presidencia del Gobierno, que se ha venido diseñando durante semanas entre Madrid y Barcelona, con los equipos de María Jesús Montero y Oriol Junqueras, se concreta en 4.700 millones de euros más cada año para la Generalitat , «un 12% de su capacidad presupuestaria». El presidente de ERC aseguró que será «un buen modelo de financiación en el que nadie pierde y todos ganan, sobre todo los servicios públicos, las familias…». Algo sobre lo que discrepan en Junts, su principal rival en las urnas y el socio menguante de Sánchez. Los de Carles Puigdemont recordaron ayer que ERC decía haber pactado en 2024 un concierto económico para Cataluña similar al vasco o el navarro. Y que los términos del acuerdo anunciado ayer distan mucho de lo comprometido a cambio de investir a Illa.Junts, que hace unas semanas pasó de apoyar todas y cada una de las votaciones a dificultar la gobernabilidad de Sánchez, siempre que no consigan a cambio una nueva concesión beneficiosa para Cataluña y sus propios intereses electorales, ya han advertido al PSOE y a ERC que no van a facilitar la aprobación de este nuevo modelo de financiación que Montero tendrá que presentar al Consejo de Política Fiscal y Financiera que convocará en breve. Sin el apoyo de los de Puigdemont , a la espera de lo que hagan otros socios como Compromís o la Chunta, ambos en el grupo parlamentario de Sumar y contrarios a este privilegio para Cataluña, el recorrido de esta nueva propuesta de financiación parece abocado al fracaso. A menos que socialistas y republicanos, que ayer certificaron el buen momento que atraviesa su relación, incluso prestando el Gobierno un coche oficial del Parque Móvil del Estado a Junqueras para su visita al presidente, logren un giro de guion y convenzan a todos aquellos que rechazan sus planes. Han pasado dieciocho meses desde aquel acuerdo entre ERC y el PSOE de negociar una financiación singular para Cataluña a cambio de la investidura de Salvador Illa. Un año y medio después, con críticas tanto a nivel interno en las filas socialistas como dentro del independentismo, ayer jueves Pedro Sánchez y Oriol Junqueras sellaron el nuevo modelo que sustituirá el aprobado en 2009, caducado desde 2014. El líder de ERC, que rehusó comparecer en la sala de prensa de La Moncloa, atendiendo a la prensa en la calle pese al frío gélido de Madrid, se jactó de haber doblegado al jefe del Ejecutivo con el principio de la ordinalidad . Algo que no desmintió el Ejecutivo, que ni tan siquiera compareció tras la cita, zanjando el asunto con un mensaje a la prensa en el que tampoco confirmaba lo anunciado por Junqueras. Será este viernes la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la encargada de dar los detalles de todo.A juzgar por lo verbalizado por el exvicepresidente de la Generalitat, hoy socio preferente de Sánchez y de Salvador Illa, con el que se reunirá este viernes por la mañana para celebrar el acuerdo y, tal vez, hablar de los presupuestos catalanes, ambas partes han tenido que ceder en sus pretensiones iniciales . Si el Ejecutivo, es decir el PSOE, lo ha tenido que hacer con el principio de ordinalidad -algo que puede generar fuertes fricciones internas-, los republicanos tendrán que esperar para que la Generalitat de Cataluña recaude el 100% del IRPF. El gobierno catalán de Illa pidió más tiempo, pese a que ERC quería que la recaudación empezase este 2026, alegando no contar con los recursos humanos para ello. Esquerra asume el nuevo calendario, pero insiste en que esa petición sigue sobre la mesa. Y que sin ello no se puede garantizar su apoyo hasta el final de la legislatura.Noticia Relacionada estandar Si ¿Qué es el principio de ordinalidad que rige el nuevo sistema de financiación pactado entre ERC y el Gobierno de Sánchez? Daniel TerceroEl acuerdo alcanzado ayer en la sede de la presidencia del Gobierno, que se ha venido diseñando durante semanas entre Madrid y Barcelona, con los equipos de María Jesús Montero y Oriol Junqueras, se concreta en 4.700 millones de euros más cada año para la Generalitat , «un 12% de su capacidad presupuestaria». El presidente de ERC aseguró que será «un buen modelo de financiación en el que nadie pierde y todos ganan, sobre todo los servicios públicos, las familias…». Algo sobre lo que discrepan en Junts, su principal rival en las urnas y el socio menguante de Sánchez. Los de Carles Puigdemont recordaron ayer que ERC decía haber pactado en 2024 un concierto económico para Cataluña similar al vasco o el navarro. Y que los términos del acuerdo anunciado ayer distan mucho de lo comprometido a cambio de investir a Illa.Junts, que hace unas semanas pasó de apoyar todas y cada una de las votaciones a dificultar la gobernabilidad de Sánchez, siempre que no consigan a cambio una nueva concesión beneficiosa para Cataluña y sus propios intereses electorales, ya han advertido al PSOE y a ERC que no van a facilitar la aprobación de este nuevo modelo de financiación que Montero tendrá que presentar al Consejo de Política Fiscal y Financiera que convocará en breve. Sin el apoyo de los de Puigdemont , a la espera de lo que hagan otros socios como Compromís o la Chunta, ambos en el grupo parlamentario de Sumar y contrarios a este privilegio para Cataluña, el recorrido de esta nueva propuesta de financiación parece abocado al fracaso. A menos que socialistas y republicanos, que ayer certificaron el buen momento que atraviesa su relación, incluso prestando el Gobierno un coche oficial del Parque Móvil del Estado a Junqueras para su visita al presidente, logren un giro de guion y convenzan a todos aquellos que rechazan sus planes.  image

Montero explicará este viernes el nuevo modelo mientras Illa recibirá a Junqueras en el Palau para implorarle el apoyo a sus presupuestos

El vicepresidente y portavoz de Junts, Josep Rius en Barcelona ep

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