Han pasado 113 días desde que Ana Alonso fue atropellada en Pinos Genil por un todoterreno mientras descendía en bicicleta desde Sierra Nevada. Menos de cuatro meses desde que la esquiadora de montaña recibió el demoledor diagnóstico médico: rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno, edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación de grado 3 en el hombro izquierdo. Un destrozo que comprometía seriamente su presencia en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, donde partía como una de las grandes candidatas a sumar la sexta medalla olímpica del deporte invernal español.Hoy, sin embargo, la granadina vuelve a calzarse los esquíes para competir. No es un milagro; lo sería si desde entonces Alonso no hubiese trabajado a destajo cada minuto para conseguirlo. Para convertir lo imposible en realidad. Su constancia y sacrificio encuentran recompensa con su participación en la segunda cita de la Copa del Mundo, en Courchevel (Francia). Llega antes de lo previsto: al inicio de la recuperación se habría dado con un canto en los dientes si alcanzaba la prueba española de Boi Taull, el primer fin de semana de febrero, la última antes del gran evento.Noticia Relacionada Juegos Olímpicos de Invierno estandar Si El relevo de Paquito está en el esquí de montaña Javier Asprón Cinco décadas después de la hazaña de Sapporo, España cuenta con un equipo imparable en una disciplina emergente que dispara la ilusión por una medalla en el podio de los Juegos de Invierno de 2026«Poder ponerme un dorsal ya es una victoria, así que vamos a disfrutarlo», escribía estos días Alonso en sus redes sociales, emocionada ante un regreso que le permitirá medir su estado físico real a poco más de un mes de los Juegos de Milán-Cortina. La andaluza se ha inscrito tanto en la prueba sprint de este jueves -una de las disciplinas olímpicas, que se disputará en la estación de Bormio- como en la cronoescalada vertical del viernes, que no tiene esa condición. Para probarse en el relevo mixto, la otra disciplina olímpica en la que aspira a competir junto a Oriol Cardona , tendrá que esperar a Boi Taull. Entre medias, ya está decidido que no acudirá a la tercera ronda de la Copa del Mundo, en Andorra, para seguir un plan de entrenamientos diseñado al milímetro.«Que vuelva ya es un indicador de que todo ha ido muy bien y de que está con confianza», explica a ABC Jordi Martín , director deportivo de la selección española de esquí de montaña. «Tampoco podemos pretender que esté en el podio en las dos carreras, pero llega con una buena carga de entrenamientos. Con Javier Argüelles, su entrenador, han estado metiendo mucha caña. No hay días que perder. Esta última semana ha sido muy potente y llega aquí para romper el hielo, ver cómo está y preparar bien Boi Taull».Rompiendo las reglasNada más recibir el parte médico tras el accidente y analizarlo con su equipo, Alonso supo que solo tenía una opción para estar en los Juegos. Operarse del ligamento implicaba una recuperación mínima de seis meses, así que descartó esa vía de inmediato. Su alternativa pasaba por romper las reglas establecidas. Optó por un tratamiento conservador, confiando en que el ligamento colateral interno cicatrizara por sí solo. Pasó las cinco primeras semanas con la pierna inmovilizada y solo entonces comenzó a fortalecer la rodilla con trabajo de potencia y estabilidad, en una carrera que ya era contrarreloj. No volvió a pisar la nieve hasta el pasado mes de diciembre, de nuevo en Sierra Nevada . «El tiempo va en contra, pero si hacemos todo bien y el cuerpo responde, confiamos en llegar bien», decía entonces a ABC.Alonso tuvo que librar también su propia batalla mental. Afrontar momentos de abatimiento en los que llegó a pensar que todo su esfuerzo no serviría de nada. Por suerte, su «fuego interior» nunca llegó a apagarse. Cuando por fin volvió a ponerse los esquíes y comprobó que la rodilla respondía, supo que había merecido la pena. «Todo el proceso de recuperación fue siempre un pasito por delante de lo previsto, y eso es lo que nos ha permitido estar a mediados de enero en condiciones óptimas para volver a competir», explicaba esta semana la esquiadora en una entrevista a la Agencia EFE.Courchevel es solo el primer paso del regreso. Alonso acude sin expectativas, más allá de evaluar el comportamiento de la rodilla en situación de estrés competitivo. Los Juegos todavía se observan a cierta distancia: «Obviamente mi estado de forma aún no es el mejor y mis objetivos ahora mismo no están en las medallas, sino en recuperar los ritmos de competición y seguir mejorando con vistas al gran objetivo del año».«Fue muy duro estar en el hospital y conocer el diagnóstico. Y es casi un milagro que no pasara nada más», concluye Martín. «Esto nos ha hecho a todos más fuertes. Desde el minuto cero estuvimos juntos. El núcleo duro que rodea a Anita y todo el equipo creyó siempre. En momentos en los que ella podía tener dudas, no le dimos la opción de no creer. Quien ha puesto las horas, el esfuerzo y el trabajo es ella. Nosotros hemos intentado facilitar el contexto. Todo el mundo ha ido a una: ella, su entrenador, los fisios, la Federación, el CSD, el COE… Ha sido clave para optimizar esfuerzos y ayudarla en el proceso. Estamos muy ilusionados de que pueda estar aquí y competir».Alonso cerró un 2025 extraordinario. Subcampeona del mundo y ganadora del Globo de Cristal en el relevo mixto junto a Oriol Cardona , además de tercera en la clasificación general de sprint, con varios podios a lo largo de la temporada, los Juegos aparecían como la culminación de una carrera plagada de obstáculos. Solo cuando se confirmó la condición olímpica de su disciplina pudo centrarse al cien por cien en ella y dejar sus trabajos como guía de montaña y profesora de esquí alpino. «No creo que la vida me haya traído hasta aquí para dejarme tan cerca», escribía entonces. Le queda el último tramo, quizá el más exigente, pero vuelve a poder soñar en grande. Han pasado 113 días desde que Ana Alonso fue atropellada en Pinos Genil por un todoterreno mientras descendía en bicicleta desde Sierra Nevada. Menos de cuatro meses desde que la esquiadora de montaña recibió el demoledor diagnóstico médico: rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno, edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación de grado 3 en el hombro izquierdo. Un destrozo que comprometía seriamente su presencia en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, donde partía como una de las grandes candidatas a sumar la sexta medalla olímpica del deporte invernal español.Hoy, sin embargo, la granadina vuelve a calzarse los esquíes para competir. No es un milagro; lo sería si desde entonces Alonso no hubiese trabajado a destajo cada minuto para conseguirlo. Para convertir lo imposible en realidad. Su constancia y sacrificio encuentran recompensa con su participación en la segunda cita de la Copa del Mundo, en Courchevel (Francia). Llega antes de lo previsto: al inicio de la recuperación se habría dado con un canto en los dientes si alcanzaba la prueba española de Boi Taull, el primer fin de semana de febrero, la última antes del gran evento.Noticia Relacionada Juegos Olímpicos de Invierno estandar Si El relevo de Paquito está en el esquí de montaña Javier Asprón Cinco décadas después de la hazaña de Sapporo, España cuenta con un equipo imparable en una disciplina emergente que dispara la ilusión por una medalla en el podio de los Juegos de Invierno de 2026«Poder ponerme un dorsal ya es una victoria, así que vamos a disfrutarlo», escribía estos días Alonso en sus redes sociales, emocionada ante un regreso que le permitirá medir su estado físico real a poco más de un mes de los Juegos de Milán-Cortina. La andaluza se ha inscrito tanto en la prueba sprint de este jueves -una de las disciplinas olímpicas, que se disputará en la estación de Bormio- como en la cronoescalada vertical del viernes, que no tiene esa condición. Para probarse en el relevo mixto, la otra disciplina olímpica en la que aspira a competir junto a Oriol Cardona , tendrá que esperar a Boi Taull. Entre medias, ya está decidido que no acudirá a la tercera ronda de la Copa del Mundo, en Andorra, para seguir un plan de entrenamientos diseñado al milímetro.«Que vuelva ya es un indicador de que todo ha ido muy bien y de que está con confianza», explica a ABC Jordi Martín , director deportivo de la selección española de esquí de montaña. «Tampoco podemos pretender que esté en el podio en las dos carreras, pero llega con una buena carga de entrenamientos. Con Javier Argüelles, su entrenador, han estado metiendo mucha caña. No hay días que perder. Esta última semana ha sido muy potente y llega aquí para romper el hielo, ver cómo está y preparar bien Boi Taull».Rompiendo las reglasNada más recibir el parte médico tras el accidente y analizarlo con su equipo, Alonso supo que solo tenía una opción para estar en los Juegos. Operarse del ligamento implicaba una recuperación mínima de seis meses, así que descartó esa vía de inmediato. Su alternativa pasaba por romper las reglas establecidas. Optó por un tratamiento conservador, confiando en que el ligamento colateral interno cicatrizara por sí solo. Pasó las cinco primeras semanas con la pierna inmovilizada y solo entonces comenzó a fortalecer la rodilla con trabajo de potencia y estabilidad, en una carrera que ya era contrarreloj. No volvió a pisar la nieve hasta el pasado mes de diciembre, de nuevo en Sierra Nevada . «El tiempo va en contra, pero si hacemos todo bien y el cuerpo responde, confiamos en llegar bien», decía entonces a ABC.Alonso tuvo que librar también su propia batalla mental. Afrontar momentos de abatimiento en los que llegó a pensar que todo su esfuerzo no serviría de nada. Por suerte, su «fuego interior» nunca llegó a apagarse. Cuando por fin volvió a ponerse los esquíes y comprobó que la rodilla respondía, supo que había merecido la pena. «Todo el proceso de recuperación fue siempre un pasito por delante de lo previsto, y eso es lo que nos ha permitido estar a mediados de enero en condiciones óptimas para volver a competir», explicaba esta semana la esquiadora en una entrevista a la Agencia EFE.Courchevel es solo el primer paso del regreso. Alonso acude sin expectativas, más allá de evaluar el comportamiento de la rodilla en situación de estrés competitivo. Los Juegos todavía se observan a cierta distancia: «Obviamente mi estado de forma aún no es el mejor y mis objetivos ahora mismo no están en las medallas, sino en recuperar los ritmos de competición y seguir mejorando con vistas al gran objetivo del año».«Fue muy duro estar en el hospital y conocer el diagnóstico. Y es casi un milagro que no pasara nada más», concluye Martín. «Esto nos ha hecho a todos más fuertes. Desde el minuto cero estuvimos juntos. El núcleo duro que rodea a Anita y todo el equipo creyó siempre. En momentos en los que ella podía tener dudas, no le dimos la opción de no creer. Quien ha puesto las horas, el esfuerzo y el trabajo es ella. Nosotros hemos intentado facilitar el contexto. Todo el mundo ha ido a una: ella, su entrenador, los fisios, la Federación, el CSD, el COE… Ha sido clave para optimizar esfuerzos y ayudarla en el proceso. Estamos muy ilusionados de que pueda estar aquí y competir».Alonso cerró un 2025 extraordinario. Subcampeona del mundo y ganadora del Globo de Cristal en el relevo mixto junto a Oriol Cardona , además de tercera en la clasificación general de sprint, con varios podios a lo largo de la temporada, los Juegos aparecían como la culminación de una carrera plagada de obstáculos. Solo cuando se confirmó la condición olímpica de su disciplina pudo centrarse al cien por cien en ella y dejar sus trabajos como guía de montaña y profesora de esquí alpino. «No creo que la vida me haya traído hasta aquí para dejarme tan cerca», escribía entonces. Le queda el último tramo, quizá el más exigente, pero vuelve a poder soñar en grande. Han pasado 113 días desde que Ana Alonso fue atropellada en Pinos Genil por un todoterreno mientras descendía en bicicleta desde Sierra Nevada. Menos de cuatro meses desde que la esquiadora de montaña recibió el demoledor diagnóstico médico: rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno, edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación de grado 3 en el hombro izquierdo. Un destrozo que comprometía seriamente su presencia en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, donde partía como una de las grandes candidatas a sumar la sexta medalla olímpica del deporte invernal español.Hoy, sin embargo, la granadina vuelve a calzarse los esquíes para competir. No es un milagro; lo sería si desde entonces Alonso no hubiese trabajado a destajo cada minuto para conseguirlo. Para convertir lo imposible en realidad. Su constancia y sacrificio encuentran recompensa con su participación en la segunda cita de la Copa del Mundo, en Courchevel (Francia). Llega antes de lo previsto: al inicio de la recuperación se habría dado con un canto en los dientes si alcanzaba la prueba española de Boi Taull, el primer fin de semana de febrero, la última antes del gran evento.Noticia Relacionada Juegos Olímpicos de Invierno estandar Si El relevo de Paquito está en el esquí de montaña Javier Asprón Cinco décadas después de la hazaña de Sapporo, España cuenta con un equipo imparable en una disciplina emergente que dispara la ilusión por una medalla en el podio de los Juegos de Invierno de 2026«Poder ponerme un dorsal ya es una victoria, así que vamos a disfrutarlo», escribía estos días Alonso en sus redes sociales, emocionada ante un regreso que le permitirá medir su estado físico real a poco más de un mes de los Juegos de Milán-Cortina. La andaluza se ha inscrito tanto en la prueba sprint de este jueves -una de las disciplinas olímpicas, que se disputará en la estación de Bormio- como en la cronoescalada vertical del viernes, que no tiene esa condición. Para probarse en el relevo mixto, la otra disciplina olímpica en la que aspira a competir junto a Oriol Cardona , tendrá que esperar a Boi Taull. Entre medias, ya está decidido que no acudirá a la tercera ronda de la Copa del Mundo, en Andorra, para seguir un plan de entrenamientos diseñado al milímetro.«Que vuelva ya es un indicador de que todo ha ido muy bien y de que está con confianza», explica a ABC Jordi Martín , director deportivo de la selección española de esquí de montaña. «Tampoco podemos pretender que esté en el podio en las dos carreras, pero llega con una buena carga de entrenamientos. Con Javier Argüelles, su entrenador, han estado metiendo mucha caña. No hay días que perder. Esta última semana ha sido muy potente y llega aquí para romper el hielo, ver cómo está y preparar bien Boi Taull».Rompiendo las reglasNada más recibir el parte médico tras el accidente y analizarlo con su equipo, Alonso supo que solo tenía una opción para estar en los Juegos. Operarse del ligamento implicaba una recuperación mínima de seis meses, así que descartó esa vía de inmediato. Su alternativa pasaba por romper las reglas establecidas. Optó por un tratamiento conservador, confiando en que el ligamento colateral interno cicatrizara por sí solo. Pasó las cinco primeras semanas con la pierna inmovilizada y solo entonces comenzó a fortalecer la rodilla con trabajo de potencia y estabilidad, en una carrera que ya era contrarreloj. No volvió a pisar la nieve hasta el pasado mes de diciembre, de nuevo en Sierra Nevada . «El tiempo va en contra, pero si hacemos todo bien y el cuerpo responde, confiamos en llegar bien», decía entonces a ABC.Alonso tuvo que librar también su propia batalla mental. Afrontar momentos de abatimiento en los que llegó a pensar que todo su esfuerzo no serviría de nada. Por suerte, su «fuego interior» nunca llegó a apagarse. Cuando por fin volvió a ponerse los esquíes y comprobó que la rodilla respondía, supo que había merecido la pena. «Todo el proceso de recuperación fue siempre un pasito por delante de lo previsto, y eso es lo que nos ha permitido estar a mediados de enero en condiciones óptimas para volver a competir», explicaba esta semana la esquiadora en una entrevista a la Agencia EFE.Courchevel es solo el primer paso del regreso. Alonso acude sin expectativas, más allá de evaluar el comportamiento de la rodilla en situación de estrés competitivo. Los Juegos todavía se observan a cierta distancia: «Obviamente mi estado de forma aún no es el mejor y mis objetivos ahora mismo no están en las medallas, sino en recuperar los ritmos de competición y seguir mejorando con vistas al gran objetivo del año».«Fue muy duro estar en el hospital y conocer el diagnóstico. Y es casi un milagro que no pasara nada más», concluye Martín. «Esto nos ha hecho a todos más fuertes. Desde el minuto cero estuvimos juntos. El núcleo duro que rodea a Anita y todo el equipo creyó siempre. En momentos en los que ella podía tener dudas, no le dimos la opción de no creer. Quien ha puesto las horas, el esfuerzo y el trabajo es ella. Nosotros hemos intentado facilitar el contexto. Todo el mundo ha ido a una: ella, su entrenador, los fisios, la Federación, el CSD, el COE… Ha sido clave para optimizar esfuerzos y ayudarla en el proceso. Estamos muy ilusionados de que pueda estar aquí y competir».Alonso cerró un 2025 extraordinario. Subcampeona del mundo y ganadora del Globo de Cristal en el relevo mixto junto a Oriol Cardona , además de tercera en la clasificación general de sprint, con varios podios a lo largo de la temporada, los Juegos aparecían como la culminación de una carrera plagada de obstáculos. Solo cuando se confirmó la condición olímpica de su disciplina pudo centrarse al cien por cien en ella y dejar sus trabajos como guía de montaña y profesora de esquí alpino. «No creo que la vida me haya traído hasta aquí para dejarme tan cerca», escribía entonces. Le queda el último tramo, quizá el más exigente, pero vuelve a poder soñar en grande. RSS de noticias de deportes
Ana Alonso logra lo imposible y vuelve a competir a un mes de los Juegos: «No le dimos la opción de no creer»
3
Noticias Relacionadas
-
Betis – Elche, en directo: última hora del partido de la Copa del Rey hoy en vivo
editorialenero 14, 2026 -
El hijo de Ibrahimovic sigue sus pasos y ficha por el Ajax
editorialenero 14, 2026 -
El hijo de Ibrahimovic sigue sus pasos y ficha por el Ajax
editorialenero 14, 2026 -
Akor Adams y Ejuke se la juegan ante la favorita Marruecos en la Copa de África
editorialenero 14, 2026
