Los pupitres vacíos en su nuevo colegio de Pepe y Cristina, los hijos de la vecina que se hizo famosa con María del Monte

La menor de 6 años que sobrevivió al accidente de Córdoba y su hermano, fallecido, llevaban apenas ocho días en el colegio Tierrallana Entrepinos, donde trabajó también Miriam Alberico, víctimas de Lepe Leer La menor de 6 años que sobrevivió al accidente de Córdoba y su hermano, fallecido, llevaban apenas ocho días en el colegio Tierrallana Entrepinos, donde trabajó también Miriam Alberico, víctimas de Lepe Leer  

El viernes, José, Pepe, Zamorano le prometió a un compañero del colegio Tierrallana Entrepinos, en Aljaraque (Huelva), que el lunes le daría todos los detalles de su viaje de fin de semana a Madrid y su visita al Estadio Santiago Bernabéu. Estaba nervioso y contento, muy contento. Pero el lunes, este lunes, el pupitre que ocupaba, muy cerca de la mesa del profesor en la clase de primero de Educación Secundaria, se quedó vacío. Pepe falleció el domingo por la tarde cuando volvía de Madrid después de que su tren, el Alvia 2384 que poco antes de las ocho de la tarde se estrelló contra los vagones descarrilados de otro tren, un Iryo que había salido de Málaga, a la altura del apeadero de Adamuz, en la provincia de Córdoba.

Junto a Pepe, de 12 años, murió su padre, José Zamorano, su primo, Félix Zamorano, de 25 años, y su madre, Cristina Álvarez. Solo su hermana pequeña, Cristina, de 6 años, se salvó.

Pepe llevaba apenas siete días acudiendo a clase al Tierrallana Entrepinos, en el que sus padres les habían matriculado a él y a su hermana Cristina poco antes de la Navidad. Antes, ambos habían estado en un centro público de Aljaraque. Pero en una semana, los dos hermanos Zamorano se habían hecho un hueco en este centro privado, que gestiona el Grupo Attendis, y al que el accidente ha golpeado por los cuatro costados. Además de los hermanos, entre las víctimas del siniestro está un familiar de otro alumno y una joven profesora, Miriam Alberico, que había hecho allí sus primeras prácticas y que luego había cubierto varias bajas.

«Era un disfrutón, un niño bueno, encantador», cuenta la directora de la sede de Tierrallana (el colegio tiene dos, Tierrallana y Entrepinos), Marta Escolano, mientras en la capilla del centro decenas de alumnos y profesores asisten a una misa en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario, en especial de Pepe y su familia.

Dos pupitres vacíos del colegio Tierrallana Entrepinos, en el que estudiaban los hermanos Pepe y Cristina Zamorano, este martes.
Dos pupitres vacíos del colegio Tierrallana Entrepinos, en el que estudiaban los hermanos Pepe y Cristina Zamorano, este martes.FRAN SANTIAGOARABA PRESS

José María Ordóñez, director de la sede de Entrepinos, le daba matemáticas y plástica a Pepe y coincide en que, pese al poco tiempo que el chaval llevaba en el centro, «deja huella». En apenas una semana, relata, ya tenía un «mejor amigo», aquel al que el viernes le prometió todo lujo de detalles de su excursión al campo del Real Madrid.

«Desde el minuto uno, era uno más«, recuerda Ordóñez, que destaca cómo Pepe participaba en sus clases. «Levantaba la mano enseguida cuando preguntaba algo», apunta.

Desde el lunes por la mañana, las miradas de sus compañeros y de sus profesores se dirigen, inevitablemente, al pupitre que ha dejado vacío y este martes, cuando el centro ha celebrado una misa y una concentración silenciosa en su recuerdo y del resto de víctimas, algunos de sus compañeros no han podido reprimir las lágrimas. «Lloraban desconsolados», explica el director, que confirmó el peor de los presagios apenas unas horas después del choque de los dos trenes.

Ese mismo lunes, a primera hora, Ordóñez dio instrucciones para pasar lista en todas las clases. Sabía que algunos de sus alumnos iban a pasar el fin de semana en Madrid y temía lo que finalmente sucedió. Contactó con los padres de los que habían faltado y les llamó uno a uno, hasta llegar a Cristina Álvarez, la madre de Pepe y Cristina Zamorano. «No respondía», rememora, y una pariente, una tía de los niños, le confirmó la terrible noticia.

Que Cristina, la hija, haya sobrevivido es, para la directora de la sede de Tierrallana, «un milagro» y en el colegio, destaca, la esperan para «acompañarla y estar pendientes de su educación humana y académica». La pequeña, asegura la directora, es «una niña muy lista y muy resolutiva», hasta el punto de que no le extraña que haya sido capaz de salvarse y salir del tren.

El colegio tiene un ideario profundamente religioso y aquí, hace hincapié Marta Escolano, se han refugiado en la fe ante una tragedia «como nunca antes habíamos vivido».

El padre de los niños, José Zamorano, al que todos llamaban también Pepe, era muy conocido en su pueblo, en Aljaraque, donde tenía una empresa de maquinari pesada con la que solía prestar servicios al Ayuntamiento, como señala el alcalde, Adrián Cano. Este lunes debía haber terminado de arreglar unos socavones en un camino del municipio, en el que era frecuente verle con su excavadora.

«De él destacaría que era muy trabajador, muy trabajador», dice el alcalde de Aljaraque. Tanto que, además de su empresa de maquinaria, tenía un remolque habilitado como hamburguesería, el Burguer El Gallina -a Pepe le llamaba Pepe ‘el Gallina’- que instalaba en fiestas y romerías y en el que echaba horas de más junto a su hermano Félix, el padre del cuarto fallecido de la familia en el tren, Félix, de 25 años, que acompañó a Madrid a sus tíos y a sus primos.

Cristina Álvarez, la madre de Pepe y Cristina, en el programa de Canal Sur presentado por María del Monte en el que participó.
Cristina Álvarez, la madre de Pepe y Cristina, en el programa de Canal Sur presentado por María del Monte en el que participó.

La madre, Cristina, natural de Punta Umbría, tenía una tienda de ropa infantil en este municipio de la costa onubense y era una gran aficionada a la música. Tanto que fue concursante del talent show de sevillanas ‘Yo soy del Sur’, presentado por María del Monte, en Canal Sur Televisión, un programa que se emitió desde 2016 hasta 2018.

«Tenía una pasión que era cantar», ha recordado María del Monte este martes en una entrevista con Canal Sur Radio. La cantante se ha mostrado visiblemente afectada al recordar a Cristina Álvarez -tenía «una luz especial»- y también porque ella misma suele coger el Alvia entre Madrid y Huelva que sufrió el accidente. «Yo casi cojo ese tren también», ha apuntado.

María del Monte ha recordado que, durante la emisión del programa, Cristina estaba embarazada y quiso conocer el sexo del bebé que esperaba a la vez que los telespectadores de ‘Yo soy del Sur’. Era una niña. Y, pasados los años, esa niña es la misma que logró salvar la vida tras el accidente del tren. La encontraron deambulando sola por la vía del ferrocarril.

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