El precio de los coches se estabiliza tras el fuerte repunte de la crisis inflacionista

El repentino y fuerte encarecimiento de los coches que se produjo en España durante la crisis inflacionista que siguió a la pandemia parece haber tocado techo, al menos por el momento. Los últimos datos de la Agencia Tributaria muestran que, después del gran salto registrado durante la crisis de los precios, el valor medio de los vehículos matriculados se ha estabilizado. De acuerdo con las cifras publicadas este martes por el organismo dependiente de Hacienda, el importe medio de los vehículos se situó en 2025 en los 23.792 euros, apenas 50 euros más que en 2024 y prácticamente en línea con el nivel alcanzado en 2023, lo que apunta a un cambio de fase tras varios ejercicios de subidas muy intensas.

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 Hacienda recauda con 25.000 vehículos de lujo casi lo mismo que con cientos de miles de vehículos baratos  

El repentino y fuerte encarecimiento de los coches que se produjo en España durante la crisis inflacionista que siguió a la pandemia parece haber tocado techo, al menos por el momento. Los últimos datos de la Agencia Tributaria muestran que, después del gran salto registrado durante la crisis de los precios, el valor medio de los vehículos matriculados se ha estabilizado. De acuerdo con las cifras publicadas este martes por el organismo dependiente de Hacienda, el importe medio de los vehículos se situó en 2025 en los 23.792 euros, apenas 50 euros más que en 2024 y prácticamente en línea con el nivel alcanzado en 2023, lo que apunta a un cambio de fase tras varios ejercicios de subidas muy intensas.

El punto crítico se produjo en 2022 y 2023, cuando el mercado absorbió de golpe el impacto del encarecimiento de las materias primas, de la energía, del transporte, de los componentes electrónicos y, en particular, de la escasez de semiconductores, claves en la industria del coche eléctrico. En apenas dos años, el precio medio pasó de algo más de 20.400 a cerca de 23.700 euros. A partir de ahí, la escalada pierde fuerza y da paso a una evolución mucho más contenida de los precios.

Valor medio de los coches matriculados en España (Líneas)

Detrás de la moderación hay varios factores. Por un lado, la normalización progresiva de las cadenas de suministro y la retirada de buena parte de las tensiones inflacionistas que marcaron el rumbo de la economía hace un par de años. Por otro, una mayor capacidad productiva de las fábricas, especialmente en el ámbito de los vehículos electrificados, que permite ajustar costes y ampliar la oferta. Aunque los coches eléctricos e híbridos siguen siendo, de media, más caros que los modelos tradicionales, su fabricación a mayor escala y la entrada de nuevas marcas y actores están contribuyendo a moderar subidas del precio medio del conjunto del mercado.

Una muestra de ello es la aparición de automóviles eléctricos más accesibles, con modelos que ya se mueven en el entorno de los 25.000 euros e incluso por debajo de la barrera de los 20.000, como el BYD Dolphin Surf o el Hyundai Inster. A ello se suma la irrupción de las marcas chinas, que en 2025 alcanzaron una cuota del 10% del mercado español de coches nuevos, el doble de la media europea. Esta diferencia sugiere que España se ha convertido en un mercado estratégico para los fabricantes del gigante asiático, que ven en él una puerta de entrada al resto del continente y están presionando a la baja los precios en algunos segmentos.

La estabilización en el valor de los coches se observa en todas las franjas que analiza la Agencia Tributaria. De hecho, en algunos tramos los precios incluso han caído tímidamente. Es lo que sucede, por ejemplo, con aquellos vehículos que cuestan entre 25.000 y 30.000 euros, y que registran un abaratamiento del 0,6% entre 2024 y 2025. Los que oscilan entre 30.000 y 40.000, por su parte, se moderan un 0,8%. Incluso los más caros del mercado, los que superan los 60.000 euros, caen un 0,5% anual, hasta una media de 92.507 euros.

Una recaudación que va a menos

Los datos de la Agencia Tributaria se obtienen a través de los números que deja el impuesto de matriculación, una figura de naturaleza estatal que grava los niveles de emisiones de un coche cuando este sale a la calle por primera vez, por lo que muestra una radiografía certera del mercado en cada momento. En total, Hacienda ingresó por este tributo un total de 747,1 millones de euros en 2025, una caída del 4% respecto al año anterior que se explica, en buena medida, por el tirón de los coches que no son de combustión. Como la cuota a pagar del impuesto depende únicamente de cuánto contamina el vehículo, los modelos eléctricos e híbridos enchufables están exentos de abonarlo, lo que reduce los ingresos.

Pese a ello, las cifras de la agencia siguen reflejando la existencia de una brecha fiscal muy llamativa en España. Con apenas 24.592 coches matriculados por encima de los 60.000 euros, Hacienda recaudó casi tanto como con los 557.000 vehículos de menos de 20.000 euros. En concreto, esos pocos coches de alta gama aportaron alrededor de 127 millones de euros, frente a los 106 millones que suman los vehículos que se mueven entre los 15.000 y los 20.000 euros, pese a ser más de veinte veces más numerosos. La explicación está en la progresividad del impuesto: cuanto más caro y contaminante es el vehículo, mayor es la cuota a pagar, lo que concentra una parte muy significativa de los ingresos en un segmento reducido del mercado.

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