El accidente ferroviario de este domingo a la altura de Adamuz (Córdoba), en el que al menos 39 viajeros han perdido la vida al descarrilar un tren Iryo y chocar con un Alvia que circulaba en ese momento por la vía contraria, es uno de los más graves registrados en España. En total, desde 1970, casi medio millar de personas (473) han muerto en descarrilamientos, arrollamientos y choques de trenes. Algunos de esos siniestros, como el que se cobró 80 vidas en Angrois (Santiago de Compostela) en 2013, evidenciaron graves fallos de seguridad que fueron corregidos a posteriori: el dispositivo de frenado automático (ERTMS) no estaba operativo en aquel trayecto
Medio millar de personas han perdido la vida en descarrilamientos, choques y arrollamientos
El accidente ferroviario de este domingo a la altura de Adamuz (Córdoba), en el que al menos 39 viajeros han perdido la vida al descarrilar un tren Iryo y chocar con un Alvia que circulaba en ese momento por la vía contraria, es uno de los más graves registrados en España. En total, desde 1970, casi medio millar de personas (473) han muerto en descarrilamientos, arrollamientos y choques de trenes. Algunos de esos siniestros, como el que se cobró 80 vidas en Angrois (Santiago de Compostela) en 2013, evidenciaron graves fallos de seguridad que fueron corregidos a posteriori: el dispositivo de frenado automático (ERTMS) no estaba operativo en aquel trayecto

Estos son los accidentes ferroviarios con víctimas mortales registrados en España desde 1970.
Enero 2026, Adamuz (Córdoba): Al menos 39 muertos y 152 heridos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha descrito el siniestro como “tremendamente extraño”. A las 19.45 de este domingo el tren 6189 de Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Atocha (Madrid) con 317 pasajeros a bordo descarriló a la altura de Adamuz (Córdoba, 4.200 habitantes) e invadió la vía contigua provocando el descarrilamiento de otro tren que circulaba en ese preciso momento en sentido contrario, el Alvia 2384 que hacía el trayecto Madrid-Huelva con un centenar de viajeros. En el momento de la colisión, según fuentes oficiales, el Alvia circulaba a una velocidad de 200 kilómetros por hora. Por el momento, se desconocen los motivos que llevaron al descarrilamiento del tren, que según el ministro era “prácticamente nuevo” y circulaba por una vía renovada en mayo del año pasado.
Noviembre de 2024, Husillos (Palencia): dos fallecidos. Un tren Alvia arrolló en un paso a nivel a una furgoneta de operarios de Adif que trabajaban en las obras de la alta velocidad en Monzón de Campos (Palencia), matando a sus dos ocupantes.

Mayo de 2022, Sant Boi de Llobregat (Barcelona): un fallecido. El maquinista de un tren de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) murió al chocar con un convoy de mercancías que había descarrilado. El accidente provocó más de 80 heridos. El informe elaborado por FGC señaló que el maquinista iba demasiado rápido y que se activó el frenado de emergencia. Maquinistas que cubrían habitualmente esa línea se quejaron del mal estado de la vía.

Junio de 2020, La Hiniesta (Zamora): dos fallecidos. La colisión entre un Alvia y un todoterreno que había caído sobre la vía ferroviaria desde un paso elevado a la altura de esta localidad zamorana provocó dos muertos: el conductor del vehículo, de 89 años, y el maquinista en prácticas del tren, de 32.

Febrero de 2019, Castellgalí (Barcelona): un fallecido. Un tren de cercanías y otro regional colisionaron frontalmente a la altura de esta localidad barcelonesa causando la muerte del maquinista de uno de los trenes, de 26 años, y heridas a un centenar de pasajeros.

Noviembre de 2018, Vacarises (Barcelona): un fallecido. Una persona murió y 49 resultaron heridas al descarrilar un tren de cercanías en Vacarisses (Barcelona), en la línea R4 Manresa-Sant-Vicenç de Calders. El descarrilamiento se debió a un desprendimiento de piedras, arena y barro que ocupaba parte de la vía por la que circulaba el tren.

Septiembre de 2016, O Porriño (Pontevedra): cuatro fallecidos. Un tren de la compañía Comboios de Portugal que cubría la línea entre Vigo y Oporto y que circulaba a 110 kilómetros en un tramo limitado a 30 descarriló a la entrada de la estación de la localidad pontevedresa de O Porriño causando cuatro víctimas mortales, entre ellos, el maquinista. Medio centenar de personas resultaron heridas.

Julio de 2013, Angrois (Santiago de Compostela): 80 fallecidos. El maquinista de un tren Alvia que recorría el trayecto entre Madrid y Ferrol (A Coruña) tomó a 190 kilómetros por hora una curva limitada a 80, provocando el descarrilamiento a menos de tres minutos de la estación de Santiago de Compostela. 80 personas murieron y otras 144 resultaron heridas.

Septiembre de 2010, Carmonita (Badajoz): dos fallecidos. Dos personas murieron y otras 13 resultaron heridas al colisionar un camión con un tren de pasajeros a la altura del municipio pacense de Carmonita, entre las estaciones de Aldea del Cano y Aljucén. Las víctimas mortales fueron el conductor del camión, de 25 años, y una pasajera del tren, de 19.
Junio de 2010, Castelldefels (Barcelona): 12 fallecidos. En este caso, 12 personas, en su mayoría jóvenes, perdieron la vida al ser arrolladas por un tren en la estación de Castelldefels (Barcelona), cuando descendían de otro para participar en la verbena de la Noche de San Juan en la playa.
Marzo de 2010, Arévalo (Ávila): un fallecido. Un choque de trenes de carga a la entrada de la estación de Arévalo (Ávila) provocó la muerte de un maquinista de 47 años. El convoy de mercancías se empotró contra otro que estaba parado a un kilómetro de la estación. Los operarios necesitaron 17 horas para rescatar el cuerpo de la víctima del amasijo de hierros en que quedó la locomotora tras la colisión.

Octubre de 2009, Lezama (Bizkaia): un fallecido. El conductor de un tren de cercanías de Bilbao murió al chocar contra el muro en el que termina la línea a Lezama. Otros tres pasajeros, dos mujeres y un hombre, resultaron heridos.

Agosto de 2006, Villada (Palencia): siete fallecidos. Un Intercity que cubría la línea A Coruña-Hendaya descarriló en la localidad de Villada (Palencia) provocando la muerte de siete personas y heridas a un centenar. El maquinista realizó la maniobra de cambio de vía a 125 kilómetros por hora, cuando debía ser a 30.
Mayo de 2004, Hellín (Albacete): cinco fallecidos. Cinco personas perdieron la vida al ser arrollado su coche por un Talgo en un paso a nivel en Hellín (Albacete). Las víctimas, tres mujeres (una de ellas embarazada de cinco meses), y dos hombres, eran inmigrantes sin sus papeles en regla e intentaron coger un atajo “para sortear a la Guardia Civil” de camino a la finca en la que trabajaban, según indicaron sus familiares.
Marzo de 2004, Martín de Yeltes (Salamanca): seis fallecidos. Seis jóvenes perdieron la vida la ser arrollado su vehículo en un paso a nivel sin barrera en la localidad de Martín de Yeltes (Salamanca).

Junio de 2003, Chinchilla (Albacete): 19 fallecidos. Una colisión frontal entre un Talgo con 86 personas a bordo y un tren de mercancías se saldó con 19 víctimas mortales. Según la sentencia de 2006, el jefe de estación puso en verde el semáforo de salida y dio la orden de marcha del Talgo olvidando que por la misma vía circulaba el tren de mercancías.
Enero de 2003, Tobarra (Albacete): dos fallecidos. El descarrilamiento de un Talgo que cubría la línea Madrid-Murcia-Cartagena provocó dos fallecidos y más de 20 heridos. La locomotora y el primer vagón se salieron de la vía al acercarse al apeadero de Tobarra (Albacete).

Noviembre de 2002, (Zaragoza): una fallecida. Una mujer perdió la vida y otras 33 resultaron heridas al arrollar un tren de viajeros un camión en en un paso a nivel sin barreras a muy pocos kilómetros de Zaragoza.
Marzo de 2002, Torredambarra (Tarragona): dos fallecidos. El tren regional Cataluña Express, que realizaba el recorrido entre Tortosa y Barcelona, se pasó la señal de salida en rojo e invadió la vía general por la que circulaba otro tren, un Euromed Alicante-Barcelona, con el que colisionó. El accidente provocó la muerte de dos personas y heridas a 150.
Enero de 2001, Lorca (Murcia): 12 fallecidos. Un grupo de 12 inmigrantes que viajaban hacinados en una furgoneta perdió la vida al ser arrollados por un tren en un paso a nivel sin barreras en la localidad murciana de Lorca.
Noviembre de 2000, (Burgos): un fallecido. El maquinista de untren de mercancías de Renfe perdió la vida tras arrollar a un camión cuyo conductor se había saltado un paso a nivel cerrado a la altura del Barrio del Pilar, en la capital burgalesa.
Junio de 1998, Puerto Lumbreras (Murcia): una fallecida. Un tren que cubría la línea Águilas-Murcia descarriló tras colisionar con un camión de gran tonelaje en un paso a nivel sin barreras en la pedanía de El Esparragal, en Puerto Lumbreras (Murcia). El siniestro causó la muerte de una joven de 19 años. Otras 49 personas resultaron heridas.
Marzo de 1997, Uharte-Arakil (Pamplona): 18 fallecidos. El descarrilamiento del Intercity que cubría la línea Barcelona-Hendaya con 248 pasajeros a bordo a la altura de la estación de Uharte-Arakil, a 35 kilómetros de Pamplona, provocó la muerte de 18 personas y más de 100 heridos.
Marzo de 1995, Eibar (Gipuzkoa): cinco fallecidos. El descarrilamiento del tren que unía Éibar con San Sebastián a la salida de una curva en el barrio eibarrés de Azitain provocó la muerte de cinco personas. El presidente de Ferrocarriles Vascos aseguró entonces que el maquinista circulaba a 69 kilómetros por hora en un tramo donde no debía rebasar los 35.
Noviembre de 1994, Gádor (Almería): siete fallecidos. Los siete ocupantes de una furgoneta-ambulancia que se dirigía hacia el hospital almeriense de Torrecárdenas perdieron la vida al ser arrollados por una locomotora. Entre las víctimas mortales había dos bebés de cinco y ocho meses que se desplazaban con sus madres, también fallecidas, al centro sanitario para recibir su tratamiento de diálisis.
Agosto de 1993, Vega de Anzo (Oviedo): 12 fallecidos. El choque en el interior de un túnel de un tren de pasajeros con otro de mercancías, ambos pertenecientes a la empresa estatal Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE) provocó la muerte de 12 personas. El suceso se produjo la altura de Vega de Anzo, en el municipio de Grado, a 20 kilómetros de Oviedo.
Julio de 1990, Alcalá de Henares-Torrejón (Madrid): seis fallecidos. Cuatro hombres y dos mujeres murieron al chocar el Intercity Zaragoza-Madrid en el que viajaban contra una viga de hierro desplazada de un vagón de un tren de mercancías que circulaba en ese momento en el sentido contrario. El accidente tuvo lugar entre las localidades de Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz.
Septiembre de 1989, Arévalo (Ávila): cinco fallecidos. Cinco personas perdieron la vida y otras 59 resultaron heridas al chocar el Talgo que cubría la ruta Madrid-Gijón con un mercancías que estaba parado en la estación de Arévalo (Avila).
Marzo de 1988, Juneda (Lleida): 15 fallecidos. Diez niños de tres a cinco años; cuatro maestras -una de ellas embarazada- y el conductor del autobús en el que viajaban perdieron la vida al ser arrollados por un tren en un paso a nivel sin barreras, pero señalizado con un stop, en las afueras de Juneda, a unos 20 kilómetros de Lleida.
Marzo de 1988, Valladolid: ocho fallecidos. Ocho personas murieron y 30 resultaron heridas al chocar en la estación de Valladolid los trenes expresos Cantabria y Costa Vasca, que, procedentes ambos de Madrid, se dirigían a Santander y Bilbao, respectivamente. Según declaró entonces el presidente de Renfe, el accidente se produjo por un fallo mecánico en los frenos de Costa Vasca.
Octubre de 1984, Villajoyosa (Alicante): nueve fallecidos. Una unidad de prueba de los Ferrocarriles de Vía Estrecha (Feve) que aún no estaba en servicio y un automotor que hacia el servicio entre Denia y Alicante chocaron frontalmente en el término municipal de Villajoyosa, (Alicante) causando la muerte de nueve personas y heridas a otras 28.
Noviembre de 1981, Huesca: 11 fallecidos. La colisión, en un paso a nivel, de un camión que transportaba arena con un ferrobus que se dirigía desde Zaragoza a Canfanc provocó la muerte de 11 personas entre las estaciones de Tardienta y Vicién, a unos 12 kilómetros de Huesca. El siniestro causó, además, 35 heridos.
Enero de 1981, Madrid: siete fallecidos. La colisión frontal de un tren procedente de Burgos y con destino a la estación de Madrid-Chamartín con una locomotora que se dirigía a Aranda de Duero provocó siete muertos. El accidente se produjo entre las estaciones de Miraflores y Soto del Real, en la provincia de Madrid.
Enero de 1981, Elgoibar (Gizpúzkoa): tres fallecidos. El descarrilamiento de un tren que se dirigía de Bilbao a San Sebastián provocó la muerte de tres personas. El convoy se salió de la vía al poco de abandonar la estación de Malzaga y cuatro de los cinco coches que arrastraba la locomotora volcaron y aplastaron a las tres personas fallecidas, que hablan salido despedidas de la primera unidad de viajeros.
Septiembre de 1980, Valencia: 27 fallecidos. La colisión de un tren, procedente de Madrid con un autobús urbano en un paso a nivel en Chirivella (Valencia) provocó 27 muertos. Las barreras no habían sido bajadas. La Audiencia Provincial de Valencia condenó al encargado de hacerlo a un año de prisión. El paso a nivel fue suprimido posteriormente.
Julio de 1980, Torralba del Moral (Soria): 17 fallecidos. La colisión frontal entre el Talgo que cubría la ruta Barcelona-Madrid y un mercancías que estaba parado a la entrada de la estación de Torralba del Moral (Soria) causó 17 víctimas mortales y 22 heridos.
Diciembre de 1978, Manzanares (Ciudad Real): 13 fallecidos. Trece personas perdieron la vida y otras 14 resultaron heridas al descarrilar en Manzanares (Ciudad Real), el tren Talgo que cubría la ruta Madrid-Sevilla-Cádiz. Circulaba a 120 kilómetros por hora.
Febrero de 1977, Corbera de Llobregat (Barcelona): 22 fallecidos. El choque de dos trenes de Ferrocarriles Catalanes provocó la muerte de 22 personas y heridas a otras 115. Uno de los trenes procedía de Martorell; el otro había salido de Barcelona.

Julio de 1972, El Cuervo (Sevilla): 86 fallecidos. El choque de un ferrobús que hacía el trayecto entre Cádiz y Sevilla con el expreso Madrid-Cádiz provocó 86 muertos. El informe técnico señaló que “ambos trenes hicieron uso de sus frenos, por lo que pudieron aminorar su velocidad aunque no evitar la colisión”. El expreso descarriló y los tres primeros vagones del ferrobús quedaron empotrados contra el vagón de correos. La conclusión del informe fue que el ferrobús no debió arrancar de la estación de El Cuervo hasta que no hubiera pasara el expreso. Para ello había una señal. Pero salió.
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