La expresidenta de Baleares, Francina Armengol, no repetirá como candidata en las próximas elecciones autonómicas. La decisión, tomada desde hace ya algunas semanas, dejará vía libre a la actual secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, para medirse con la jefa del Ejecutivo balear, Marga Prohens, que salvo sorpresa, según los sondeos, repetirá en el cargo.Armengol, según fuentes del PSIB consultadas por ABC, descarta volver a encabezar las listas al parlamento autonómico ya que « no quiere ir a perder ». Aunque los sondeos aventuran que su partido no sufre una gran caída de votos, los socialistas de Baleares tampoco consiguen remontar en las encuestas. Eso, sumado al derrumbe de los partidos a su izquierda, impiden cualquier suma para desalojar del poder a Prohens.De esta forma Armengol se mantendrá en la presidencia del Congreso de los Diputados hasta el final de la legislatura, algo que no podría ser de concurrir a las elecciones en Baleares, en cuyo caso debería renunciar a su cargo para hacer campaña, ya que las autonómicas están previstas antes que las generales. Su voluntad, según manifiestan personas cercanas a ella, es seguir en el cargo la siguiente legislatura, si el bloque de izquierdas consigue los votos para retener el Congreso y si Sánchez le mantiene la confianza.Noticia relacionada general No No UN ACTO CADA TRES DÍAS EN BALEARES, MUCHOS ENTRE SEMANA El PP pide comparecer a la secretaria de Estado de Turismo por su «uso partidista» del cargo Andrés LasagaEjecutando así su salida en Baleares, Francina Armengol se asegura también un relevo ordenado , dejando a una persona de su confianza como Rosario Sánchez al frente de la candidatura. Aunque Sánchez es la máxima responsable de las políticas turísticas de nuestro país y anteriormente ha ocupado cargos en el Gobierno de Baleares, sigue siendo una auténtica desconocida. Por eso, tal como denuncia el PP, ha intensificado su agenda pública en representación del PSIB en las islas, pasando gran parte de la semana en Baleares en lugar de trabajando en Madrid.La idea de Armengol, indican a este periódico, es ceder el testigo en la lucha por la presidencia balear pero no como líder del Partido Socialista . Creando así una bicefalia similar a la que protagonizaron Miquel Iceta, como primer secretario del PSC, y Salvador Illa como candidato cuando en 2021 Pedro Sánchez eligió a su ministro de Sanidad como presidenciable de la Generalitat. Más adelante, «cuando toque», sí dejará también en manos de Sánchez el control orgánico del partido.Con el señalamiento de Sánchez, cuya designación deberá hacerse en las próximas semanas para lograr una mayor visibilidad a un año vista de los comicios, la presidenta del Congreso le corta el paso a la que fuera su rival cuando se enfrentaron para relevar a Francesc Antich, Aina Calvo. La exdelegada del Gobierno y hoy número dos del Ministerio del Interior ha ganado mucho peso político desde su traslado a Madrid, gracias a contar con la confianza del presidente del Gobierno.Una larga carrera políticaMilitante histórica del Partido Socialista, en el que ha ocupado cargos desde el año 1998 , Armengol inició su carrera en el ámbito local como concejal del ayuntamiento de Inca, municipio del que su padre ya fue alcalde. Posteriormente fue diputada, consejera y presidenta del Consell de Mallorca. En 2015 alcanzó la presidencia del Govern balear, cargo que revalidó en 2019 gracias a acuerdos con fuerzas de izquierda y nacionalistas.Durante sus años al frente del Ejecutivo autonómico, su acción de gobierno se caracterizó por una apuesta decidida por el refuerzo del sector público, especialmente en áreas como sanidad y educación, así como por la implementación de políticas de corte progresista en materia social. No obstante, estas decisiones también fueron objeto de controversia entre sectores empresariales y parte de la ciudadanía, que cuestionaron el aumento del gasto público y la presión fiscal en un contexto económico complejo, con el turismo como principal enemigo de su administración .Uno de los momentos más delicados de su mandato se produjo durante la gestión de la pandemia, cuando Baleares adoptó algunas de las restricciones más severas del país respecto a la entrada de turistas. Aunque estas medidas fueron defendidas por el Ejecutivo como necesarias para proteger la salud pública, también generaron un profundo malestar en ese sector, motor fundamental de la economía balear.Tras las elecciones autonómicas de 2023 el Partido Socialista perdió el control del Govern, que quedó en manos de la ‘popular’ Marga Prohens , poniendo fin así a ocho años de mandato de Armengol. A pesar de ello, su figura continúa teniendo peso en el panorama político nacional, ya que Pedro Sánchez la eligió como cabeza de cartel por Mallorca en las listas de las últimas elecciones generales, las de julio de 2023, convirtiéndose posteriormente en presidenta del Congreso a petición de los independentistas catalanes.Declaración en el SupremoArmengol tuvo que declarar hace unos días por escrito como testigo en la causa de las mascarillas que, desde esta semana pasada, juzga al exministro José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama. Precisamente el origen de esta trama de corrupción se localiza en una denuncia por la compra de mascarilla fraudulenta por parte del Govern balear que presidía la hoy presidenta del Congreso. Aunque la dirigente socialista estaba citada para el próximo 22 de abril junto al expresidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ambos avanzaron su declaración por escrito que fue leída durante la primera sesión del juicio, con el fin de hacerlo antes de que otros testigos que van a desfilar durante los próximos días por la plaza de la Villa de París puedan declarar algo que les ponga en aprietos.Armengol negó cualquier tipo de irregularidad por parte de su administración, algo que a priori no es objeto del juicio, afirmando que la presidenta no está al caso de las contrataciones. También dijo no recordar haberse intercambiado ningún mensaje con el exasesor de Ábalos, Koldo García, pese a las múltiples capturas de pantalla que se han publicado en los últimos meses entre ambos con un tono de extrema cercanía. La expresidenta de Baleares, Francina Armengol, no repetirá como candidata en las próximas elecciones autonómicas. La decisión, tomada desde hace ya algunas semanas, dejará vía libre a la actual secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, para medirse con la jefa del Ejecutivo balear, Marga Prohens, que salvo sorpresa, según los sondeos, repetirá en el cargo.Armengol, según fuentes del PSIB consultadas por ABC, descarta volver a encabezar las listas al parlamento autonómico ya que « no quiere ir a perder ». Aunque los sondeos aventuran que su partido no sufre una gran caída de votos, los socialistas de Baleares tampoco consiguen remontar en las encuestas. Eso, sumado al derrumbe de los partidos a su izquierda, impiden cualquier suma para desalojar del poder a Prohens.De esta forma Armengol se mantendrá en la presidencia del Congreso de los Diputados hasta el final de la legislatura, algo que no podría ser de concurrir a las elecciones en Baleares, en cuyo caso debería renunciar a su cargo para hacer campaña, ya que las autonómicas están previstas antes que las generales. Su voluntad, según manifiestan personas cercanas a ella, es seguir en el cargo la siguiente legislatura, si el bloque de izquierdas consigue los votos para retener el Congreso y si Sánchez le mantiene la confianza.Noticia relacionada general No No UN ACTO CADA TRES DÍAS EN BALEARES, MUCHOS ENTRE SEMANA El PP pide comparecer a la secretaria de Estado de Turismo por su «uso partidista» del cargo Andrés LasagaEjecutando así su salida en Baleares, Francina Armengol se asegura también un relevo ordenado , dejando a una persona de su confianza como Rosario Sánchez al frente de la candidatura. Aunque Sánchez es la máxima responsable de las políticas turísticas de nuestro país y anteriormente ha ocupado cargos en el Gobierno de Baleares, sigue siendo una auténtica desconocida. Por eso, tal como denuncia el PP, ha intensificado su agenda pública en representación del PSIB en las islas, pasando gran parte de la semana en Baleares en lugar de trabajando en Madrid.La idea de Armengol, indican a este periódico, es ceder el testigo en la lucha por la presidencia balear pero no como líder del Partido Socialista . Creando así una bicefalia similar a la que protagonizaron Miquel Iceta, como primer secretario del PSC, y Salvador Illa como candidato cuando en 2021 Pedro Sánchez eligió a su ministro de Sanidad como presidenciable de la Generalitat. Más adelante, «cuando toque», sí dejará también en manos de Sánchez el control orgánico del partido.Con el señalamiento de Sánchez, cuya designación deberá hacerse en las próximas semanas para lograr una mayor visibilidad a un año vista de los comicios, la presidenta del Congreso le corta el paso a la que fuera su rival cuando se enfrentaron para relevar a Francesc Antich, Aina Calvo. La exdelegada del Gobierno y hoy número dos del Ministerio del Interior ha ganado mucho peso político desde su traslado a Madrid, gracias a contar con la confianza del presidente del Gobierno.Una larga carrera políticaMilitante histórica del Partido Socialista, en el que ha ocupado cargos desde el año 1998 , Armengol inició su carrera en el ámbito local como concejal del ayuntamiento de Inca, municipio del que su padre ya fue alcalde. Posteriormente fue diputada, consejera y presidenta del Consell de Mallorca. En 2015 alcanzó la presidencia del Govern balear, cargo que revalidó en 2019 gracias a acuerdos con fuerzas de izquierda y nacionalistas.Durante sus años al frente del Ejecutivo autonómico, su acción de gobierno se caracterizó por una apuesta decidida por el refuerzo del sector público, especialmente en áreas como sanidad y educación, así como por la implementación de políticas de corte progresista en materia social. No obstante, estas decisiones también fueron objeto de controversia entre sectores empresariales y parte de la ciudadanía, que cuestionaron el aumento del gasto público y la presión fiscal en un contexto económico complejo, con el turismo como principal enemigo de su administración .Uno de los momentos más delicados de su mandato se produjo durante la gestión de la pandemia, cuando Baleares adoptó algunas de las restricciones más severas del país respecto a la entrada de turistas. Aunque estas medidas fueron defendidas por el Ejecutivo como necesarias para proteger la salud pública, también generaron un profundo malestar en ese sector, motor fundamental de la economía balear.Tras las elecciones autonómicas de 2023 el Partido Socialista perdió el control del Govern, que quedó en manos de la ‘popular’ Marga Prohens , poniendo fin así a ocho años de mandato de Armengol. A pesar de ello, su figura continúa teniendo peso en el panorama político nacional, ya que Pedro Sánchez la eligió como cabeza de cartel por Mallorca en las listas de las últimas elecciones generales, las de julio de 2023, convirtiéndose posteriormente en presidenta del Congreso a petición de los independentistas catalanes.Declaración en el SupremoArmengol tuvo que declarar hace unos días por escrito como testigo en la causa de las mascarillas que, desde esta semana pasada, juzga al exministro José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama. Precisamente el origen de esta trama de corrupción se localiza en una denuncia por la compra de mascarilla fraudulenta por parte del Govern balear que presidía la hoy presidenta del Congreso. Aunque la dirigente socialista estaba citada para el próximo 22 de abril junto al expresidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ambos avanzaron su declaración por escrito que fue leída durante la primera sesión del juicio, con el fin de hacerlo antes de que otros testigos que van a desfilar durante los próximos días por la plaza de la Villa de París puedan declarar algo que les ponga en aprietos.Armengol negó cualquier tipo de irregularidad por parte de su administración, algo que a priori no es objeto del juicio, afirmando que la presidenta no está al caso de las contrataciones. También dijo no recordar haberse intercambiado ningún mensaje con el exasesor de Ábalos, Koldo García, pese a las múltiples capturas de pantalla que se han publicado en los últimos meses entre ambos con un tono de extrema cercanía.
La expresidenta de Baleares, Francina Armengol, no repetirá como candidata en las próximas elecciones autonómicas. La decisión, tomada desde hace ya algunas semanas, dejará vía libre a la actual secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, para medirse con la jefa del Ejecutivo balear, … Marga Prohens, que salvo sorpresa, según los sondeos, repetirá en el cargo.
Armengol, según fuentes del PSIB consultadas por ABC, descarta volver a encabezar las listas al parlamento autonómico ya que «no quiere ir a perder». Aunque los sondeos aventuran que su partido no sufre una gran caída de votos, los socialistas de Baleares tampoco consiguen remontar en las encuestas. Eso, sumado al derrumbe de los partidos a su izquierda, impiden cualquier suma para desalojar del poder a Prohens.
De esta forma Armengol se mantendrá en la presidencia del Congreso de los Diputados hasta el final de la legislatura, algo que no podría ser de concurrir a las elecciones en Baleares, en cuyo caso debería renunciar a su cargo para hacer campaña, ya que las autonómicas están previstas antes que las generales. Su voluntad, según manifiestan personas cercanas a ella, es seguir en el cargo la siguiente legislatura, si el bloque de izquierdas consigue los votos para retener el Congreso y si Sánchez le mantiene la confianza.
Noticia relacionada
-
UN ACTO CADA TRES DÍAS EN BALEARES, MUCHOS ENTRE SEMANA
Andrés Lasaga
Ejecutando así su salida en Baleares, Francina Armengol se asegura también un relevo ordenado, dejando a una persona de su confianza como Rosario Sánchez al frente de la candidatura. Aunque Sánchez es la máxima responsable de las políticas turísticas de nuestro país y anteriormente ha ocupado cargos en el Gobierno de Baleares, sigue siendo una auténtica desconocida. Por eso, tal como denuncia el PP, ha intensificado su agenda pública en representación del PSIB en las islas, pasando gran parte de la semana en Baleares en lugar de trabajando en Madrid.
La idea de Armengol, indican a este periódico, es ceder el testigo en la lucha por la presidencia balear pero no como líder del Partido Socialista. Creando así una bicefalia similar a la que protagonizaron Miquel Iceta, como primer secretario del PSC, y Salvador Illa como candidato cuando en 2021 Pedro Sánchez eligió a su ministro de Sanidad como presidenciable de la Generalitat. Más adelante, «cuando toque», sí dejará también en manos de Sánchez el control orgánico del partido.
Con el señalamiento de Sánchez, cuya designación deberá hacerse en las próximas semanas para lograr una mayor visibilidad a un año vista de los comicios, la presidenta del Congreso le corta el paso a la que fuera su rival cuando se enfrentaron para relevar a Francesc Antich, Aina Calvo. La exdelegada del Gobierno y hoy número dos del Ministerio del Interior ha ganado mucho peso político desde su traslado a Madrid, gracias a contar con la confianza del presidente del Gobierno.
Una larga carrera política
Militante histórica del Partido Socialista, en el que ha ocupado cargos desde el año 1998, Armengol inició su carrera en el ámbito local como concejal del ayuntamiento de Inca, municipio del que su padre ya fue alcalde. Posteriormente fue diputada, consejera y presidenta del Consell de Mallorca. En 2015 alcanzó la presidencia del Govern balear, cargo que revalidó en 2019 gracias a acuerdos con fuerzas de izquierda y nacionalistas.
Durante sus años al frente del Ejecutivo autonómico, su acción de gobierno se caracterizó por una apuesta decidida por el refuerzo del sector público, especialmente en áreas como sanidad y educación, así como por la implementación de políticas de corte progresista en materia social. No obstante, estas decisiones también fueron objeto de controversia entre sectores empresariales y parte de la ciudadanía, que cuestionaron el aumento del gasto público y la presión fiscal en un contexto económico complejo, con el turismo como principal enemigo de su administración.
Uno de los momentos más delicados de su mandato se produjo durante la gestión de la pandemia, cuando Baleares adoptó algunas de las restricciones más severas del país respecto a la entrada de turistas. Aunque estas medidas fueron defendidas por el Ejecutivo como necesarias para proteger la salud pública, también generaron un profundo malestar en ese sector, motor fundamental de la economía balear.
Tras las elecciones autonómicas de 2023 el Partido Socialista perdió el control del Govern, que quedó en manos de la ‘popular’ Marga Prohens, poniendo fin así a ocho años de mandato de Armengol. A pesar de ello, su figura continúa teniendo peso en el panorama político nacional, ya que Pedro Sánchez la eligió como cabeza de cartel por Mallorca en las listas de las últimas elecciones generales, las de julio de 2023, convirtiéndose posteriormente en presidenta del Congreso a petición de los independentistas catalanes.
Declaración en el Supremo
Armengol tuvo que declarar hace unos días por escrito como testigo en la causa de las mascarillas que, desde esta semana pasada, juzga al exministro José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama. Precisamente el origen de esta trama de corrupción se localiza en una denuncia por la compra de mascarilla fraudulenta por parte del Govern balear que presidía la hoy presidenta del Congreso.
Aunque la dirigente socialista estaba citada para el próximo 22 de abril junto al expresidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ambos avanzaron su declaración por escrito que fue leída durante la primera sesión del juicio, con el fin de hacerlo antes de que otros testigos que van a desfilar durante los próximos días por la plaza de la Villa de París puedan declarar algo que les ponga en aprietos.
Armengol negó cualquier tipo de irregularidad por parte de su administración, algo que a priori no es objeto del juicio, afirmando que la presidenta no está al caso de las contrataciones. También dijo no recordar haberse intercambiado ningún mensaje con el exasesor de Ábalos, Koldo García, pese a las múltiples capturas de pantalla que se han publicado en los últimos meses entre ambos con un tono de extrema cercanía.
RSS de noticias de espana/baleares

