Condenado a 24 años por apuñalar y maltratar a su pareja el asesino de Torremolinos

El condenado está acusado también de matar y emparedar a otra de sus parejas, Sibora, una joven que desapareció en 2024 Leer El condenado está acusado también de matar y emparedar a otra de sus parejas, Sibora, una joven que desapareció en 2024 Leer  

La justicia ha dictado sentencia y Marco R., el ciudadano italiano acusado de matar a dos de sus parejas, Sibora y Paula, en 2014 y 2023 respectivamente, ha sido condenado a 24 años de prisión por el crimen de Paula, uno por maltrato habitual y 23 por asesinato con el agravante de parentesco y género. Si bien aún le queda pendiente la causa en la que se le juzgará por la muerte de Sibora, desaparecida en 2014 cuando tan sólo tenía 22 años y cuyo cadáver fue localizado emparedado en el piso en el que víctima y acusado habían compartido en Torremolinos.

Le priva la magistrada de la patria potestad del hijo que tuvo con la víctima y le prohibe acercarse o comunicarse tanto a él como a los otros dos menores que Paula tuvo en una relación anterior durante diez años.

Una vez cumpla su condena de prisión, Marco estará en libertad vigilada durante casi una década ya que la magistrada presidenta del tribunal le ha impuesto permanecer vigilado durante cinco años por el delito de asesinato y cuatro años por el de malos tratos.

Condena asimismo el tribunal a Marco a indemnizar con algo menos de un millón de euros a los familiares de la víctima. 215.198,30 euros para cada uno de sus hijos, 217.864,46 para los padres y 31.565 y 23.828,92 euros para sus dos hermanos, Pepe y Fátima.

En el procedimiento que cierra esta sentencia, los miembros del jurado -formado por cinco mujeres y cuatro hombres- consideran probado que durante el tiempo en el que Marco y Paula, de 28 años, mantuvieron una relación sentimental, Marco la maltrataba. La amenazaba y le pegaba, la dejaba sin móvil, le impedía maquillarse y salir, trabajar, tratar a solas con su familia e incluso acudir a las citas médicas pautadas por el ginecólogo para el adecuado seguimiento del embarazo del hijo que tuvieron en común.

El jurado entiende que el condenado trató, incluso, de desacreditar como madre a su víctima ante los Servicios Sociales. Además del niño que tuvo con el condenado, Paula tenía otros dos pequeños fruto de una relación anterior, todos de corta edad en el momento de su asesinato. Al final, los tres menores fueron declarados en desamparo en 2022. A partir de ese momento, el objetivo de Paula fue recuperarlos, así lo han puesto de manifiesto familiares, amigos y compañeros de trabajo de la mujer asesinada durante la celebración del juicio. No fue posible, el padre de su hijo pequeño, con el que mantenía una relación sentimental y al que quería dejar, la mató antes de que lo consiguiera.

Que Paula hubiese roto la relación fue el detonante. Marcos, a quien los psicólogos forenses han descrito como un celoso patológico y emocionalmente dependiente de su pareja, no lo pudo soportar y tras averiguar dónde y con quien había pasado la madre de su hijo su día de descanso en el trabajo, «le tendió la trampa» y le dijo que ya se había marchado del apartamento que compartían. El objetivo no era otro que «que ella volviera y poder ejecutar el ataque y posterior muerte».

Paula regresó a casa para ponerse el uniforme del restaurante e ir a trabajar pensando que Marco, como él mismo le había dicho la noche anterior, no se encontraba en el piso. No era así, el condenado seguía en el apartamento. Alrededor de las 11:00 horas de la mañana, «gritos de Paula pidiendo auxilio» alertaron al dueño del restaurante y a los vecinos del inmueble, quienes al subir «escucharon débilmente gemir a Paula». El encausado «les dijo que no pasaba nada» y aprovechando que se apartaron de la puerta, huyó de la vivienda dejando tras de sí a la mujer.

Paula murió a consecuencia del shock hipovolémico que le produjo la pérdida masiva de sangre tras recibir la friolera de 16 puñaladas, dos de ellas, las mortales, en la espalda y el costado derecho.

Marco, el condenado por el crimen, reconoció en el juicio haberla matado, pero sostiene que fue un accidente, que fue Paula la que lo atacó y que ella mismas se causó las heridas -una de ellas de más de 13 centímetros de profundidad le laceró el pulmón- mientras él se defendía y al caerse al suelo sobre el cuchillo.

La sentencia llega apenas una semana después de que el los miembros del jurado popular los declarasen culpable tras escuchar a testigos de lo sucedido, familiares, amigos, agentes de la autoridad, técnicos y forenses. Y contra la misma puede interponer el encausado un recurso de apelación ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Para el procedimiento en el que se juzga al asesino de Paula por la muerte de Sibora aún no hay fecha de celebración pero fuentes judiciales consultadas indican que podría celebrarse antes de finales de este mismo año.

Por el crimen de Sibora, el Ministerio Fiscal solicita para Marco 20 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía en el ámbito de la violencia de género con la agravante de parentesco y otros dos años más por un delito contra la integridad moral.

Sibora estuvo desaparecida durante años y su cadáver apareció en la buhardilla del piso que había compartido con Marco, en el interior de un cajón de madera que había quedado oculto tras una pared. Su asesino había dejado flores sobre sus restos mortales.

Marco y Sibora se trasladaron a Torremolinos en 2010, ella bajo una identidad falsa dado que no disponía de documentación en regla. Tras un paréntesis en la relación, retomaron la convivencia en 2013 y se mudaron a un piso del barrio El Calvario. El 7 de julio de 2014 se le pierde la pista a Sibora. Su cadáver aparece tras la detención de Marco por la muerte de Paula, nueve años después.

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