El PSOE abre una investigación un mes después de tener conocimiento del caso por sus canales internos Leer El PSOE abre una investigación un mes después de tener conocimiento del caso por sus canales internos Leer
Los escándalos de acoso sexual en el seno del PSOE tienen un nuevo capítulo con epicentro en la localidad sevillana de La Algaba y con su alcalde -y secretario local del partido- como protagonista. Diego Manuel Agüera ha sido denunciado por acosar sexualmente a un menor de edad del municipio, en concreto a un joven alumno de la Escuela Municipal de Tauromaquia, al que estuvo meses mandando mensajes a través de las redes sociales.
Según la denuncia interpuesta a través del canal de comunicación interno del PSOE, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, Agüera supuestamente se insinuó al menor, le solicitó información sexual explícita e, incluso, le habría propuesto un encuentro, aunque no llegó a producirse.
La denuncia, que fue recibida en el PSOE el 13 de enero pasado, habla expresamente de «ciberacoso y hostigamiento sexual» y presenta, como pruebas, una serie de capturas de conversaciones mantenidas entre el alcalde y el menor a través de la red social Instagram, de la que ambos son usuarios.
En ese intercambio de mensajes, señala el denunciante, Agüera «verbalizó un deseo sexual explícito» condicionado solamente, añade, por la edad del menor, de la que «era plenamente consciente». Lo hace, dice la denuncia en poder del PSOE, cuando le dice, por ejemplo: «Ayyy si tuvieras los 18!!!».
Otro de los mensajes que cita el escrito interno apunta a que el alcalde le habría preguntado al chaval sobre su rol sexual en relaciones homosexuales, si era «activo o pasivo», aunque esta pregunta, precisa la denuncia, fue borrada posteriormente por el denunciado «en una maniobra de ocultación de pruebas». No obstante, el denunciante insiste en que hay testigos y pruebas documentales de la existencia de ese mensaje.
El alcalde de La Algaba, siempre según la denuncia, quiso ir más allá del intercambio de mensajes y llegó a proponerle un encuentro personal, «verse un día de fiesta», según la expresión literal que usó Agüera, algo que, dice el denunciante, «encaja en el tipo penal de proposición de encuentro con fines lúbricos».
Y todo ello, agrega el escrito, lo hizo desde una «posición de superioridad», la que le otorgaba ser no solo el alcalde del municipio del que la supuesta víctima es vecina, sino, además, máximo responsable de la Escuela de Tauromaquia, que es una institución dependiente del Ayuntamiento. Ello generó en el menor «una situación de sumisión y vulnerabilidad que vicia cualquier interacción», apunta la denuncia, que usa la expresión child grooming para definir el comportamiento del regidor algabeño (cargo que desempeña desde 2011) que, además, es el líder del Partido Socialista en la localidad.
Los contactos, dice la denuncia, los inició el alcalde «con un tono falsamente paternalista y cercano» y utilizando diminutivos como «chavalín», al tiempo que halagaba al joven en su faceta de aprendiz de torero. Se interesó por su vida, sus estudios o sus aficiones y todo con el objetivo, continúa el denunciante, de «bajar las defensas del menor y normalizar que un adulto de más de 40 años [Agüera tiene 45 años] y alcalde del pueblo tenga conversaciones privadas y constantes con un niño de 15 años».
Aunque la «prueba reina», a juicio de quien denuncia estos hechos, es el mensaje que le manda al chaval el 1 de enero de 2025: «Ayyy si tuvieras los 18!!!», una frase «devastadora» y que «no admite interpretación inocente». Es, hace hincapié el escrito, una declaración de intenciones, una «invitación al menor a verse a sí mismo como objeto sexual del alcalde».
Grave es asimismo, en opinión del denunciante, el hecho de que el denunciado sea plenamente consciente de la edad que tenía su supuesta víctima, algo que queda demostrado cuando le felicita con ocasión de su 15 cumpleaños. «Muchas felicidades amigo, felices 15», le escribe el alcalde al menor en aquella ocasión.
«En la psique de un menor de La Algaba, el alcalde es una figura de autoridad absoluta. Decirle ‘no’ al alcalde o bloquearle, conlleva un miedo reverencial a represalias contra la familia […]. El denunciado explota esa jerarquía», manifiesta la denuncia enviada, de forma anónima, al PSOE hace justo un mes y que, asimismo, apunta a una «conducta de insistencia y control» por parte de Agüera.
En base a todo lo anterior, el denunciante insta al PSOE a actuar de forma urgente y pide «encarecidamente» a los responsables de la organización la suspensión cautelar en un plazo no superior a las 72 horas una vez recibida la denuncia. De lo contrario, apostilla, un retraso o inacción podrá ser interpretada, advierte, como «complicidad».
El PSOE no solo dejó pasar esas 72 horas sin tomar decisión alguna, sino que ha tardado exactamente cuatro semanas, un mes, desde que recibió la comunicación hasta que ha dado inicio a la tramitación de la misma.
Como ha podido comprobar este periódico, no ha sido hasta este 13 de febrero cuando el órgano interno de denuncias del PSOE ha comunicado al denunciante la recepción de la denuncia dentro del protocolo contra el acoso que la formación aprobó, precisamente, después de que estallase el caso de Paco Salazar, ex asesor de Pedro Sánchez en La Moncloa, y se desvelase que varias denuncias por acoso en su contra habían sido silenciadas.
Los hechos de los que se acusa al alcalde de La Algaba, señala el PSOE, encajan dentro de dicho protocolo y son de una «especial gravedad». Hasta el punto de que entiende el partido que deberían ser objeto de investigación penal por parte de la Fiscalía o los juzgados, por lo que insta al denunciante a comunicar si tiene intención de hacerlo para, en caso contrario, hacerlo el propio Partido Socialista.
Tras un mes de espera, la respuesta a la denuncia ha coincidido con la llamada de este periódico al PSOE para pedir información sobre este caso. Más exactamente, la comunicación del inicio de la tramitación ha sido enviada después de la llamada de EL MUNDO.
Por su parte, Diego Manuel Agüera ha negado, en declaraciones a este periódico, las acusaciones de presunto acoso sexual y ha señalado directamente al responsable de la Escuela Municipal de Tauromaquia por la denuncia de carácter anónimo que ya investiga su partido.
Según la versión del alcalde de La Algaba, se trataría de una «vendetta» de esta persona después de que el gobierno local decidiese a finales de diciembre el cierre de la escuela por falta de alumnos.
«Ya amenazó al teniente de alcalde el pasado verano con este tema, que no tiene sentido ni razón de ser», ha señalado Agüera, que ha añadido que no ha recibido ninguna notificación por parte del PSOE y que «hablo con toda la gente del pueblo y en ningún caso ha habido acoso».
Este nuevo caso de acoso -con la agravante de que la supuesta víctima es menor de edad- se suma a la cascada de denuncias contra cargos socialistas que se han registrado en los últimos meses y que le han costado el puesto a, entre otros, el ex presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, el ex alcalde de Belalcázar (Córdoba), Francisco Luis Fernández, o el ex secretario general del PSOE de Torremolinos, Antonio Navarro, además del propio Salazar, con el que se inició una crisis que ha desgastado enormemente al PSOE y ha abierto una crisis interna por la falta de diligencia a la hora de abordar este asunto que ahora se reabre.
Andalucía // elmundo
