Cierto es que el «proceso» ha implosionado, que los estudios demoscópicos señalan la caída del número de ciudadanos que se declaran independentistas, que ERC y Junts están de capa caída, que el nacionalismo catalán es un movimiento dividido y envejecido y que la prensa afín al Régimen no es lo que era. A ello, sumen una Aliança Catalana que pesca en muchos y diversos caladeros. Al mismo tiempo, se percibe en Cataluña el nacimiento o renacimiento de una suerte de espíritu identitario –el mejor ejemplo se nota en el Pacto Nacional por la Lengua – que vuelve a enaltecer lo propio contra lo impropio. Aunque se trate de un pacto ligado a la investidura de Salvador Illa, llama la atención que el PSC y ERC -socialdemócratas y nacionalistas- se pongan de acuerdo en un documento que se distingue por su vocación monolingüe y el afán de substituir el castellano por el catalán. A ello, hay que añadir el empeño del PSC en oficializar la lengua catalana en la Unión Europea –Pedro Sánchez de por medio con un PSC que ni siquiera pía- y las declaraciones sobre la lengua de un Salvador Illa que parece haber salido directamente de la Renaixença del siglo XIX. Como es natural en la Cataluña identitaria, TV3 sigue con el guion nacionalista que el gobierno socialista del susodicho Salvador Illa no ha cambiado ni una coma. Aquí no acaba la cosa si tenemos en cuenta la catalanización de La2 con elementos de pedigrí nacionalista.Noticia Relacionada el oasis catalán opinion Si Alcalde Miquel Porta Perales He dedicado una media hora a leer uno de los periódicos municipales que se publican en Barcelona y son representativos de cada distritoEn cualquier caso, uno puede tener la impresión de que algo se está cocinando en Cataluña. Poco a poco, pero algo se cocina. Pongamos por caso la financiación/singularidad fiscal, la Hacienda propia, el control autonómico de la seguridad en el aeropuerto y en la «frontera», la persistente insubordinación lingüística, la2 que parece la 3 o los aires confederales que rebrotan aquí y allí. Todo eso, ¿por qué? y ¿para qué? Recuerden las palabras que suele usar el nacionalismo catalán con dominio en plaza: «acumular fuerzas para volverlo a hacer». Despacito. Cierto es que el «proceso» ha implosionado, que los estudios demoscópicos señalan la caída del número de ciudadanos que se declaran independentistas, que ERC y Junts están de capa caída, que el nacionalismo catalán es un movimiento dividido y envejecido y que la prensa afín al Régimen no es lo que era. A ello, sumen una Aliança Catalana que pesca en muchos y diversos caladeros. Al mismo tiempo, se percibe en Cataluña el nacimiento o renacimiento de una suerte de espíritu identitario –el mejor ejemplo se nota en el Pacto Nacional por la Lengua – que vuelve a enaltecer lo propio contra lo impropio. Aunque se trate de un pacto ligado a la investidura de Salvador Illa, llama la atención que el PSC y ERC -socialdemócratas y nacionalistas- se pongan de acuerdo en un documento que se distingue por su vocación monolingüe y el afán de substituir el castellano por el catalán. A ello, hay que añadir el empeño del PSC en oficializar la lengua catalana en la Unión Europea –Pedro Sánchez de por medio con un PSC que ni siquiera pía- y las declaraciones sobre la lengua de un Salvador Illa que parece haber salido directamente de la Renaixença del siglo XIX. Como es natural en la Cataluña identitaria, TV3 sigue con el guion nacionalista que el gobierno socialista del susodicho Salvador Illa no ha cambiado ni una coma. Aquí no acaba la cosa si tenemos en cuenta la catalanización de La2 con elementos de pedigrí nacionalista.Noticia Relacionada el oasis catalán opinion Si Alcalde Miquel Porta Perales He dedicado una media hora a leer uno de los periódicos municipales que se publican en Barcelona y son representativos de cada distritoEn cualquier caso, uno puede tener la impresión de que algo se está cocinando en Cataluña. Poco a poco, pero algo se cocina. Pongamos por caso la financiación/singularidad fiscal, la Hacienda propia, el control autonómico de la seguridad en el aeropuerto y en la «frontera», la persistente insubordinación lingüística, la2 que parece la 3 o los aires confederales que rebrotan aquí y allí. Todo eso, ¿por qué? y ¿para qué? Recuerden las palabras que suele usar el nacionalismo catalán con dominio en plaza: «acumular fuerzas para volverlo a hacer». Despacito.
el oasis catalán
Se percibe en Cataluña el nacimiento o renacimiento de una suerte de espíritu identitario –el mejor ejemplo se nota en el Pacto Nacional por la Lengua – que vuelve a enaltecer lo propio contra lo impropio
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