El meteórico ascenso del precio del huevo no da tregua

Huevos de la Ecogranja La Pradera, en Orgaz, Toledo, obligada a confinar sus gallinas desde hace algunos meses a causa de la gripe aviar, el 16 de enero

Una tintorería, un parque de juegos para niños… cualquier negocio menos una granja de gallinas para vender huevos. Cuando Julián González (Madrid, 41 años) decidió mudarse desde Venezuela a la pequeña localidad toledana de Orgaz, de 2.600 habitantes, no tenía entre sus planes dedicarse al campo. Esa idea era solo un sueño de jubilación de su padre. Sin embargo, relata que “tras estudiar y concluir que el sector de los huevos iba a crecer en España”, en enero de 2020 decidió fundar junto a su familia ecogranja La Pradera, una pequeña empresa que produce 400 huevos ecológicos cada día. Los datos le han dado la razón, ya que su consumo en España ha crecido un 17% en los últimos cinco años, según los datos más recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Ese incremento en el consumo ha venido acompañado de una meteórica subida de precios, del 31% el año pasado, según los datos del índice de precios de consumo (IPC) que ofrece el Instituto Nacional de Estadística. Si se tiene en cuenta la evolución desde 2021, el precio casi se ha duplicado. Tanto González como todos los expertos consultados consideran que ese encarecimiento tensa el mercado y tiene una complicada solución.

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Imagen de la nave de gallinas de la Ecogranja La Pradera, en Orgaz, Toledo, el 16 de eneroJulián González, uno de los fundadores de la Ecogranja La Pradera, el 16 de enero El coste de este producto prácticamente se ha duplicado desde 2021 y los expertos coinciden en que es difícil que se abarate a corto plazo  

Una tintorería, un parque de juegos para niños… cualquier negocio menos una granja de gallinas para vender huevos. Cuando Julián González (Madrid, 41 años) decidió mudarse desde Venezuela a la pequeña localidad toledana de Orgaz, de 2.600 habitantes, no tenía entre sus planes dedicarse al campo. Esa idea era solo un sueño de jubilación de su padre. Sin embargo, relata que “tras estudiar y concluir que el sector de los huevos iba a crecer en España”, en enero de 2020 decidió fundar junto a su familia ecogranja La Pradera, una pequeña empresa que produce 400 huevos ecológicos cada día. Los datos le han dado la razón, ya que su consumo en España ha crecido un 17% en los últimos cinco años, según los datos más recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Ese incremento en el consumo ha venido acompañado de una meteórica subida de precios, del 31% el año pasado, según los datos del índice de precios de consumo (IPC) que ofrece el Instituto Nacional de Estadística. Si se tiene en cuenta la evolución desde 2021, el precio casi se ha duplicado. Tanto González como todos los expertos consultados consideran que ese encarecimiento tensa el mercado y tiene una complicada solución.

Eloy Ureña, responsable del sector avícola de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) no se atreve a realizar diagnósticos cerrados, pero sí señala que el precio del huevo en estos momentos “es elevado” y que, debido a que depende de tantos factores, “es probable que siga así”. Los datos más recientes del monitoreo que realiza la Subdirección General de Análisis, Coordinación y Estadística del MAPA señalan que el precio en origen de una docena de huevos de gallinas enjauladas tipo M es de 1,95 euros y los tipo L (más grandes) 2,10. Estos son los huevos más habituales en los supermercados, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). No obstante, el precio final en tienda es más alto: en diciembre de 2025 una docena de huevos costaba de media entre 3,10 y 3,30 euros en los supermercados, según los datos recopilados por Facua.

Uno de los factores más disruptivos que explican los precios disparados de este producto es la gripe aviar, que desde el pasado verano ha llevado a sacrificar a 2,5 millones de gallinas, aunque la epidemia ya está más controlada. Ivan Díaz, profesor del departamento Sanidad y Anatomía Animales de la Universidad Autónoma de Barcelona, destaca que España no ha sido el país europeo que más ha sufrido esta enfermedad, pero incide en que “tiene un impacto devastador en las aves ponedoras”. Díaz añade que la gripe aviar también genera un“clima de incertidumbre” que complica que los granjeros piensen en aumentar la producción, que creció un 0,45% en 2024, según los datos más recientes del MAPA.

Para afrontar este desequilibrio entre oferta y demanda, las empresas han acudido a la importación de huevos. Así, tal y como detallan las cifras del departamento liderado por Luis Planas, la compra de este producto procedente de Macedonia del Norte creció un 118,9% respecto a 2024, la de Bosnia-Herzegovina, un 88,1% y la de Ucrania, un 81,4%. Este factor, detalla Ureña, ha permitido que la escalada del precio no haya sido más dramática.

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Respecto a la producción, la presidenta de la Federación Española de Empresas del Sector de la Producción de Huevos y Ovoproductos (Federovo), Mari Luz de Santos, sostiene que desde agosto de 2024 han detectado un aumento del precio que ofrecen los criadores. Apunta a la reconversión que debe realizar el sector como uno de los elementos que está encareciendo el coste del producto. La Comisión Europea propuso en 2021 la eliminación gradual del uso de jaulas en la producción de huevos para favorecer que se haga directamente en el suelo, argumentando razones de bienestar animal. De momento, no se ha publicado la legislación que desarrolla esta norma, a pesar de que las autoridades europeas prometieron que en 2023 vería la luz. El portavoz de COAG denuncia que este cambio “incrementa los costes” que deben asumir las granjas, ya que para “mantener la misma cantidad de huevos en el mercado se deben edificar nuevas naves, se necesita más espacio”.

Este nuevo modelo también plantea interrogantes respecto a la prevención de enfermedades como la gripe aviar. Díaz, el experto en salud animal, señala que si esta nueva forma de producción implica que las aves puedan estar más tiempo al aire libre, no ayudará a prevenir crisis sanitarias como la que se está viviendo. Alfredo Corell, catedrático de Inmunología Universidad de Sevilla, añade que esta transición “tiene todo el sentido del mundo desde el punto de vista de bienestar animal”, pero que “pasar a un sistema de más libertad exige más bioseguridad y más vigilancia”.

Aumento de producción

Los expertos coinciden en que se necesitan más medidas para mejorar tanto la situación sanitaria como la económica de este sector. Para que la producción de huevos aumente en el corto plazo, Juan Vilar, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Jaén y analista del sector agroalimentario internacional, apunta a la necesidad de que “haya más jóvenes trabajando en el campo, que el relevo generacional sea una realidad”. Esto, argumenta Vilar, daría “una ventaja competitiva a la avicultura española”.

Los representantes del sector coinciden en que la burocracia es uno de los principales problemas a resolver para incrementar la oferta. Ureña, de COAG, pide “que se reduzca” para facilitar el cambio de modelo que exige la UE. De Santos, la presidenta de Federovo, matiza que para solventar esta situación se debe “crear una ventanilla única donde se puedan dirigir los productores para agilizar la concesión de nuevas autorizaciones”. También señala que, a pesar de todas estas dificultades, el consumo de huevo va a seguir creciendo “porque tiene y va a seguir teniendo una muy buena relación calidad-precio”. Así, señala que aunque sea más caro, es un alimento que “contiene mucha proteína, algo que valoran mucho los consumidores”, lo que ha incrementado su consumo, argumenta. Además, siete de cada diez consumidores prefiere consumir más huevos que suplementos sintéticos, según el informe El territorio del huevo en la era digital, elaborado por el Instituto de Estudios del Huevo en octubre.

Más a largo plazo, Vilar apuesta por la producción de huevos artificiales a base de proteínas vegetales como el guisante para impulsar la sostenibilidad y suavizar posibles desequilibrios entre oferta y demanda. El estudio Explorando los pros y contras de las alternativas vegetales al huevo, publicado por la revista científica NFS Journal en octubre, señala que este mercado crecerá un 8,3% anualmente en los próximos cinco años y que tiene beneficios nutricionales como poco colesterol y menores grasas saturadas. Sin embargo, esta alternativa, de momento, es entre dos y cuatro veces más cara que el huevo tradicional, destaca el informe.

Desde el punto de vista sanitario, los expertos en salud animal Corell y Díaz coinciden en que es necesario reforzar las medidas de bioseguridad para reducir la probabilidad de que se repita una emergencia como la vivida. El catedrático de la Universidad de Sevilla pone el foco en la necesidad de “incrementar el control de las explotaciones más pequeñas”.

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De estos desafíos de precios y bioseguridad es consciente el pequeño granjero González, pero, aun así, no ve malas perspectivas en el sector del huevo. “Sigue siendo una proteína que ofrece una buena relación calidad-precio”, argumenta. Y anima a quienes se quieran dedicar a este sector o algo relacionado con el campo a que lo hagan. En su opinión, “la vida en el campo no es tan difícil como la pintan; es satisfactoria”.

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