El sobre de Delcy Rodríguez que Aldama guarda y el misterioso nexo entre ambos: “Me voy a poner el apellido Rodríguez jajaja”. “Siiiii! Ya estás en la familia”

El sobre de Delcy Rodríguez que custodiaba el empresario Víctor de Aldama, según el sumario del 'caso hidrocarburos' en la Audeincia Nacional

La relación del empresario Víctor de Aldama con Venezuela y concretamente con la actual presidenta, Delcy Rodríguez, está todavía llena de incógnitas. Dos investigaciones que transcurren paralelas en la Audiencia Nacional —el llamado caso Koldo y el caso hidrocarburos— acumulan decenas de mensajes que evidencian una relación muy estrecha entre el comisionista y distintas personas vinculadas al régimen. Aldama actuó como una suerte de intermediario entre Venezuela y el Ministerio de Transportes cuando estaba dirigido por José Luis Ábalos (actualmente en prisión provisional) y guardó un misterioso sobre sellado con la pegatina “confidencial” y con Delcy Rodríguez, precisamente, como destinataria. Las pesquisas de momento no han logrado aclarar qué había en su interior.

Seguir leyendo

 Dos sumarios de la Audiencia Nacional contienen conversaciones que evidencian el vínculo entre la presidenta venezolana, Aldama, Koldo y Ábalos  

La relación del empresario Víctor de Aldama con Venezuela y concretamente con la actual presidenta, Delcy Rodríguez, está todavía llena de incógnitas. Dos investigaciones que transcurren paralelas en la Audiencia Nacional —el llamado caso Koldo y el caso hidrocarburos— acumulan decenas de mensajes que evidencian una relación muy estrecha entre el comisionista y distintas personas vinculadas al régimen. Aldama actuó como una suerte de intermediario entre Venezuela y el Ministerio de Transportes cuando estaba dirigido por José Luis Ábalos (actualmente en prisión provisional) y guardó un misterioso sobre sellado con la pegatina “confidencial” y con Delcy Rodríguez, precisamente, como destinataria. Las pesquisas de momento no han logrado aclarar qué había en su interior.

Desde que en 2024 comenzaran sendas causas de corrupción en España, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha ido desenmarañando parte de la actividad desplegada en los márgenes del Ministerio de Transportes por Aldama, en cuyo currículum figura haber sido dirigente del Zamora Fútbol Club, cónsul honorario en Georgia y en el Estado de Oaxaca (México), consejero de Air Europa o mediador de Huawei, entre otros cargos. Actualmente, él está acusado junto al exministro de Transportes y su asesor Koldo García de formar parte de una organización criminal que contaba con “información privilegiada” en el ministerio para hacer negocios. La Fiscalía Anticorrupción pide para él siete años de prisión, una pena mucho menor que la que solicita para Ábalos y Koldo (24 y 19 años y cinco meses, respectivamente) porque durante este año ha iniciado un proceso de colaboración con la justicia. Las investigaciones no han arrojado luz sobre los detalles de los negocios de Aldama en el extranjero, pero, según el instituto armado, su actividad económica se expandió “a otros países de Latinoamérica, lo que conllevó la ampliación de su red de contactos” incluyendo personal “del más alto nivel político, empresarial y social”.

En su teléfono móvil se encontraron numerosas conversaciones con Delcy Rodríguez, quien entonces era vicepresidenta Ejecutiva y mano derecha del presidente Nicolás Maduro, capturado este sábado por Estados Unidos bajo una acusación de narcoterrorismo. Las conversaciones, que se desgranan en distintos informes de la UCO y que van principalmente de 2019 a 2021, apuntan a que Aldama actuó como canal de transmisión entre la venezolana y el exministro Ábalos. “Buenas tardes, Delcy, mensaje del jefe [Ábalos]. La reunión con Leopoldo López [líder opositor de Venezuela] con el presidente [Pedro Sánchez] ha sido en Ferraz como secretario general y no en Moncloa como presidente. Esto es importante que lo sepáis y entendáis. Besos”, transmitió Aldama el 27 de octubre de 2020, el mismo día que Sánchez había recibido a López en la sede del PSOE.

Delcy Rodríguez y Aldama se comunicaban a través de Threema, una aplicación de mensajería cifrada e instantánea suiza a la que se le presupone un extra de confidencialidad. Él hablaba bajo el pseudónimo de Maverik, que en inglés puede significar inconformista o disidente político. La UCO destaca que conversaban de asuntos “de gran sensibilidad para ambos interlocutores”. Uno de los primeros mensajes encontrados se remonta al 27 de diciembre de 2019, cuando el empresario le ofreció una posible reunión telefónica entre el “jefe”, en referencia a Ábalos, y supuestamente el presidente de Venezuela. Delcy Rodríguez le comunicó que no tenían hueco en la agenda en ese momento y el comisionista le propuso, en tono de broma, que hablara ella. “Ah, ok, vale. Tú dime, nosotros estaremos un buen rato con él [Ábalos]. Y si no hablas tú con él que eres la JEFA jajaja”. Los agentes destacan el tono de “confianza” que ambos exhiben en sus intercambios, que en ocasiones son semanales.

En el ordenador MacBook de Aldama se halló una fotografía de un contrato de compraventa de oro en el que el Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela (FONDEN) ofrecía 104 barras de este metal a Bancasa S.A. por valor de 68, 4 millones de dólares americanos (unos 58,6 millones de euros). El contrato tiene fecha de creación del 27 de diciembre de 2019 y en su cláusula cuarta se estipula que la entrega de oro ha de realizarse entre ese día y el 6 de enero de 2020. “No te dije es lo amarillo está todo listo y el jueves sale para allá los 350 (sic)″, le dijo Aldama a Delcy el 29 de diciembre de 2019. La UCO identifica el “amarillo” como oro, pero en las diligencias del caso Koldo nunca se ha llegado a profundizar en este aspecto.

Unas semanas después, los mensajes recogidos en uno de los informes de la Guardia Civil dejan entrever un posible encuentro entre la política venezolana y Aldama. Fue el 8 de enero de 2020, unos días antes de que estuviera previsto el viaje de la mandataria a España. Ambos conversaron sobre un ataque iraní con dos misiles a bases estadounidenses en Irak como represalia a que unos días antes la Administración Trum había logrado matar en Bagdag (Irak) al general iraní Qasem Soleimani. “Viste lo de Irán no?”, preguntó Delcy. “No, qué paso, hoy llevo todo el día desconectado con España y ahora en el aeropuerto”. Ella le explicó: “Atacaron base EEUU en Irak fronterizo con Jordania. Tiraron 12 misiles”. Aldama reaccionó diciendo que el asunto iba a “acabar muy mal” y que esperaba que esto no fuera el comienzo de la “3ª Guerra Mundial”. “Puto Trump [Donald Trump era presidente del país norteamericano entonces en su primera legislatura], loco de mierda”, añadió. La vicepresidenta apuntó entonces que lo que venía podía ser “terrible” y que Europa estaría “golpeada también”. Aldama le agradeció en ese punto su comportamiento: “Una vez más, gracias por todo y por el trato. Ya me voy a tener que poner el apellido Rodríguez también jajajja”. Delcy contestó: “Siiiii! Ya estás en la familia. Un abrazo”.

La visita de la vicepresidenta a Madrid se frustró el 20 de enero cuando no pudo salir del aeropuerto de Barajas por las sanciones europeas que no permitían su entrada en territorio de la Unión y un mes después existen unas comunicaciones en las que ella se interesaba por el estado de ánimo de Ábalos, quien en ese momento estaba recibiendo críticas por lo que pasó a llamarse el Delcygate. “Cómo está el jefe?”, preguntó en febrero de 2020. Aldama contestó: “Bueno, hoy no es su mejor día. Ayer en la madrugada tuvo unas palabras muy duras con el 1 [supuestamente Pedro Sánchez] y hoy salió bien, pero el miércoles que viene se vota en el Congreso su dimisión”.

Las investigaciones revelan que Aldama no fue el único que trató directamente con Delcy. El 3 octubre 2021, con Ábalos ya fuera del Ejecutivo, el que fuera su asesor Koldo García se comunicó con la mandataria. Consta en el sumario la primera conversación que ambos tuvieron: “Muy buenas vicepresidenta, perdón que la moleste, soy Koldo”. “Hola K”, contestó ella. “Hola señora. Cuando pueda la llamo por otro medio y decirle que gracias estaré el jueves ahí para cuando usted me pueda recibir”, siguió. “Bien K”, concluyó Delcy Rodríguez. De esa cita en Caracas existe hasta una fotografía que nunca había visto la luz hasta que el digital OKDiario la publicó el pasado mes de diciembre, una vez Koldo García y Ábalos fueron enviados a prisión.

El sobre de Delcy

En el transcurso del caso hidrocarburos los agentes encontraron también unas fotografías que incluyeron en el informe por el que justificaban la detención de Luis Alberto Escolano a finales de 2024. Este desconocido empresario está investigado igualmente por el fraude del fuel y es amigo íntimo de Víctor de Aldama. De hecho, el comisionista lo guardaba en su móvil como “Alberto Hermanito”.

La conversación con las fotos data del 12 de agosto de 2024. En ese momento, Aldama había sido detenido por el caso Koldo y puesto en libertad, pero todavía no sabía que la UCO y la Fiscalía Anticorrupción estaban indagando en secreto una trama de desfalco de impuestos a Hacienda por hidrocarburos en la que él era uno de los cabecillas. Aldama le pidió a Escolano que le mandara unas fotografías en las que aparecía un sobre de color marrón con la siguiente inscripción: “República bolivariana de Venezuela. Ministro del Poder Popular de Petróleo. Petróleos de Venezuela S.A. Confidencial”. El remitente que figuraba era Manuel Quevedo Fernández, ministro del Poder Popular del Petróleo y presidente de la petrolera estatal PDVSA, mientras que la destinataria era Delcy Rodríguez y, de alguna manera, que todavía no se ha concretado, el sobre terminó en poder de Aldama.

La UCO refleja que Escolano “posee la custodia o como mínimo el conocimiento del lugar de custodia de la documentación sensible perteneciente a Víctor de Aldama”. Los agentes indican que “resultaría lógico” que el comisionista no quisiera almacenar documentación de ese calado en su domicilio al saberse investigado (en el caso Koldo) y que, por ello, recurrió a la persona de su máxima confianza. Cuando el instituto armado detuvo a Escolano no encontró este sobre y, por el momento, no consta que la investigación haya avanzado en esta línea para resolver qué había en el interior del embalaje.

Los agentes consideraron “significativo” que la recepción de esta documentación por parte de Aldama (que consta en un sello) tuviese lugar el 4 de febrero de 2020, fecha muy cercana en el tiempo al día 20 de enero de ese año, que fue cuando se frustró la llegada de Rodríguez a España.

Air Europa y el ‘cash’

Los investigadores encontraron en casa de Aldama una carta que el Gobierno de Venezuela dirigió a Globalia (matriz de Air Europa) para continuar negociando una deuda que el país tenía con la compañía. En ese documento fechado en 2018 se reconocía a Aldama como representante de Globalia. La UCO localizó este material también en una conversación a través de la aplicación Threema que el comisionista mantuvo con Delcy Rodríguez.

Pero los vínculos de Aldama con el chavismo iban más allá. Los agentes detallan una relación con Jorge Giménez (nacido en 1987 en Venezuela), un empresario que, dicen, es “persona de confianza” de la vicepresidenta y con quien el comisionista mantenía negocios en el país. El 15 de junio de 2020 Aldama le mandó el siguiente mensaje que evidencia, según los agentes, conversaciones en común sobre la vicepresidenta: “(…) Te recuerdo que por mucho que conocieras a la jefa [Delcy Rodríguez] ese negocio que hicimos fue porque lo puse yo encima de la mesa tú conseguiste que se realizara (…)”.

A lo largo de distintas comunicaciones, el español le pide dinero en efectivo. “Buenas hermano, cómo estás? Me has podido mirar lo del cash, me urge un poco hermano, con 50 me apaño. Abrazo”, le envió el 12 de mayo de 2020. Ese mismo día, Giménez indicó que estaba intentando conseguirlo. “Estás haciendo billete allá, no mientas jajajaja”, le apuntó el venezolano en otro momento.

La UCO recuerda que por esas fechas Aldama se encontraba inmerso en los trámites de los distintos expedientes para suministrar mascarillas a la Administración Pública. Obtuvo por todo ello retribuciones económicas por valor de 6,6 millones de euros. Esta circunstancia debía ser conocida por su interlocutor y queda reforzada por el siguiente mensaje que le manda Aldama envió: “Que me va a pagar lo tengo claro que ya sabes cómo funciona el Gobierno para pagarte, pero no tengo duda de que pagan, pero la máquina necesita aceite ya sabes tú mejor que nadie (sic)”.

 España en EL PAÍS

Noticias Relacionadas