Madrid y Barcelona se han considerado normalmente los lugares que deben visitarse cuando se hace turismo cultural. Si quieres ver un musical, ir a museos, visitar librerías, acercarte a monumentos conocidos o cualquier actividad similar, lo habitual ha sido viajar a estas dos grandes ciudades. Pero quizá ha llegado el momento de cambiar de perspectiva.
En los últimos años ambas ciudades han cambiado de forma pronunciada y ahora buscan otra clase de visitantes. El encarecimiento que se ha vivido afecta a quien visita las ciudades y también al ecosistema cultural.
Cada vez se hace más complicado comer en un sitio típico ante los cierres de restaurantes tradicionales y la apertura de locales de cadenas de hostelería, pero también se vive un deterioro en las experiencias de quienes desean hacer turismo cultural. Las librerías están cerrando, los proyectos artísticos apenas logran rentabilidad y hay una oferta más orientada hacia el turista internacional que al nacional.
De todas formas, no hay que ponerse apocalípticos: España tiene mucha oferta. Pensemos que disfrutamos de exposiciones increíbles en otros lugares, se multiplican las librerías preciosas, las obras de teatro casi siempre van de gira y es más fácil (y asequible) disfrutar de la gastronomía local en otros lugares de España.
Eso sí, lo que no es comparable es la oferta museística. En ese aspecto el número y tamaño de los grandes museos de las dos ciudades es inigualable.
Hay una certeza: Madrid y Barcelona se gentrifican y turistifican. Están perdiendo su esencia y los centro de estas ciudades cada vez son más hostiles también para los locales. Si vas a hacer turismo, cultural o no, prepara el bolsillo más que nunca.
¿Siguen siendo Madrid y Barcelona los mejores destinos para hacer turismo cultural? Los tiempos cambian y estas ciudades apuntan a otra clase de visitantes.
Madrid y Barcelona se han considerado normalmente los lugares que deben visitarse cuando se hace turismo cultural. Si quieres ver un musical, ir a museos, visitar librerías, acercarte a monumentos conocidos o cualquier actividad similar, lo habitual ha sido viajar a estas dos grandes ciudades. Pero quizá ha llegado el momento de cambiar de perspectiva.
En los últimos años ambas ciudades han cambiado de forma pronunciada y ahora buscan otra clase de visitantes. El encarecimiento que se ha vivido afecta a quien visita las ciudades y también al ecosistema cultural.
Cada vez se hace más complicado comer en un sitio típico ante los cierres de restaurantes tradicionales y la apertura de locales de cadenas de hostelería, pero también se vive un deterioro en las experiencias de quienes desean hacer turismo cultural. Las librerías están cerrando, los proyectos artísticos apenas logran rentabilidad y hay una oferta más orientada hacia el turista internacional que al nacional.
De todas formas, no hay que ponerse apocalípticos: España tiene mucha oferta. Pensemos que disfrutamos de exposiciones increíbles en otros lugares, se multiplican las librerías preciosas, las obras de teatro casi siempre van de gira y es más fácil (y asequible) disfrutar de la gastronomía local en otros lugares de España.
Eso sí, lo que no es comparable es la oferta museística. En ese aspecto el número y tamaño de los grandes museos de las dos ciudades es inigualable.
Hay una certeza: Madrid y Barcelona se gentrifican y turistifican. Están perdiendo su esencia y los centro de estas ciudades cada vez son más hostiles también para los locales. Si vas a hacer turismo, cultural o no, prepara el bolsillo más que nunca.
20MINUTOS.ES – Cultura
