
Elena del Rivero se quejaba de que desde sus ventanas no podía ver el cielo: se lo tapaba la Torre Sur del World Trade Center, a solo unos pasos de su casa-taller en Nueva York. Pero el 11 de septiembre de 2001 todo cambió. Para el mundo en general y para ella en concreto. Para el mundo, porque los ataques yihadistas contra el corazón de Estados Unidos inauguraron un tiempo de dolor e incertidumbre. Para ella, porque su mundo se vino abajo. Desde entonces, se ha dedicado a documentar la herida que dejaron esos ataques. La vista al cielo, eso sí, quedó despejada desde su vivienda.

La española, que en 2001 vivía a unos metros de la Torre Sur, vio en la televisión cómo su casa-estudio se venía abajo. Ha dedicado 25 años a documentar la herida de esos días 
Elena del Rivero se quejaba de que desde sus ventanas no podía ver el cielo: se lo tapaba la Torre Sur del World Trade Center, a solo unos pasos de su casa-taller en Nueva York. Pero el 11 de septiembre de 2001 todo cambió. Para el mundo en general y para ella en concreto. Para el mundo, porque los ataques yihadistas contra el corazón de Estados Unidos inauguraron un tiempo de dolor e incertidumbre. Para ella, porque su mundo se vino abajo. Desde entonces, se ha dedicado a documentar la herida que dejaron esos ataques. La vista al cielo, eso sí, quedó despejada desde su vivienda.

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