Pedro Sánchez promete que las ayudas llegarán «con prontitud» a los damnificados por las riadas y reclama «un gran acuerdo de país» frente al cambio climático Leer Pedro Sánchez promete que las ayudas llegarán «con prontitud» a los damnificados por las riadas y reclama «un gran acuerdo de país» frente al cambio climático Leer
Alrededor de un tercio de los cultivos de espárragos trigueros que alfombran la Vega Baja del Genil está bajo las aguas que han arrasado campos, acequias y todo tipo de infraestructuras en Huétor Tájar (Granada). Su alcalde, Fernando Delgado, ha tenido ocasión este lunes de enseñarle al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el alcance de los destrozos que ha realizado la riada, provocada fundamentalmente por el desbordamiento del arroyo Vilano y del río Genil, en el que desemboca el primero.
«Si el Genil es peligroso, el Vilano lo es más», le explicaba Fernando Delgado al presidente, al que ha reclamado ayudas para los agricultores y obras urgentes para su encauzamiento y también para la reconstrucción de acequias e infraestructuras de riego. Tanto el Vilano como el Guantero, que también pasa por el término municipal, fueron desviados para unas obras del ferrocarril a principios del siglo XX. Pero cuando se produce una crecida, el agua acaba volviendo por donde solía y se lleva por delante todo lo que haya osado instalarse en su cauce original.
En este caso, la mayor parte de la superficie inundada está ocupada por cultivos de espárragos, una actividad de la que vive de forma directa o indirecta el 80% de la población, según los datos facilitados por el propio alcalde. Un 35% del espárrago que tendría que empezar a recogerse en diez días está ahora bajo las aguas. «Este es un pueblo que vive de la agricultura y del espárrago, con más de 2.000 cooperativistas. Son muchas familias las que viven de la campaña todo el año. Y se van a perder muchos jornales».
La campaña del espárrago triguero dura unos tres meses y se desarrolla entre marzo y junio. Se recoge a mano y la variedad que se cultiva en esta comarca tiene reconocida una Denominación de Origen en la UE.
Fernando Delgado ha solicitado al presidente del Gobierno «un PFEA especial» o, lo que es lo mismo, un programa específico para dar trabajo a los jornaleros que no puedan este año dedicarse a la recolección. El PFEA son las siglas del Programa de Fomento del Empleo Agrario y hace referencia a las subvenciones que reciben las corporaciones locales para dar empleo preferentemente a parados del sector agrario.
Los daños registrados en Huétor Tájar son cuantiosos y el alcalde ha pedido también lo que comúnmente se conoce como «declaración de zona catastrófica» para el entorno. El desbordamiento de los ríos llegó a dejar aislado por carretera al municipio. «Todos hemos pasado miedo. Yo también he pasado miedo», relataba este viernes en una comparecencia conjunta con el presidente del Gobierno, tras una visita a la zona en la que han participado la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y la consejera de Fomento de la Junta de Andalucía, Rocío Díaz.
Tras la reclamación del alcalde, Sánchez ha prometido que el Gobierno realizará cuanto antes una valoración de los daños y responderá «con prontitud» a las ayudas reclamadas. El presidente del Gobierno ha reivindicado la «respuesta conjunta» que todas las administraciones están dando a la catástrofe. «Y eso creo que tiene mucho que ver con ese gran acuerdo de país que necesita España, tanto desde el punto de vista institucional como desde el punto de vista económico y social, a una realidad climática que claramente es diferente a la que hemos podido tener tradicionalmente». «Eso exige recursos, pero también exige una adaptación a una realidad climática completamente nueva, que supera muchas veces las previsiones científicas y que nos debe poner a todas las administraciones a trabajar de forma conjunta en un diseño de políticas públicas común ante una realidad completamente nueva, desgraciadamente, como es la realidad climática».
Delante de los representantes de los cooperativistas y de los regantes de la comarca, Sánchez ha insistido en que el Gobierno de España pondrá en marcha todos los mecanismos para afrontar la reconstrucción. «Queremos trasladar la absoluta empatía, solidaridad, cercanía y comprensión ante la angustia, la incertidumbre que lógicamente viven muchas de estas familias, pequeños propietarios, pequeños agricultores, ante los destrozos de esta borrasca».
El presidente ha anunciado que el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, va a estar en la zona en breves días para conocer de primera mano la «magnitud» de la catástrofe. «Es importante que continuemos todos en guardia», ha añadido, para, a continuación, agradecer el trabajo de los servidores públicos, desde la Policía Local hasta la Guardia Civil, pasando por la Policía Nacional, la UME, las Confederaciones Hidrográficas y, «sin duda alguna también, los profesionales de los servicios de la Junta de Andalucía»: «Creo que el trabajo en la respuesta común que estamos dando todos es muy importante, es muy relevante. Es lo que piden los ciudadanos y ciudadanas y es lo que estamos haciendo»
Tras la visita a Huétor Tájar, Sánchez se ha trasladado hasta Villanueva de la Reina (Jaén), donde se ha sufrido también la crecida del Guadalquivir.
Esta es la segunda vez que Sánchez visita Andalucía para conocer el alcance de la catástrofe tras las lluvias de los últimos días. El viernes pasado sobrevoló en helicóptero varios municipios inundados de la provincia de Cádiz y participó en Los Barrios (en el Campo de Gibraltar) en una reunión de los servicios de emergencia, junto al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y al consejero de Emergencia de la Junta, Antonio Sanz.
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