La autora catalana presenta junto a Letrame Grupo Editorial una novela intensa y visual que explora la libertad, la identidad y el amor en un futuro controlado por el sistema
La escritora Irina Parés Ferré irrumpe en el panorama literario con “Beltzarita, Oxígeno”, una novela distópica juvenil que combina ciencia ficción, romance y reflexión social en una historia cargada de tensión emocional y misterio. Nacida en Barcelona en 1987 y residente actualmente en Senosiain, un pequeño pueblo navarro de apenas 35 habitantes, la autora transforma años de escritura íntima y silenciosa en una obra que ya está despertando el interés de numerosos lectores.
Aunque esta es su primera publicación, escribir ha formado parte de su vida desde siempre. “Escribo desde que tengo uso de razón”, reconoce Irina Parés, quien durante años mantuvo esta faceta en un ámbito estrictamente personal mientras desarrollaba su carrera profesional como fisioterapeuta y ampliaba su formación en Psiconeuroinmunología y distintas corrientes de psicoterapia.
Toda esa experiencia vinculada al cuerpo, la mente y las emociones ha influido directamente en su forma de observar el mundo y construir personajes complejos y humanos. Sin embargo, durante mucho tiempo el síndrome del impostor le impidió compartir sus historias públicamente. Publicar un libro ha supuesto, en sus propias palabras, una forma de vencer ese bloqueo y dar voz a una parte de sí misma que había permanecido en segundo plano.
Una historia nacida como refugio emocional
La historia de “Beltzarita, Oxígeno” surge de una necesidad profundamente emocional. Hace cinco años, Irina comenzó a crear este universo ficticio como una forma de encontrar calma y orden frente al caos de la realidad. “Escribir es mi manera de ordenar el caos”, explica.
Durante mucho tiempo, ese mundo permaneció guardado en silencio hasta que las personas cercanas que tuvieron acceso a la historia comenzaron a animarla a compartirla. El impulso definitivo llegó precisamente mientras empezaba a escribir la continuación de la saga, lo que terminó dando forma al inicio de una trilogía que continuará con “Hidrógeno y Combustión”.
La novela sitúa al lector en un futuro distópico donde la humanidad ha sobrevivido a diversas crisis sociales, energéticas y ambientales, aunque a costa de perder buena parte de su libertad individual. En este nuevo orden mundial, el destino de cada persona está determinado desde la infancia por un sistema rígido y perfectamente estructurado.
A través de varios jóvenes protagonistas, la autora explora las grietas que comienzan a aparecer en ese aparente orden perfecto y las consecuencias emocionales de vivir en una sociedad donde todo parece decidido de antemano.
El eje principal de la obra gira en torno a preguntas universales: ¿somos realmente libres? ¿Qué ocurre cuando alguien empieza a cuestionar el sistema? ¿Hasta qué punto puede resistirse una persona a aquello que ha sido programado para aceptar?
Personajes complejos y una narrativa visual que atrapa al lector
Uno de los aspectos más destacados de “Beltzarita, Oxígeno” es su construcción narrativa a través de distintas perspectivas. Cada protagonista ofrece una visión diferente del mismo mundo, lo que genera una experiencia dinámica y muy inmersiva para el lector.
Rue, una de las protagonistas principales, es inteligente, observadora y profundamente sensible. Su capacidad para detectar las anomalías del sistema la convierte en una pieza clave dentro del desarrollo de la trama. Frente a ella aparece Tiana, un personaje mucho más directo, fuerte y marcado por una realidad social mucho más dura.
Junto a ellas, Mike aporta una mirada completamente distinta: disciplinado, racional y leal al sistema, aunque obligado progresivamente a cuestionar sus propias convicciones.
La combinación de estas perspectivas permite construir una novela rica en matices psicológicos y emocionales, donde los vínculos humanos, el amor y la identidad tienen tanto peso como la propia trama distópica.
Muchos lectores destacan precisamente el fuerte componente visual de la historia. Según las primeras opiniones, la novela se desarrolla “como una película” en la mente del lector, facilitando una inmersión inmediata en el universo narrativo creado por Irina Parés.
Además, el ritmo ágil, los misterios progresivos y las pequeñas anomalías que van apareciendo a lo largo de la trama mantienen constantemente la tensión y la curiosidad.
Letrame Grupo Editorial impulsa nuevas voces de la literatura juvenil y distópica
Publicar un libro supone para muchos autores un paso tan emocionante como complejo. En un contexto donde cada vez surgen más voces dentro de la ficción juvenil y distópica, contar con el respaldo adecuado resulta fundamental para transformar una historia personal en un proyecto literario sólido.
En este sentido, Irina Parés destaca el acompañamiento recibido por parte de Letrame Grupo Editorial durante todo el proceso de publicación. La autora asegura haberse sentido “muy bien acompañada en todo momento”, subrayando la importancia de trabajar junto a una editorial que apuesta por nuevos talentos y propuestas narrativas con identidad propia.
Las opiniones Letrame reflejan precisamente esa cercanía y apoyo que muchos autores valoran especialmente en sus primeras publicaciones.
Aunque Irina reconoce no tener grandes expectativas comerciales, sí tiene un objetivo muy claro: conectar emocionalmente con los lectores. Para ella, la verdadera recompensa no son las cifras de ventas, sino descubrir qué personajes emocionan, acompañan o remueven a quienes se adentran en la historia.
Con “Beltzarita, Oxígeno”, Irina Parés Ferré inaugura una trilogía que promete consolidarse como una propuesta potente dentro de la ficción juvenil contemporánea, combinando emoción, ciencia ficción y reflexión social en una historia capaz de atrapar desde las primeras páginas.
