Su obra en Canteras (Cartagena), nominada entre los 50 mejores murales del mundo, en una votación internacional organizada por Street Art Cities Leer Su obra en Canteras (Cartagena), nominada entre los 50 mejores murales del mundo, en una votación internacional organizada por Street Art Cities Leer
Fabián Bravo Guerrero, conocido internacionalmente como Kato, ha escalado hasta el top mundial del arte urbano con un impresionante mural de 50 metros de largo por seis de alto en el municipio de Canteras (Cartagena). Su obra está entre los 50 mejores murales de todo el mundo que compiten estos días en una votación internacional organizada por Street Art Cities, una de las plataformas de arte urbano más importantes a nivel global.
Kato (Sevilla, 1986) tardó unos 15 días en pintar el mural de Canteras, que está en la fachada del pabellón de deportes. A un lado, un romano con armadura dorada y capa roja y, al otro, una mujer guerrera, símbolo de la «fortaleza del pueblo», aclara el autor. La obra rinde homenaje a la grandeza de Carthago Nova, la actual Cartagena, y su herencia romana.
Para diseñar un mural así hace falta un largo recorrido. Kato empezó en el mundo del grafiti hace 26 años. «Iba con los amigos, haciendo firmas por la calle y luego, buscando sitios más escondidos para pintar dibujos más elaborados», recuerda. Con el tiempo llegaron los encargos, y desde hace 16 años se dedica profesionalmente a ello. En el arte urbano, donde hay tanta competencia y tantos «buenos artistas», es casi un milagro poder mantenerse, explica.
«Para mejorar hay que pintar en cualquier lugar. Recibo encargos de todo tipo: desde decorar la habitación de un niño hasta un salón, la pared de al lado de una piscina, la puerta de un garaje de una comunidad de vecinos, negocios como hamburgueserías, restaurantes, hoteles o discotecas. También ayuntamientos, colegios e institutos«, detalla el artista sevillano que se mueve por medio mundo para atender a sus clientes. «La gente, más que una decoración, quiere una obra de arte«.
Varias discotecas y salas repartidas por media España llevan su sello. Son murales gigantescos decorados con grafitis fluorescentes y pintura de neón que brilla en la oscuridad. Kato no le hace ascos a ningún estilo. De lo más vanguardista a lo más tradicional. Por sus manos también han pasado varias pañoletas que coronan las casetas de la Feria de Abril de Sevilla. Una de las que más le gusta es un lienzo triangular en el que pintó una mujer vestida de flamenca.
«Me fijo en la fauna y la naturaleza y también le doy mucha importancia al lugar, al patrimonio cultural de cada sitio. Me gusta mezclar colores y las formas geométricas», resume Kato, un artista autodidacta que también se inspira en los azulejos sevillanos y las formas geométricas de la Alhambra.
Este artista pinta en cualquier lugar y de todo: niños, mujeres, ancianos, indios, paisajes, gorilas, tigres, ranas, personajes de videojuegos y hasta a la gran Lola Flores. También hace cuadros por encargo y ha pintado a futbolistas del Sevilla y del Betis. Pero su obra más impresionante se puede ver en la calle, como el mural de Canteras que lo ha situado en el top mundial de Street Art Cities.
Otra de sus obras más destacadas es el mural La Magia de los Sueños, ubicado en el barrio El Boquetillo de Fuengirola (Málaga). Esta pieza fue seleccionada en 2023 como uno de los cinco mejores murales del mundo por la misma plataforma. También en 2024 quedó como decimoquinto mejor artista urbano con un mural en la ciudad marroquí de Casablanca. Hay murales de Kato en Thuir (Francia), Southend on Sea (Reino Unido) y Seúl (Corea del Sur).
Del mural de Canteras está especialmente orgulloso. Los vecinos se volcaron con él cuando estuvo allí el pasado marzo. «Nos abrieron sus casas». Desde que lo pintó, al municipio han llegado turistas buscando su gigantesca obra. Es curioso que el arte urbano, en unos años, ha pasado de la clandestinidad al reconocimiento público porque esto «cada día va a más. Y sí, hay turismo de arte urbano.
Su agenda está repleta para los próximos dos meses, pero no suele rechazar ningún encargo por pequeño que sea. «No se me caen los anillos por trabajar. Esto me gusta y lo disfruto. Lo mío es experimentar y hacer cosas diferentes. Cada ciudad, cada cliente y cada encargo es un reto que me permite seguir viviendo de esto, que es lo realmente difícil», confiesa.
En el top de los mejores artistas urbanos del mundo hay apenas una quincena de españoles, entre los que figuran Sfhir, con un mural en Alcalá de Henares (Madrid); MariaDie, con una obra en Fuente Obejuna (Córdoba); Murfin, con dos murales en Linares (Jaén) y Fuenlabrada (Madrid); Tinte Rosa, en Miranda de Ebro (Burgos); DiegoAs, en Moratalla (Murcia); Mikele Irazusta, en Markina-Xemein (Vizcaya); Häcko Crâne, en La Bañeza (León); Leyvel, en Madrid; JM Brea, en Plasencia (Cáceres); Mon Devane, en Castiñeiro (Ourense); y Cosa. V., en Linares (Jaén). Se puede votar en esta página.
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