La mordaz solución de Eva Hache a la insistente pregunta de ¿cuándo te echas novio?

Eva Hache acudió de visita hace unos días a El Consultorio de Berto, en Movistar Plus. Allí, dio con la fórmula para desactivar a los familiares con el talento de hacer preguntas que solo terminan frustrando. Aquellos que no pueden aguantar soltar el “cuándo te echas pareja” porque “ya va tocando, ¿no?”. Lo dicen como si un novio o novia se pudiera comprar a plazos en El Corte Inglés.

Maestros de la presión social que se parapeta en la opinión no pedida. “Ya vas teniendo unos años, hay que encontrar la estabilidad emocional”. Que alguien les avise, pues puedes estar toda la vida casado y sin estabilidad emocional. Incluso desconocen que estar soltero no es sinónimo de estar solo.

Una chica del público, Ivonne, lanzó la cuestión a Berto: «¿Qué hago para que mis tías no me repitan más cuándo me echo novio?. Pero Eva vio clara la solución: “¿Cuántos años tienen?”. “Sobre sesenta y setenta, por ahí”, calculó. “Empieza ya a preguntarles por su entierro”, replicó Eva. Con ese silencio final que manejan con precisa destreza las maestras de la comedia. Y que convierte la crudeza en socarronería compartida.

La risa del público sobresaltó, claro. En la pausa dramática, el gag ya había cogido carrerilla y Eva Hache podía rematar la idea dando ideas: “Cómo les gustaría el funeral, qué tienen pensado…”. “No me lo vi venir”, añadió, Berto, con su habitual cara de descaro y vergüenza a la vez. “Además, habiendo cumplido 51 años… me lo he visto como cerca”.

El buen humor negro nos salva. Es la inteligencia capaz de desactivar el tabú que nos ahoga. Aunque sea un ratito. Porque la sonrisa siempre es una prórroga. No soluciona nada, pero mejora todo.

 Hay preguntas que frustran, pues te meten a presión en un único carril de expectativas sociales.  

Eva Hache acudió de visita hace unos días a El Consultorio de Berto, en Movistar Plus. Allí, dio con la fórmula para desactivar a los familiares con el talento de hacer preguntas que solo terminan frustrando. Aquellos que no pueden aguantar soltar el “cuándo te echas pareja” porque “ya va tocando, ¿no?”. Lo dicen como si un novio o novia se pudiera comprar a plazos en El Corte Inglés.

Maestros de la presión social que se parapeta en la opinión no pedida. “Ya vas teniendo unos años, hay que encontrar la estabilidad emocional”. Que alguien les avise, pues puedes estar toda la vida casado y sin estabilidad emocional. Incluso desconocen que estar soltero no es sinónimo de estar solo.

Una chica del público, Ivonne, lanzó la cuestión a Berto: «¿Qué hago para que mis tías no me repitan más cuándo me echo novio?. Pero Eva vio clara la solución: “¿Cuántos años tienen?”. “Sobre sesenta y setenta, por ahí”, calculó. “Empieza ya a preguntarles por su entierro”, replicó Eva. Con ese silencio final que manejan con precisa destreza las maestras de la comedia. Y que convierte la crudeza en socarronería compartida.

La risa del público sobresaltó, claro. En la pausa dramática, el gag ya había cogido carrerilla y Eva Hache podía rematar la idea dando ideas: “Cómo les gustaría el funeral, qué tienen pensado…”. “No me lo vi venir”, añadió, Berto, con su habitual cara de descaro y vergüenza a la vez. “Además, habiendo cumplido 51 años… me lo he visto como cerca”.

El buen humor negro nos salva. Es la inteligencia capaz de desactivar el tabú que nos ahoga. Aunque sea un ratito. Porque la sonrisa siempre es una prórroga. No soluciona nada, pero mejora todo.

 20MINUTOS.ES – Televisión

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