Más de la mitad de los bachilleres españoles (51%) no tiene claro qué quiere estudiar, según una encuesta del Círculo de Formación. Y España no es una excepción en Europa en esta indecisión. La OCDE sostiene que esta “indefinición profesional es mala para los jóvenes” porque “incrementa el riesgo” de que tengan “un empleo de peor calidad”, pero no hay duda de que a los 17 años es difícil tener las cosas claras. Así lo ve Laia Lluch Molins (Barcelona; 33 años), graduada en Educación Primaria y profesora de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
La profesora de la UOC argumenta que el cerebro madura hasta el final de la veintena y a un adolescente le cuesta aprender a planificar a largo plazo
Más de la mitad de los bachilleres españoles (51%) no tiene claro qué quiere estudiar, según una encuesta del Círculo de Formación. Y España no es una excepción en Europa en esta indecisión. La OCDE sostiene que esta “indefinición profesional es mala para los jóvenes” porque “incrementa el riesgo” de que tengan “un empleo de peor calidad”, pero no hay duda de que a los 17 años es difícil tener las cosas claras. Así lo ve Laia Lluch Molins (Barcelona; 33 años), graduada en Educación Primaria y profesora de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
Sociedad en EL PAÍS
