El número de accidentes laborales en los que el trabajador tuvo que darse de baja ascendió en 2025 a un total de 620.386 siniestrados, lo que supuso un descenso anual del 1,3%. En cifras absolutas, son casi 8.000 menos que el año anterior, según el primer avance provisional de las cifras de siniestralidad laboral publicadas este viernes por el Ministerio de Trabajo. No obstante, esta leve mejora de la siniestralidad en términos generales no evitó que se registrara un fuerte aumento de los trabajadores que fallecieron en accidente de trabajo en el sector de la construcción, donde perdieron la vida 29 personas, un 22% más que en 2024.
El índice de accidentados por cada 100.000 ocupados expuestos cae por tercer año consecutivo y se sitúa en 2.547 afectados con baja
El número de accidentes laborales en los que el trabajador tuvo que darse de baja ascendió en 2025 a un total de 620.386 siniestrados, lo que supuso un descenso anual del 1,3%. En cifras absolutas, son casi 8.000 menos que el año anterior, según el primer avance provisional de las cifras de siniestralidad laboral publicadas este viernes por el Ministerio de Trabajo. No obstante, esta leve mejora de la siniestralidad en términos generales no evitó que se registrara un fuerte aumento de los trabajadores que fallecieron en accidente de trabajo en el sector de la construcción, donde perdieron la vida 29 personas, un 22% más que en 2024.

En general, y teniendo en cuenta todos los sectores de actividad, el número de fallecidos en accidentes laborales fue menor en 2025, cuando se registraron 735 muertes frente a las 796 de 2024. Esto supone una reducción de casi el 8% en un año. Pese a ello, el secretario confederal de Salud Laboral de Comisiones Obreras (CC OO), Mariano Sanz, ha dicho este viernes que estas cifras de muertes en el trabajo “son intolerables” y como país, España “no se puede resignar a esos niveles de sufrimiento humano”.
Lo habitual es que cuando en una economía aumenta el empleo de manera importante, la siniestralidad también crezca. Sin embargo, España no sigue siempre esta regla. De hecho, a pesar de la intensa creación de ocupación de los últimos tres años (con aumentos claramente superiores al 2%), el nivel de accidentes ha disminuido consecutivamente en estos ejercicios. Por ello, y para analizar más correctamente la evolución del impacto de la siniestralidad, se deben hacer las comparaciones con el denominado índice de incidencia, que es el número de accidentados o fallecidos por cada 100.000 trabajadores expuestos al riesgo. Este índice se situó en 2.547 accidentes con baja en 2024, un 4% menos que los 2.653 de un año antes. Y, en esta misma línea, el índice de incidencia de los accidentes mortales fue de 2,8 fallecidos por cada 100.000 trabajadores expuestos, un 11,6% menos que los 3,2 muertos de un año antes.

Así, al igual que muestran las cifras absolutas, la evolución de estos índices de incidencia muestran también un fuerte aumento de la mortalidad en la construcción, donde fallecieron el pasado año 11,3 trabajadores por cada 100.000 expuestos, un 18% más. Por el contrario, la incidencia de las muertes en el resto de sectores disminuyó el pasado año: un importante 31% en la agricultura, donde se registraron 6,7 fallecidos por cada 100.000 trabajadores; también cayó un 21,6% en los servicios, donde la mortalidad es la más baja (1,6 fallecidos por cada 100.000); y la industria, que se anotó 4,5 fallecidos, según este índice, lo que representó una caída del 6,7%.
No obstante, el sindicato UGT apunta que “se espera que la cifra de fallecidos aumente cuando se sepan los datos definitivos, más allá de los provisionales conocidos este viernes”. Esto lleva a los responsables de esta central a asegurar que “la cifra (de fallecidos) cada año es insoportable: de media 700 personas mueren cada año en accidente de trabajo y en los últimos cinco años han sumado cerca de 4.000 muertos”. Ante esto, la central recuerda en un comunicado que “es evidente que se necesita una actualización normativa, pero también se debe dotar de mayores recursos a la Inspección de Trabajo para que fomente el control del cumplimiento de las normas por parte de las empresas”.
Entrando al detalle de la estadística conocida este viernes, se observa que el descenso de los accidentes laborales con baja se concentró en los que se produjeron durante la jornada laboral (540.314 de un total de 620.386), que descendieron casi un 2%, frente a un aumento de los siniestros in itinere, aquellos que se producen en el trayecto de ida o vuelta al trabajo. De estos últimos se contabilizaron 2.562 más el pasado año, lo que supuso un crecimiento del 3% respecto a 2024.
Los hombres siguieron teniendo muchos más accidentes laborales (372.117 en 2025) que las mujeres (157.712), debido, fundamentalmente a la mayor masculinización de los sectores con mayor siniestralidad, como la construcción y la industria. Pero la reducción del número de accidentes con baja fue mayor entre los varones (9.000 menos el año pasado, una caída del 2,4%) que entre las mujeres (1.474 menos, lo que representó un descenso del 1%).
Los sobresfuerzos físicos y los golpes contra objetos inmóviles fueron las principales causas de prácticamente la mitad de los accidentes con baja el pasado año, y descendieron un 8% y un 0,5%, respectivamente. Mientras que los infartos, de los que fallecieron 251 trabajadores el pasado año, fueron la principal causa de muerte durante la jornada laboral.
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