Los alumnos españoles son los que más usan la IA para estudiar del mundo desarrollado (y no mejora su rendimiento)

Primer día de clase, este lunes, en un colegio de Donosti.

Los alumnos españoles son, con los de Malta, los que más usan la IA del mundo desarrollado para estudiar. Y no parece mejorar sus resultados. Hay un grupo de países donde el Informe PISA sí observa una asociación entre su uso y un mayor rendimiento en la prueba. Pero son solo 8 de 43 que forman parte de la OCDE o la UE, y España no está entre ellos. La gran evaluación internacional observa, en general, lo contrario: “Un uso más intensivo de la inteligencia artificial aparece asociado a un menor rendimiento”. Los cinco países donde los chavales menos usan la inteligencia artificial para fines escolares (Japón, Irlanda, Reino Unido, Finlandia y Canadá) figuran entre los 10 con mejores resultados en casi todas las competencias que evalúa PISA: matemáticas, lectura y ciencias.

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 Los cinco países ricos donde los chavales menos utilizan la inteligencia artificial para las tareas escolares figuran entre los 10 con mejores resultados en el Informe PISA  

Los alumnos españoles son, con los de Malta, los que más usan la IA del mundo desarrollado para estudiar. Y no parece mejorar sus resultados. Hay un grupo de países donde el Informe PISA sí observa una asociación entre su uso y un mayor rendimiento en la prueba. Pero son solo 8 de 43 que forman parte de la OCDE o la UE, y España no está entre ellos. La gran evaluación internacional observa, en general, lo contrario: “Un uso más intensivo de la inteligencia artificial aparece asociado a un menor rendimiento”. Los cinco países donde los chavales menos usan la inteligencia artificial para fines escolares (Japón, Irlanda, Reino Unido, Finlandia y Canadá) figuran entre los 10 con mejores resultados en casi todas las competencias que evalúa PISA: matemáticas, lectura y ciencias.

Gráfico de puntos

“La literatura científica reciente coincide en señalar que la IA generativa puede contribuir a mejorar el aprendizaje cuando se utiliza como instrumento de apoyo para la comprensión, la retroalimentación inmediata o el desarrollo de habilidades de autorregulación”, señala el informe. “Sin embargo”, prosigue, “también advierte de riesgos potenciales asociados a un uso excesivo o poco guiado, como la dependencia de respuestas generadas automáticamente, la disminución del esfuerzo cognitivo, la aceptación acrítica de información inexacta, o el incremento de las oportunidades para el plagio y otras formas de deshonestidad académica”. El reto de los sistemas educativos consiste, apuntan los autores del informe, “no únicamente en facilitar el acceso a estas tecnologías, sino en desarrollar las competencias digitales y la alfabetización en inteligencia artificial necesarias para que el alumnado pueda utilizarlas de manera crítica, ética y pedagógicamente eficaz”.

Los estudiantes españoles superan sistemáticamente, y en varios casos con holgura, las medias del alumnado de la UE y la OCDE en frecuencia de uso de la IA en las cuatro tareas escolares más frecuentes por las que les pregunta PISA. El 13,8% de los alumnos lo hacen a diario o casi a diario para elaborar trabajos escritos, el 15,9% para resumir textos que tienen que leer, el 16,2% para investigar sobre un nuevo tema, y el 23,9% para ayudarse en el aprendizaje. Si a ellos se les suma los que la utilizan una o dos veces por semana, los porcentajes se elevan hasta situarse en una horquilla que va del 33% en el uso para elaborar trabajos escritos -4,2 puntos más que la media de la OCDE- hasta el 54% en su uso como ayuda para el aprendizaje -8,6 puntos más que el promedio de los países desarrollados-.

Barras apiladas

España también destaca en el otro extremo de la estadística, el bajo porcentaje de chavales que afirma no utilizar nunca o casi nunca la IA: en el caso de investigar sobre un nuevo tema, está en esa franja el 20,4%, frente a un 28,9% en el conjunto de la OCDE.

La organización internacional, que es la responsable del informe, elabora con el conjunto de las respuestas un índice estandarizado. En él, el promedio de los países de la OCDE es aproximadamente 0 y la desviación típica es 1. Los valores positivos indican un uso superior a la media y a la inversa. El país donde menos utilizan la IA es Japón, con un índice de -0,69, y donde más, Colombia, con un 0,34, seguida de Turquía, 0,31, Malta, 0,23, y España, 0,22.

El impacto en el aprendizaje que observa PISA por el uso de la IA no es enorme, pero tampoco menor. Una vez descontado el nivel socioeconómico de los estudiantes y de los centros donde estudian, el aumento de una unidad en el índice de uso se asocia a una bajada de 6 puntos en el rendimiento de los chavales en el examen de ciencias -que es la materia en la que PISA profundiza en esta edición y la única para la que ofrece buena parte de los datos-. Para enmarcar su relevancia, de los ocho factores vinculados a los recursos escolares y el entorno de aprendizaje que analiza el informe, solo tres muestran diferencias asociadas mayores. Se trata del índice que mide la distracción en clase por el uso de teléfonos u otros dispositivos por parte de compañeros (-16 puntos), el índice del grado de indisciplina en el aula (-14), y el de acoso escolar (-8).

La intensidad del cambio observado es, en cambio, igual o inferior en el índice de apoyo familiar (6 puntos), el índice de apoyo del profesorado a sus alumnos, por ejemplo cuando estos no entienden una explicación en clase (5), el índice de falta de recursos digitales en el centro educativo (-3) y el que mide la insuficiencia o la mala calidad de dichos recursos digitales (0 puntos).

En España las chicas usan la IA ligeramente más que los chicos, mientras en el conjunto de la OCDE y la Unión Europea sucede lo contrario. La brecha es más grande en función del nivel socioeconómico y cultural del alumnado. En España, el más favorecido lo utiliza significativamente más (tiene un índice del 0,31) que el desfavorecido (0,13). Las medias internacionales también muestran diferencias importantes, pero no tan grandes. PISA muestra en esta edición, en el que los resultados son en general muy malos, que la mayor caída se registra precisamente en el cuartil de alumnado de clase social más alta. En lectura, por ejemplo, su hundimiento dobla al de los chavales de clase baja.

La comunidad autónoma donde los alumnos más usan la IA para estudiar es Canarias, con un índice del 0,31, y la que menos, Navarra, -0,04. El cambio en el rendimiento en ciencias asociado al aumento de una unidad en el índice de uso es elevado, sobre todo, en Cantabria (-9 puntos) y Asturias (-8), y menos intenso resulta es en Aragón (-4) y Andalucía (-3).

Los autores del informe destacan que, a diferencia de lo que ocurre con otros recursos digitales que analizados en PISA, la implantación de los sistemas de IA generativos por los que se pregunta a los adolescentes -ChatGPT, Gemini y otros equivalentes- es muy reciente. “Su difusión comenzó a finales de 2022 y, en apenas unos años, su utilización se ha extendido de forma extraordinariamente rápida entre estudiantes y docentes de numerosos países. Esta velocidad ha llevado a los sistemas educativos a afrontar el reto de integrar estas herramientas en los procesos de enseñanza y aprendizaje antes de que existan evidencias consolidadas sobre sus efectos a medio y largo plazo”, añaden.

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