Corría junio de 2023, cuando los Mossos d’Esquadra volvieron a asestar un golpe a los ‘ Casuals ‘, la facción más radical de los Boixos Nois que, más allá de ultras del Barça, operan, según constatan desde hace años tanto la Policía como la judicatura, como una « organización criminal» ‘made in’ Cataluña . Ese nuevo operativo, bautizado ‘Hydra’ , se saldó con más de una veintena de detenidos, acusados de homicidio, secuestro, extorsión, tráfico de drogas y desórdenes. Aunque las pesquisas siguen su curso bajo la tutela del Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona, por una de sus derivadas siete de sus integrantes han aceptado este lunes penas que oscilan entre los tres años -la más alta- y los tres meses de cárcel, por extorsionar a dos empresarios a cambio de «protección» . A pesar de ello, el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha acordado la suspensión de su ingreso entre rejas a condición de que no reincidan durante los tres próximos años. Una decisión que ya es firme, tras el acuerdo alcanzado entre las partes. Y es que, en un inicio, la Fiscalía pedía para ellos penas que oscilaban entre los nueve y los dos años de prisión, por unos hechos que se remontan a mediados de octubre de 2022, cuando dos integrantes del grupo, Antonio Ricardo A. R., y Luis A. M., se plantaron en un negocio automovilístico de Llicà de Vall (Barcelona). Buscaban a su dueño, pero se toparon con su socio, al que exigieron el abono de 100.000 euros en concepto de «deuda », según apuntó el Ministerio público en su escrito de acusación -que ahora dan por cierto los condenados- por haberle proporcionado «seguridad». «Si no lo encuentras», en alusión a su socio, «vas a tener que pagar tú». « Paga 100.000 euros y te quitas el problema y estás protegido por nosotros », le espetaron. El hombre les explicó que no contaba con tal cantidad, a lo que sus interlocutores le advirtieron: «De aquí no sales hasta que pagues de algún modo». Al sentirse intimidado, decidió llevarles hasta el garaje y aceptó cederles un Ferrari Testarrosa. Todo ello, después de que le hubiesen transmitido que si antes de las 14.00 horas no habían «resuelto» la situación, se desplazarían hasta el lugar con «40 tíos» para destrozarlo todo. Así, la cesión del Ferrari se cerró mediante un supuesto contrato de compraventa entre dos de los acusados, Antonio Ricardo, y Eric Gabriel M. E., que nunca llegó a disponer del coche y tampoco pagó por el mismo. Pero la extorsión no acabó ahí. Al día siguiente, el empresario recibió la visita de otros integrantes de la organización, que le reclamaron otros 10.000 euros por las «gestiones» de la víspera y por haberle «salvado la vida». El perjudicado, tras ser amenazado con recibir una paliza, pagó.Y así, recibió una tercera ‘visita’. Sólo un día después, Luis A. se presentó en el negocio y exigió: « Dame un coche por salvarte la vida, porque he parado a esta gente ». El perjudicado accedió, y cedió así a la organización un Volkswagen Golf, que puso a nombre de otro de los acusados. Creía así saldada la ‘deuda’, pero en diciembre de ese mismo año, Antonio Ricardo acudió a la oficina del socio, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), junto a Luis, por haber presumido de contar «con la protección de los ‘Casuals’», y le reclamó más dinero. Esta vez, de 20.000 euros. El extorsionado lo abonó mediante ocho pagos.Saldada esa ‘deuda’, recibió un nuevo reclamo. Otros 10.000 euros. De ellos, 5.000 para Antonio, por sus servicios, al haber «solucionado los problemas con los ‘Casuals’ », y los restantes, para Luis. El extorsionado aceptó, tras recibir «constantes y reiterados» mensajes y llamadas en los que le advertían que, de negarse, le matarían. Así, efectuó ocho transferencias, en su mayoría, destinadas a pagar el «alquiler de Toni», que era lo que constaba como concepto de las mismas, o «pago de comisiones», en otra de ellas. Noticia Relacionada estandar Si El fiscal apunta a una ‘performance’ del facilitador de la ejecución de Valentín Moreno para exonerar también al autor intelectual Elena Burés El Ministerio público esperará a que el jurado emita un veredicto para decidir si reclama la apertura de una investigación contra Javier G., para esclarecer si ordenó matar a la vícitmaYa en enero de 2023, otros tres sujetos, que no han podido ser identificados, fingieron ser integrantes de la mafia marsellesa , y pidieron a una de las víctimas 50.000 euros, sino, le dijeron, lo «matarían». Los tres individuos habrían actuado en connivencia con Antonio que, sólo unos minutos más tarde, se personó en el mismo local, para «negociar» con los delincuentes y así ganar tiempo y que el empresario pudiese pagar y salvar la vida. Fue entonces cuando el propio perjudicado decidió denunciar las extorsiones ante la Policía catalana . A raíz de las pesquisas, en el banquillo también se ha sentado este lunes uno de los cabecillas de los ‘Casuals’ , Francisco Pérez, alias ‘Paco el gordo’, que el pasado mayo aceptó seis años de cárcel por homicidio. En este caso, por participar en los movimientos para ocultar el origen ilícito del Ferrrari y obtener un beneficio económico, al gestionar su venta por 140.000 euros, una vez la banda supo que había una investigación policial en curso. Por ello ha aceptado seis meses de prisión, que tampoco cumplirá. Todos ellos habían ya consignado ante el juzgado 100.000 euros para indemnizar a los dos víctimas. Por ese motivo, la Fiscalía ha solicitado aplicarles la atenuante muy cualificada de reparación del daño. Además, ninguno de los condenados podrá acercarse a los dos afectados a menos de 1.000 metros ni tampoco comunicarse con ellos, durante los próximos cuatro años. Corría junio de 2023, cuando los Mossos d’Esquadra volvieron a asestar un golpe a los ‘ Casuals ‘, la facción más radical de los Boixos Nois que, más allá de ultras del Barça, operan, según constatan desde hace años tanto la Policía como la judicatura, como una « organización criminal» ‘made in’ Cataluña . Ese nuevo operativo, bautizado ‘Hydra’ , se saldó con más de una veintena de detenidos, acusados de homicidio, secuestro, extorsión, tráfico de drogas y desórdenes. Aunque las pesquisas siguen su curso bajo la tutela del Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona, por una de sus derivadas siete de sus integrantes han aceptado este lunes penas que oscilan entre los tres años -la más alta- y los tres meses de cárcel, por extorsionar a dos empresarios a cambio de «protección» . A pesar de ello, el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha acordado la suspensión de su ingreso entre rejas a condición de que no reincidan durante los tres próximos años. Una decisión que ya es firme, tras el acuerdo alcanzado entre las partes. Y es que, en un inicio, la Fiscalía pedía para ellos penas que oscilaban entre los nueve y los dos años de prisión, por unos hechos que se remontan a mediados de octubre de 2022, cuando dos integrantes del grupo, Antonio Ricardo A. R., y Luis A. M., se plantaron en un negocio automovilístico de Llicà de Vall (Barcelona). Buscaban a su dueño, pero se toparon con su socio, al que exigieron el abono de 100.000 euros en concepto de «deuda », según apuntó el Ministerio público en su escrito de acusación -que ahora dan por cierto los condenados- por haberle proporcionado «seguridad». «Si no lo encuentras», en alusión a su socio, «vas a tener que pagar tú». « Paga 100.000 euros y te quitas el problema y estás protegido por nosotros », le espetaron. El hombre les explicó que no contaba con tal cantidad, a lo que sus interlocutores le advirtieron: «De aquí no sales hasta que pagues de algún modo». Al sentirse intimidado, decidió llevarles hasta el garaje y aceptó cederles un Ferrari Testarrosa. Todo ello, después de que le hubiesen transmitido que si antes de las 14.00 horas no habían «resuelto» la situación, se desplazarían hasta el lugar con «40 tíos» para destrozarlo todo. Así, la cesión del Ferrari se cerró mediante un supuesto contrato de compraventa entre dos de los acusados, Antonio Ricardo, y Eric Gabriel M. E., que nunca llegó a disponer del coche y tampoco pagó por el mismo. Pero la extorsión no acabó ahí. Al día siguiente, el empresario recibió la visita de otros integrantes de la organización, que le reclamaron otros 10.000 euros por las «gestiones» de la víspera y por haberle «salvado la vida». El perjudicado, tras ser amenazado con recibir una paliza, pagó.Y así, recibió una tercera ‘visita’. Sólo un día después, Luis A. se presentó en el negocio y exigió: « Dame un coche por salvarte la vida, porque he parado a esta gente ». El perjudicado accedió, y cedió así a la organización un Volkswagen Golf, que puso a nombre de otro de los acusados. Creía así saldada la ‘deuda’, pero en diciembre de ese mismo año, Antonio Ricardo acudió a la oficina del socio, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), junto a Luis, por haber presumido de contar «con la protección de los ‘Casuals’», y le reclamó más dinero. Esta vez, de 20.000 euros. El extorsionado lo abonó mediante ocho pagos.Saldada esa ‘deuda’, recibió un nuevo reclamo. Otros 10.000 euros. De ellos, 5.000 para Antonio, por sus servicios, al haber «solucionado los problemas con los ‘Casuals’ », y los restantes, para Luis. El extorsionado aceptó, tras recibir «constantes y reiterados» mensajes y llamadas en los que le advertían que, de negarse, le matarían. Así, efectuó ocho transferencias, en su mayoría, destinadas a pagar el «alquiler de Toni», que era lo que constaba como concepto de las mismas, o «pago de comisiones», en otra de ellas. Noticia Relacionada estandar Si El fiscal apunta a una ‘performance’ del facilitador de la ejecución de Valentín Moreno para exonerar también al autor intelectual Elena Burés El Ministerio público esperará a que el jurado emita un veredicto para decidir si reclama la apertura de una investigación contra Javier G., para esclarecer si ordenó matar a la vícitmaYa en enero de 2023, otros tres sujetos, que no han podido ser identificados, fingieron ser integrantes de la mafia marsellesa , y pidieron a una de las víctimas 50.000 euros, sino, le dijeron, lo «matarían». Los tres individuos habrían actuado en connivencia con Antonio que, sólo unos minutos más tarde, se personó en el mismo local, para «negociar» con los delincuentes y así ganar tiempo y que el empresario pudiese pagar y salvar la vida. Fue entonces cuando el propio perjudicado decidió denunciar las extorsiones ante la Policía catalana . A raíz de las pesquisas, en el banquillo también se ha sentado este lunes uno de los cabecillas de los ‘Casuals’ , Francisco Pérez, alias ‘Paco el gordo’, que el pasado mayo aceptó seis años de cárcel por homicidio. En este caso, por participar en los movimientos para ocultar el origen ilícito del Ferrrari y obtener un beneficio económico, al gestionar su venta por 140.000 euros, una vez la banda supo que había una investigación policial en curso. Por ello ha aceptado seis meses de prisión, que tampoco cumplirá. Todos ellos habían ya consignado ante el juzgado 100.000 euros para indemnizar a los dos víctimas. Por ese motivo, la Fiscalía ha solicitado aplicarles la atenuante muy cualificada de reparación del daño. Además, ninguno de los condenados podrá acercarse a los dos afectados a menos de 1.000 metros ni tampoco comunicarse con ellos, durante los próximos cuatro años.
Corría junio de 2023, cuando los Mossos d’Esquadra volvieron a asestar un golpe a los ‘Casuals‘, la facción más radical de los Boixos Nois que, más allá de ultras del Barça, operan, según constatan desde hace años tanto la Policía como la … judicatura, como una «organización criminal» ‘made in’ Cataluña. Ese nuevo operativo, bautizado ‘Hydra’, se saldó con más de una veintena de detenidos, acusados de homicidio, secuestro, extorsión, tráfico de drogas y desórdenes. Aunque las pesquisas siguen su curso bajo la tutela del Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona, por una de sus derivadas siete de sus integrantes han aceptado este lunes penas que oscilan entre los tres años -la más alta- y los tres meses de cárcel, por extorsionar a dos empresarios a cambio de «protección».
A pesar de ello, el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha acordado la suspensión de su ingreso entre rejas a condición de que no reincidan durante los tres próximos años. Una decisión que ya es firme, tras el acuerdo alcanzado entre las partes. Y es que, en un inicio, la Fiscalía pedía para ellos penas que oscilaban entre los nueve y los dos años de prisión, por unos hechos que se remontan a mediados de octubre de 2022, cuando dos integrantes del grupo, Antonio Ricardo A. R., y Luis A. M., se plantaron en un negocio automovilístico de Llicà de Vall (Barcelona). Buscaban a su dueño, pero se toparon con su socio, al que exigieron el abono de 100.000 euros en concepto de «deuda», según apuntó el Ministerio público en su escrito de acusación -que ahora dan por cierto los condenados- por haberle proporcionado «seguridad».
«Si no lo encuentras», en alusión a su socio, «vas a tener que pagar tú». «Paga 100.000 euros y te quitas el problema y estás protegido por nosotros», le espetaron. El hombre les explicó que no contaba con tal cantidad, a lo que sus interlocutores le advirtieron: «De aquí no sales hasta que pagues de algún modo». Al sentirse intimidado, decidió llevarles hasta el garaje y aceptó cederles un Ferrari Testarrosa. Todo ello, después de que le hubiesen transmitido que si antes de las 14.00 horas no habían «resuelto» la situación, se desplazarían hasta el lugar con «40 tíos» para destrozarlo todo.
Así, la cesión del Ferrari se cerró mediante un supuesto contrato de compraventa entre dos de los acusados, Antonio Ricardo, y Eric Gabriel M. E., que nunca llegó a disponer del coche y tampoco pagó por el mismo. Pero la extorsión no acabó ahí. Al día siguiente, el empresario recibió la visita de otros integrantes de la organización, que le reclamaron otros 10.000 euros por las «gestiones» de la víspera y por haberle «salvado la vida». El perjudicado, tras ser amenazado con recibir una paliza, pagó.Y así, recibió una tercera ‘visita’. Sólo un día después, Luis A. se presentó en el negocio y exigió: «Dame un coche por salvarte la vida, porque he parado a esta gente». El perjudicado accedió, y cedió así a la organización un Volkswagen Golf, que puso a nombre de otro de los acusados. Creía así saldada la ‘deuda’, pero en diciembre de ese mismo año, Antonio Ricardo acudió a la oficina del socio, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), junto a Luis, por haber presumido de contar «con la protección de los ‘Casuals’», y le reclamó más dinero. Esta vez, de 20.000 euros. El extorsionado lo abonó mediante ocho pagos.
Saldada esa ‘deuda’, recibió un nuevo reclamo. Otros 10.000 euros. De ellos, 5.000 para Antonio, por sus servicios, al haber «solucionado los problemas con los ‘Casuals’», y los restantes, para Luis. El extorsionado aceptó, tras recibir «constantes y reiterados» mensajes y llamadas en los que le advertían que, de negarse, le matarían. Así, efectuó ocho transferencias, en su mayoría, destinadas a pagar el «alquiler de Toni», que era lo que constaba como concepto de las mismas, o «pago de comisiones», en otra de ellas.
Ya en enero de 2023, otros tres sujetos, que no han podido ser identificados, fingieron ser integrantes de la mafia marsellesa, y pidieron a una de las víctimas 50.000 euros, sino, le dijeron, lo «matarían». Los tres individuos habrían actuado en connivencia con Antonio que, sólo unos minutos más tarde, se personó en el mismo local, para «negociar» con los delincuentes y así ganar tiempo y que el empresario pudiese pagar y salvar la vida. Fue entonces cuando el propio perjudicado decidió denunciar las extorsiones ante la Policía catalana.
A raíz de las pesquisas, en el banquillo también se ha sentado este lunes uno de los cabecillas de los ‘Casuals’, Francisco Pérez, alias ‘Paco el gordo’, que el pasado mayo aceptó seis años de cárcel por homicidio. En este caso, por participar en los movimientos para ocultar el origen ilícito del Ferrrari y obtener un beneficio económico, al gestionar su venta por 140.000 euros, una vez la banda supo que había una investigación policial en curso. Por ello ha aceptado seis meses de prisión, que tampoco cumplirá.
Todos ellos habían ya consignado ante el juzgado 100.000 euros para indemnizar a los dos víctimas. Por ese motivo, la Fiscalía ha solicitado aplicarles la atenuante muy cualificada de reparación del daño. Además, ninguno de los condenados podrá acercarse a los dos afectados a menos de 1.000 metros ni tampoco comunicarse con ellos, durante los próximos cuatro años.
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