Los empresarios gallegos en Cataluña reivindican a los «Balbinos» que han hecho grande Galicia

La Asociación de Empresarios Gallegos de Cataluña ha convertido este viernes por la noche su gala anual de entrega de los Títulos de Excelencia Galega en un homenaje a los «Balbinos», esos rapaces de aldea que salieron de la Galicia rural con poco más patrimonio que el esfuerzo, la conciencia de depender de sí mismos y una fidelidad íntima a sus raíces y principios. La cena, celebrada en el hotel Eurostars Grand Marina de Barcelona, ha reunido a la comunidad empresarial, institucional y social gallega en Cataluña bajo la presidencia de Amancio López Seijas, máximo responsable de AEGA-CAT y también presidente de Grupo Hotusa.La velada, que ha alcanzado 21 ediciones, ha premiado a seis personalidades vinculadas por origen o afinidad a Galicia y distinguidas por su trayectoria profesional y humana . Los galardones han recaído en la escritora Espido Freire, en la categoría de Artes; el doctor Manuel Leyes Vence, en Ciencias y Medicina; la piragüista Teresa Portela, en Deportes; el periodista Javier Casqueiro, en Comunicación; José Luis Blanco Diéguez, consejero delegado de Nordex, en Empresa; y la Fundación Barrié, en Acción Solidaria.Rapaces de aldeas en busca de una epopeyaPero el hilo emocional de la noche lo ha puesto el propio López Seijas al presentarse, como varios de los homenajeados y de los referentes gallegos evocados durante la gala, como «un Balbino», en alusión al protagonista de «Memorias dun neno labrego», el clásico de Xosé Neira Vilas que retrata la Galicia rural de la posguerra a través de los ojos de un niño campesino. «Yo también soy un Balbino, un rapaz de aldea», ha defendido el presidente de AEGA-CAT, que ha extendido esa condición a José Luis Blanco, recordando también a otros gallegos de aldea que hicieron carrera lejos de su lugar de origen y que ya han desaparecido recientemente, como el restaurador Moncho Neira, el empresario cinematográfico Julio Fernández o el periodista Fernando Ónega.López Seijas ha reivindicado esa procedencia no como una limitación, sino como una ventaja formativa. «Nacer en aldeas ha sido una suerte porque nos hizo ver que dependíamos de nosotros mismos» , sostuvo ante los asistentes. A partir de esa idea, con una intervención de tono más personal que institucional, López Seijas ha reclamado para Galicia una nueva «epopeya» contemporánea. A su juicio, la comunidad gallega tiene hoy una oportunidad para atraer inversión, industrias, servicios y personas en un contexto internacional marcado por la inseguridad física, el auge de los populismos y la incertidumbre jurídica.Menos burocracia y más inglésEl presidente de Hotusa ha defendido que Galicia ofrece seguridad, calidad de vida, vivienda y oportunidades, pero advirtió también contra el lastre de la burocracia. No pide únicamente simplificación administrativa, sino «gestores e interlocutores únicos» capaces de acompañar a quienes quieran invertir y desarrollar proyectos. También ha reclamado una apuesta más decidida por la inmersión en inglés como vía para internacionalizar Galicia y facilitar la llegada de centros de alto rendimiento.El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha recogido ese hilo argumental y ha dirigido parte de su discurso al «Balbino» que simboliza una Galicia de esfuerzo, sentido común y superación. Rueda ha subrayado que muchos gallegos que salieron de las aldeas descubrieron después que buena parte de lo que necesitaban para avanzar ya lo habían aprendido en casa, de sus padres, de sus vecinos y de la comunidad rural . Por eso pidió un aplauso para el «Balbino Amancio», al que agradeció que una parte de su vida siga dedicada a Galicia, donde ha situado uno de sus principales centros del Grupo Hotusa, entre otras inversiones.Rueda ha defendido además la evolución económica de la comunidad en las últimas décadas. Según ha destacado, Galicia se situaba hace 25 años en el 65% de la media española de riqueza y desde entonces ha adelantado a ocho comunidades autónomas. «Gracias, Amancio, por ejemplificar y hacernos sentir orgullosos de nuestros Balbinos», ha dicho el presidente gallego , que ha vinculado ese progreso a una forma de hacer basada en el esfuerzo, la superación, el sentido común y «un poco de inteligencia». «Eso es Galicia y Cataluña», concluyó, en referencia al vínculo entre los dos territorios que AEGA-CAT cultiva desde 1989.La gala ha contado también con la presencia de numerosas autoridades , como el ex presidente de la Generalitat catalana José Montilla; la conselleira de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana; la consellera de Igualdad y Feminismos de la Generalitat de Cataluña, Eva Menor; la teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Maria Eugènia Gay; el jefe superior de Policía de Cataluña, Manuel Rodríguez Jiménez; el general jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Pedro Pizarro; el vicepresidente de Foment del Treball, Joan Roget y la vicepresidenta de Pimec, Mireia Cammany, entre otros representantes institucionales y empresariales.AEGA-CAT, creada en 1989 para agrupar a los empresarios gallegos afincados en Cataluña, reúne actualmente a más de 300 empresas de sectores como la industria, la biotecnología, el turismo, los servicios, la construcción, la restauración, las finanzas, las TIC y el audiovisual. La asociación se ha consolidado como puente económico y cultural entre Galicia y Cataluña, con la misión de favorecer oportunidades de negocio, canalizar inversiones hacia Galicia y preservar la galleguidad desde la realidad empresarial.La cena de este viernes ha reforzado precisamente esa idea de que una Galicia que se reconoce en quienes salieron de las aldeas, hicieron carrera en la empresa, la cultura, la ciencia, el deporte, el periodismo o la acción social y mantuvieron intacto el orgullo por su origen. En Barcelona, los premios Excelencia Galega volvieron a reunir talento, memoria y ambición bajo una misma imagen: la de los Balbinos que dejaron de ser invisibles para convertirse en protagonistas de la Galicia y Cataluña que se proyecta al mundo como lo hace Amancio López Seijas con el Grupo Hotusa, que a través de su división Eurostars Hotel Company es la mayor cadena de España por número de establecimientos hoteleros, con 178. Además, es líder indiscutible como propietaria de hoteles, al tener en propiedad más de 80 establecimientos y poseer una red global de más de 300 hoteles en 24 países. La Asociación de Empresarios Gallegos de Cataluña ha convertido este viernes por la noche su gala anual de entrega de los Títulos de Excelencia Galega en un homenaje a los «Balbinos», esos rapaces de aldea que salieron de la Galicia rural con poco más patrimonio que el esfuerzo, la conciencia de depender de sí mismos y una fidelidad íntima a sus raíces y principios. La cena, celebrada en el hotel Eurostars Grand Marina de Barcelona, ha reunido a la comunidad empresarial, institucional y social gallega en Cataluña bajo la presidencia de Amancio López Seijas, máximo responsable de AEGA-CAT y también presidente de Grupo Hotusa.La velada, que ha alcanzado 21 ediciones, ha premiado a seis personalidades vinculadas por origen o afinidad a Galicia y distinguidas por su trayectoria profesional y humana . Los galardones han recaído en la escritora Espido Freire, en la categoría de Artes; el doctor Manuel Leyes Vence, en Ciencias y Medicina; la piragüista Teresa Portela, en Deportes; el periodista Javier Casqueiro, en Comunicación; José Luis Blanco Diéguez, consejero delegado de Nordex, en Empresa; y la Fundación Barrié, en Acción Solidaria.Rapaces de aldeas en busca de una epopeyaPero el hilo emocional de la noche lo ha puesto el propio López Seijas al presentarse, como varios de los homenajeados y de los referentes gallegos evocados durante la gala, como «un Balbino», en alusión al protagonista de «Memorias dun neno labrego», el clásico de Xosé Neira Vilas que retrata la Galicia rural de la posguerra a través de los ojos de un niño campesino. «Yo también soy un Balbino, un rapaz de aldea», ha defendido el presidente de AEGA-CAT, que ha extendido esa condición a José Luis Blanco, recordando también a otros gallegos de aldea que hicieron carrera lejos de su lugar de origen y que ya han desaparecido recientemente, como el restaurador Moncho Neira, el empresario cinematográfico Julio Fernández o el periodista Fernando Ónega.López Seijas ha reivindicado esa procedencia no como una limitación, sino como una ventaja formativa. «Nacer en aldeas ha sido una suerte porque nos hizo ver que dependíamos de nosotros mismos» , sostuvo ante los asistentes. A partir de esa idea, con una intervención de tono más personal que institucional, López Seijas ha reclamado para Galicia una nueva «epopeya» contemporánea. A su juicio, la comunidad gallega tiene hoy una oportunidad para atraer inversión, industrias, servicios y personas en un contexto internacional marcado por la inseguridad física, el auge de los populismos y la incertidumbre jurídica.Menos burocracia y más inglésEl presidente de Hotusa ha defendido que Galicia ofrece seguridad, calidad de vida, vivienda y oportunidades, pero advirtió también contra el lastre de la burocracia. No pide únicamente simplificación administrativa, sino «gestores e interlocutores únicos» capaces de acompañar a quienes quieran invertir y desarrollar proyectos. También ha reclamado una apuesta más decidida por la inmersión en inglés como vía para internacionalizar Galicia y facilitar la llegada de centros de alto rendimiento.El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha recogido ese hilo argumental y ha dirigido parte de su discurso al «Balbino» que simboliza una Galicia de esfuerzo, sentido común y superación. Rueda ha subrayado que muchos gallegos que salieron de las aldeas descubrieron después que buena parte de lo que necesitaban para avanzar ya lo habían aprendido en casa, de sus padres, de sus vecinos y de la comunidad rural . Por eso pidió un aplauso para el «Balbino Amancio», al que agradeció que una parte de su vida siga dedicada a Galicia, donde ha situado uno de sus principales centros del Grupo Hotusa, entre otras inversiones.Rueda ha defendido además la evolución económica de la comunidad en las últimas décadas. Según ha destacado, Galicia se situaba hace 25 años en el 65% de la media española de riqueza y desde entonces ha adelantado a ocho comunidades autónomas. «Gracias, Amancio, por ejemplificar y hacernos sentir orgullosos de nuestros Balbinos», ha dicho el presidente gallego , que ha vinculado ese progreso a una forma de hacer basada en el esfuerzo, la superación, el sentido común y «un poco de inteligencia». «Eso es Galicia y Cataluña», concluyó, en referencia al vínculo entre los dos territorios que AEGA-CAT cultiva desde 1989.La gala ha contado también con la presencia de numerosas autoridades , como el ex presidente de la Generalitat catalana José Montilla; la conselleira de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana; la consellera de Igualdad y Feminismos de la Generalitat de Cataluña, Eva Menor; la teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Maria Eugènia Gay; el jefe superior de Policía de Cataluña, Manuel Rodríguez Jiménez; el general jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Pedro Pizarro; el vicepresidente de Foment del Treball, Joan Roget y la vicepresidenta de Pimec, Mireia Cammany, entre otros representantes institucionales y empresariales.AEGA-CAT, creada en 1989 para agrupar a los empresarios gallegos afincados en Cataluña, reúne actualmente a más de 300 empresas de sectores como la industria, la biotecnología, el turismo, los servicios, la construcción, la restauración, las finanzas, las TIC y el audiovisual. La asociación se ha consolidado como puente económico y cultural entre Galicia y Cataluña, con la misión de favorecer oportunidades de negocio, canalizar inversiones hacia Galicia y preservar la galleguidad desde la realidad empresarial.La cena de este viernes ha reforzado precisamente esa idea de que una Galicia que se reconoce en quienes salieron de las aldeas, hicieron carrera en la empresa, la cultura, la ciencia, el deporte, el periodismo o la acción social y mantuvieron intacto el orgullo por su origen. En Barcelona, los premios Excelencia Galega volvieron a reunir talento, memoria y ambición bajo una misma imagen: la de los Balbinos que dejaron de ser invisibles para convertirse en protagonistas de la Galicia y Cataluña que se proyecta al mundo como lo hace Amancio López Seijas con el Grupo Hotusa, que a través de su división Eurostars Hotel Company es la mayor cadena de España por número de establecimientos hoteleros, con 178. Además, es líder indiscutible como propietaria de hoteles, al tener en propiedad más de 80 establecimientos y poseer una red global de más de 300 hoteles en 24 países.  

La Asociación de Empresarios Gallegos de Cataluña ha convertido este viernes por la noche su gala anual de entrega de los Títulos de Excelencia Galega en un homenaje a los «Balbinos», esos rapaces de aldea que salieron de la Galicia rural con poco más … patrimonio que el esfuerzo, la conciencia de depender de sí mismos y una fidelidad íntima a sus raíces y principios. La cena, celebrada en el hotel Eurostars Grand Marina de Barcelona, ha reunido a la comunidad empresarial, institucional y social gallega en Cataluña bajo la presidencia de Amancio López Seijas, máximo responsable de AEGA-CAT y también presidente de Grupo Hotusa.

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