El trabajo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el tráfico accidente de Adamuz (Córdoba) no ha hecho nada más que empezar. El equipo de expertos ―formado inicialmente por tres personas al que se van a incorporar otras dos en las próximas horas― ha solicitado a Adif información sobre los registros de circulación de trenes por Adamuz en los dos días anteriores al suceso, según ha informado este lunes el Ministerio de Transportes en una nota.
La comisión de accidentes trasladará a Madrid la vía donde se produjo el descarrilamiento para someterla a pruebas de laboratorio
El trabajo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el tráfico accidente de Adamuz (Córdoba) no ha hecho nada más que empezar. El equipo de expertos ―formado inicialmente por tres personas al que se van a incorporar otras dos en las próximas horas― ha solicitado a Adif información sobre los registros de circulación de trenes por Adamuz en los dos días anteriores al suceso, según ha informado este lunes el Ministerio de Transportes en una nota.
Los integrantes de la comisión tienen previsto realizar inspecciones en la rodadura de estos convoyes que circularon anteriormente por el punto donde el pasado domingo, sobre las 19.45, el descarrilamiento de los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo en el que viajan 300 personas provocó que fuera embestido por un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario con 186 pasajeros. La brutal colisión provocó 40 víctimas mortales, 29 heridos graves y 123 heridos leves, según los últimos datos aún provisionales.
El departamento de Óscar Puente ya ha analizado el paso de tres trenes que circularon por el punto del siniestro hasta 20 minutos antes del mismo en busca de indicios sobre desperfectos en la vía que hubieran dejado rastros en el material móvil. Este rastreo en unidades de Renfe ha resultado infructuoso hasta ahora, según fuentes del departamento. Fuentes cercanas al ministro añaden que un tren explorador y más de un centenar de unidades comerciales circularon el día del accidente por la zona del alcance sin que se detectara ninguna incidencia. La infraestructura, ha informado Puente, acabó de ser remodelada en mayo de 2025. Desde entonces, Adif ha reconocido distintas incidencias en el entorno de Adamuz, pero también ha informado que fueron resueltas con labores ordinarias de mantenimiento.
La recopilación de la información sobre el tráfico en las 48 horas previas al suceso no es la única medida puesta en marcha por la CIAF para determinar las causas de lo ocurrido. El equipo de expertos también ha determinado que “será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en taller la rodadura del tren Iryo [siniestrado]”. “También se van a extraer los datos de los registradores jurídicos [equipos informáticos que recogen los parámetros de circulación del convoy, como la velocidad] embarcados de ambos trenes”, explica la nota de Transportes. Para ello, el material será trasladado “provisionalmente” a dependencias de la CIAF en Madrid para su posterior envío a un laboratorio.
La “extracción y custodia” de los elementos que la CIAF pretende trasladar a Madrid para sus análisis se realizará en las próximas 48 horas. Para coordinar esta labor, la comisión ha mantenido una reunión con los responsables del operativo de la Guardia Civil desplegado en la zona, la jueza que ha asumido la investigación, Adif y las dos empresas ferroviarias de los trenes accidentados.
Según detalla la nota, tres miembros de la comisión ―el secretario de la misma y dos técnicos investigadores― salieron de sus oficinas de Madrid hacia las 22.00 del mismo día, poco más de dos horas después de producirse el siniestro, y llegaron al lugar del accidente hacia las 1.30 de la madrugada. “El equipo de la CIAF inspeccionó el punto donde se inició el descarrilamiento, la infraestructura de carriles, traviesas y plataforma en ese punto y los daños producidos. Aproximadamente las 4.15 el equipo se retiró, reincorporándose hacia las 9, ya con luz natural, para proseguir con la inspección de la infraestructura y del material rodante de los trenes afectados”, detalla la nota.
Transportes incide en que la labor de la comisión en estas primeras horas ha sido el de la “recogida de información in situ y recopilación de documentación y datos de los distintos registros”. Tras los análisis de laboratorio del material que se traslade a Madrid, se decidirá si lleva a cabo nuevas actuaciones, como entrevistas, inspecciones en otras instalaciones o el estudio de más material rodante.
“Por el momento, al estar en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso están abiertas”, recalca la nota del ministerio, en la que se recuerda que la CIAF tiene, según la normativa, hasta un año para publicar el informe final de la investigación. En el accidente de Angrois, de 2013, el documento con las conclusiones tardó 10 meses en conocerse.
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