Los Mossos defienden el uso de gas pimienta para evitar el cuerpo a cuerpo después de que entidades exijan al Govern su prohibición

El espray OC, o gas pimienta, es una herramienta de uso policial, diseñada para la contención de masas en manifestaciones violentas, que pretende «reducir la capacidad efectiva de reacción de las personas», sin producir efectos secundarios. En el caso de Cataluña , así consta en una instrucción de la Generalitat, validada por el Parlament en septiembre de 2013 , precisamente, fechada poco antes de que la Cámara acordase prohibir el uso de otro mecanismo, las pelotas de goma, después de que Esther Quintana perdiese un ojo tras recibir un impacto por el rebote de un proyectil, durante una huelga general en Barcelona. Así, se acordó sustituirlas por las de ‘foam’, al considerarlas menos lesivas. Y ahora, algunas asociaciones como Irídia y Alerta Solidaria -estos últimos han ejercido la defensa de encausados por los disturbios del ‘procés’- exigen al Govern la prohibición del gas pimienta al considerar que se ha empleado para dispersar concentraciones «pacíficas». En cambio, los Mossos defienden que les permite evitar el cuerpo a cuerpo , y al que recurren con criterios de proporcionalidad y necesidad.Cabe recordar que, el mes pasado, las citadas asociaciones formalizaron una querella ante un juzgado de Barcelona , después de que los antidisturbios de la Policía catalana hiciesen uso del gas para dispersar una concentración propalestina, el pasado octubre, en el exterior de la estación de Sants, que trataba de impedir la salida de autocares del equipo de baloncesto Hapoel Jerusalem, que tenía que dirigirse a Manresa para disputar un partido. Fue así como, sobre las cinco de las tarde, agentes de la Brigada Móvil desplegaron un cordón de seguridad para proteger los vehículos, y también emplearon el espray OC. Ante la inadmisión de la queja, las entidades han anunciado este lunes la interposición de un recurso ante la Audiencia Provincial , y también han reclamado nuevamente a la Generalitat la eliminación de esta herramienta . También este pasado octubre, ERC, Comuns y la CUP pidieron la comparecencia en el Parlament de la titular de Interior, Núria Parlon, y del director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, al considerar que el uso del gas durante aquella jornada de huelga propalestina había sido «desproporcionado ». Aunque dicha comparecencia está prevista para este miércoles, ya entonces, desde el Govern defendieron la actuación de los Mossos al recordar que aquella jornada hubo «violencia generalizada», no sólo con lanzamiento de objetos contra los agentes, sino también con ataques a diferentes establecimientos de la calle Tarragona. Es más, Parlon precisó que en muy pocas intervenciones policiales se había empleado el espray y que, cuando se había recurrido al mismo la intención había sido minimizar riesgos y evitar daños mayores. «Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos»Desde su aprobación, efectivamente, no ha tenido un uso extendido por parte del Cuerpo catalán . Se empleó, entre otras, durante la reaparición y segunda fuga de Carles Puigdemont en Barcelona, en agosto de 2024, coincidiendo con la investidura de Salvador Illa. También durante los graves disturbios tras la protesta de Tsunami en los alrededores del Camp Nou, en 2019 , tras la condena a los líderes del 1-O, o durante el desalojo de las dos casas ocupadas en la zona alta de Barcelona, el Kubo y La Ruina , en noviembre de 2023. Así, tal y como precisan a ABC desde el Cuerpo, se ha vuelto a emplear en «dos o tres ocasiones» durante los altercados por las protestas propalestina. Subrayan además, que la herramienta de dotación, validada por la propia Cámara catalana, no es como el gas lacrimógeno . Mientras el OC es un agente inflamatorio, de ingredientes naturales, que causa ceguera temporal al contacto, y su efecto se diluye en pocos minutos; el segundo es un compuesto químico sintético que irrita tanto los ojos como las vías respiratorias, y también se emplea para dispersar multitudes. «Responde a una necesidad real, tanto de seguridad de los agentes, como de la propia ciudadanía. Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos , y facilita una intervención gradual y de principios mínimos de la fuerza. Puede desescalar conflictos de una manera rápida, cuando hay riesgo de desórdenes públicos elevados, porque reduce el contacto físico directo, y eso es fundamental, en cualquier escenario de esta índole», explica a ABC Imma Viudes, portavoz del sindicato de agentes Sap-Fepol. Reduce así, apuntan, el riesgo de lesiones, tanto para los agentes, como las propios manifestantes o cualquier persona que se encuentre en la zona. Consideran así desde la organización de mossos que es una « herramienta de contención proporcional que garantiza intervenciones seguras , y respetuosas con los derechos fundamentales de la ciudadanía». Por eso Viudes añade que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en este caso, las unidades de orden público, necesitan herramientas para trabajar. El espray OC, o gas pimienta, es una herramienta de uso policial, diseñada para la contención de masas en manifestaciones violentas, que pretende «reducir la capacidad efectiva de reacción de las personas», sin producir efectos secundarios. En el caso de Cataluña , así consta en una instrucción de la Generalitat, validada por el Parlament en septiembre de 2013 , precisamente, fechada poco antes de que la Cámara acordase prohibir el uso de otro mecanismo, las pelotas de goma, después de que Esther Quintana perdiese un ojo tras recibir un impacto por el rebote de un proyectil, durante una huelga general en Barcelona. Así, se acordó sustituirlas por las de ‘foam’, al considerarlas menos lesivas. Y ahora, algunas asociaciones como Irídia y Alerta Solidaria -estos últimos han ejercido la defensa de encausados por los disturbios del ‘procés’- exigen al Govern la prohibición del gas pimienta al considerar que se ha empleado para dispersar concentraciones «pacíficas». En cambio, los Mossos defienden que les permite evitar el cuerpo a cuerpo , y al que recurren con criterios de proporcionalidad y necesidad.Cabe recordar que, el mes pasado, las citadas asociaciones formalizaron una querella ante un juzgado de Barcelona , después de que los antidisturbios de la Policía catalana hiciesen uso del gas para dispersar una concentración propalestina, el pasado octubre, en el exterior de la estación de Sants, que trataba de impedir la salida de autocares del equipo de baloncesto Hapoel Jerusalem, que tenía que dirigirse a Manresa para disputar un partido. Fue así como, sobre las cinco de las tarde, agentes de la Brigada Móvil desplegaron un cordón de seguridad para proteger los vehículos, y también emplearon el espray OC. Ante la inadmisión de la queja, las entidades han anunciado este lunes la interposición de un recurso ante la Audiencia Provincial , y también han reclamado nuevamente a la Generalitat la eliminación de esta herramienta . También este pasado octubre, ERC, Comuns y la CUP pidieron la comparecencia en el Parlament de la titular de Interior, Núria Parlon, y del director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, al considerar que el uso del gas durante aquella jornada de huelga propalestina había sido «desproporcionado ». Aunque dicha comparecencia está prevista para este miércoles, ya entonces, desde el Govern defendieron la actuación de los Mossos al recordar que aquella jornada hubo «violencia generalizada», no sólo con lanzamiento de objetos contra los agentes, sino también con ataques a diferentes establecimientos de la calle Tarragona. Es más, Parlon precisó que en muy pocas intervenciones policiales se había empleado el espray y que, cuando se había recurrido al mismo la intención había sido minimizar riesgos y evitar daños mayores. «Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos»Desde su aprobación, efectivamente, no ha tenido un uso extendido por parte del Cuerpo catalán . Se empleó, entre otras, durante la reaparición y segunda fuga de Carles Puigdemont en Barcelona, en agosto de 2024, coincidiendo con la investidura de Salvador Illa. También durante los graves disturbios tras la protesta de Tsunami en los alrededores del Camp Nou, en 2019 , tras la condena a los líderes del 1-O, o durante el desalojo de las dos casas ocupadas en la zona alta de Barcelona, el Kubo y La Ruina , en noviembre de 2023. Así, tal y como precisan a ABC desde el Cuerpo, se ha vuelto a emplear en «dos o tres ocasiones» durante los altercados por las protestas propalestina. Subrayan además, que la herramienta de dotación, validada por la propia Cámara catalana, no es como el gas lacrimógeno . Mientras el OC es un agente inflamatorio, de ingredientes naturales, que causa ceguera temporal al contacto, y su efecto se diluye en pocos minutos; el segundo es un compuesto químico sintético que irrita tanto los ojos como las vías respiratorias, y también se emplea para dispersar multitudes. «Responde a una necesidad real, tanto de seguridad de los agentes, como de la propia ciudadanía. Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos , y facilita una intervención gradual y de principios mínimos de la fuerza. Puede desescalar conflictos de una manera rápida, cuando hay riesgo de desórdenes públicos elevados, porque reduce el contacto físico directo, y eso es fundamental, en cualquier escenario de esta índole», explica a ABC Imma Viudes, portavoz del sindicato de agentes Sap-Fepol. Reduce así, apuntan, el riesgo de lesiones, tanto para los agentes, como las propios manifestantes o cualquier persona que se encuentre en la zona. Consideran así desde la organización de mossos que es una « herramienta de contención proporcional que garantiza intervenciones seguras , y respetuosas con los derechos fundamentales de la ciudadanía». Por eso Viudes añade que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en este caso, las unidades de orden público, necesitan herramientas para trabajar.  

El espray OC, o gas pimienta, es una herramienta de uso policial, diseñada para la contención de masas en manifestaciones violentas, que pretende «reducir la capacidad efectiva de reacción de las personas», sin producir efectos secundarios. En el caso de Cataluña, así consta … en una instrucción de la Generalitat, validada por el Parlament en septiembre de 2013, precisamente, fechada poco antes de que la Cámara acordase prohibir el uso de otro mecanismo, las pelotas de goma, después de que Esther Quintana perdiese un ojo tras recibir un impacto por el rebote de un proyectil, durante una huelga general en Barcelona. Así, se acordó sustituirlas por las de ‘foam’, al considerarlas menos lesivas. Y ahora, algunas asociaciones como Irídia y Alerta Solidaria -estos últimos han ejercido la defensa de encausados por los disturbios del ‘procés’- exigen al Govern la prohibición del gas pimienta al considerar que se ha empleado para dispersar concentraciones «pacíficas». En cambio, los Mossos defienden que les permite evitar el cuerpo a cuerpo, y al que recurren con criterios de proporcionalidad y necesidad.

Cabe recordar que, el mes pasado, las citadas asociaciones formalizaron una querella ante un juzgado de Barcelona, después de que los antidisturbios de la Policía catalana hiciesen uso del gas para dispersar una concentración propalestina, el pasado octubre, en el exterior de la estación de Sants, que trataba de impedir la salida de autocares del equipo de baloncesto Hapoel Jerusalem, que tenía que dirigirse a Manresa para disputar un partido. Fue así como, sobre las cinco de las tarde, agentes de la Brigada Móvil desplegaron un cordón de seguridad para proteger los vehículos, y también emplearon el espray OC. Ante la inadmisión de la queja, las entidades han anunciado este lunes la interposición de un recurso ante la Audiencia Provincial, y también han reclamado nuevamente a la Generalitat la eliminación de esta herramienta.

También este pasado octubre, ERC, Comuns y la CUP pidieron la comparecencia en el Parlament de la titular de Interior, Núria Parlon, y del director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, al considerar que el uso del gas durante aquella jornada de huelga propalestina había sido «desproporcionado». Aunque dicha comparecencia está prevista para este miércoles, ya entonces, desde el Govern defendieron la actuación de los Mossos al recordar que aquella jornada hubo «violencia generalizada», no sólo con lanzamiento de objetos contra los agentes, sino también con ataques a diferentes establecimientos de la calle Tarragona. Es más, Parlon precisó que en muy pocas intervenciones policiales se había empleado el espray y que, cuando se había recurrido al mismo la intención había sido minimizar riesgos y evitar daños mayores.

«Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos»

Desde su aprobación, efectivamente, no ha tenido un uso extendido por parte del Cuerpo catalán. Se empleó, entre otras, durante la reaparición y segunda fuga de Carles Puigdemont en Barcelona, en agosto de 2024, coincidiendo con la investidura de Salvador Illa. También durante los graves disturbios tras la protesta de Tsunami en los alrededores del Camp Nou, en 2019, tras la condena a los líderes del 1-O, o durante el desalojo de las dos casas ocupadas en la zona alta de Barcelona, el Kubo y La Ruina, en noviembre de 2023. Así, tal y como precisan a ABC desde el Cuerpo, se ha vuelto a emplear en «dos o tres ocasiones» durante los altercados por las protestas propalestina.

Subrayan además, que la herramienta de dotación, validada por la propia Cámara catalana, no es como el gas lacrimógeno. Mientras el OC es un agente inflamatorio, de ingredientes naturales, que causa ceguera temporal al contacto, y su efecto se diluye en pocos minutos; el segundo es un compuesto químico sintético que irrita tanto los ojos como las vías respiratorias, y también se emplea para dispersar multitudes.

«Responde a una necesidad real, tanto de seguridad de los agentes, como de la propia ciudadanía. Es una herramienta que permite neutralizar situaciones de violencia sin recurrir a medios potencialmente más lesivos, y facilita una intervención gradual y de principios mínimos de la fuerza. Puede desescalar conflictos de una manera rápida, cuando hay riesgo de desórdenes públicos elevados, porque reduce el contacto físico directo, y eso es fundamental, en cualquier escenario de esta índole», explica a ABC Imma Viudes, portavoz del sindicato de agentes Sap-Fepol.

Reduce así, apuntan, el riesgo de lesiones, tanto para los agentes, como las propios manifestantes o cualquier persona que se encuentre en la zona. Consideran así desde la organización de mossos que es una «herramienta de contención proporcional que garantiza intervenciones seguras, y respetuosas con los derechos fundamentales de la ciudadanía». Por eso Viudes añade que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en este caso, las unidades de orden público, necesitan herramientas para trabajar.

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