Los nuevos papeles de Epstein provocan el enfado de las víctimas, que denuncian la revelación de sus datos personales

La publicación el viernes pasado de un nuevo lote de papeles de Jeffrey Epstein —el mayor hasta la fecha: 3,5 millones de documentos que se pueden consultar aquí, entre los que hay 2.000 vídeos y 180.000 imágenes— supuso una nueva decepción para las víctimas de la red de tráfico sexual del millonario pederasta, muerto en 2019 mientras esperaba juicio, y de su cómplice y conseguidora, Ghislaine Maxwell, condenada en 2022 a 20 años de cárcel.

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 El vice fiscal general de Estados Unidos afirma que la revisión del Departamento de Justicia de los archivos del millonario pederasta ha concluido: “No podemos inventarnos un caso que no existe”  

La publicación el viernes pasado de un nuevo lote de papeles de Jeffrey Epstein —el mayor hasta la fecha: 3,5 millones de documentos que se pueden consultar aquí, entre los que hay 2.000 vídeos y 180.000 imágenes— supuso una nueva decepción para las víctimas de la red de tráfico sexual del millonario pederasta, muerto en 2019 mientras esperaba juicio, y de su cómplice y conseguidora, Ghislaine Maxwell, condenada en 2022 a 20 años de cárcel.

A las pocas horas de la liberación de los archivos, 18 víctimas, menores de edad cuando el financiero las agredió sexualmente, publicaron un comunicado conjunto: “Una vez más, se están revelando los nombres y la información personal de las supervivientes, mientras que los hombres que abusaron de nosotras permanecen ocultos y protegidos. Es indignante”, decía el texto. “Esto no ha terminado. No nos detendremos hasta que se revele toda la verdad y todos los responsables rindan cuentas”.

Este lunes, se supo que sus abogados enviaron una solicitud por carta a los jueces de los casos relativos a Epstein en Nueva York para que estos obliguen al Departamento de Justicia a retirar esos millones de documentos publicados en internet, porque el tratamiento de las víctimas requiere una respuesta “urgente”.

La misiva la firman Brittany Henderson y Brad Edwards, conocidos defensores de decenas de víctimas del millonario pederasta. “En las últimas 48 horas, los abajo firmantes hemos reportado miles de fallos en la preservación de la identidad de casi 100 supervivientes cuyas vidas se han visto afectadas drásticamente por la reciente publicación del Departamento de Justicia”, dice la carta. “No existe un grado concebible de incompetencia institucional que explique la magnitud, la consistencia y la persistencia de los fallos ocurridos, particularmente cuando era lo único que tenían que hacer”.

Los abogados enumeran a continuación numerosos errores, como el que afecta el nombre de una víctima menor de edad que, denuncian, sale “revelado 20 veces en un solo documento”. Una vez se informó de esos errores, el Departamento de Justicia solo corrigió tres de ellos, según los letrados.

El domingo, el vice fiscal Todd Blanche —que se ha convertido en este y en otros temas en la cara del Departamento de Justicia, dada la impopularidad de su jefa, Pam Bondi— declaró en una entrevista televisiva que el Departamento de Justicia rectificó “inmediatamente los fallos”, y que “los casos de los que se está hablando afectan al 0,001% de los materiales”.

Blanche también dijo que el trabajo de su departamento “ha concluido” en el asunto de los papeles de Epstein, un año después de que el presidente Donald Trump, que fue durante 15 años amigo del financiero pederasta, regresara al poder con la promesa de que su Administración arrojaría luz sobre sus delitos. También, sobre sus conexiones con el poder y las circunstancias de su muerte, que el forense dictaminó como un suicidio; asuntos estos que han alimentado variadas teorías de la conspiración.

Este lunes se supo, por una información de The New York Times, que en la última desclasificación, en la que, según la Casa Blanca, trabajaron cientos de abogados para cumplir con las exigencias de la ley que obligó al Departamento de Justicia a difundir todos los archivos tras meses de negarse a hacerlo, también se colaron decenas de imágenes de desnudos sin censurar. Mostraban, según el periódico, a mujeres jóvenes, posiblemente adolescentes, en fotos aparentemente tomadas por Epstein. El diario avisó a las autoridades, que las retiraron de la web en la que están subidos los nuevos materiales desde el viernes pasado.

La ley, que salió adelante en el Congreso con el apoyo de todos los representantes y senadores, menos uno, republicano, establecía una serie de normas, que obligaban a la censura tanto de imágenes sexuales como de los nombres o la información que pudiera servir para identificar a las víctimas. En las sucesivas liberaciones de papeles ha habido varias violaciones de esas reglas. El Departamento de Justicia tampoco cumplió con la obligación de hacer públicos todos los archivos en su poder antes de Navidad. Más de un mes después de que se cumpliera ese plazo, aún siguen quedando papeles por salir.

El congresista demócrata Ro Khanna (California), que se ha tomado el asunto como una cruzada personal, acusó en CNN a la Casa Blanca de haber “publicado, en el mejor de los casos, la mitad de los documentos”. “Pero incluso esos documentos han sacudido la conciencia de este país”, añadió.

En otra aparición televisiva, también el domingo, Blanche admitió que “las víctimas quieren ser resarcidas”. “Y eso es lo que deseamos”, añadió. “Pero eso no significa que podamos simplemente inventar pruebas o un caso que no existe”. En cuanto a las acusaciones de “encubrimiento” formuladas por los congresistas demócratas y republicanos más involucrados en el caso, aseguró: “No tenemos nada que ocultar”, dijo Blanche. “Nunca lo tuvimos”.

En la última liberación repiten muchos nombres familiares para quien haya seguido un escabroso asunto que se remonta a los años noventa. El de Trump, que asegura que rompió con Epstein hacia 2004, dos años antes de la primera investigación por pederastia contra el financiero, sale mencionado unas 4.500 veces, muchas de las cuales son referencias indirectas; conversaciones en las que Epstein habla con otros sobre el republicano

Acusaciones sin verificar a Trump

El documento más llamativo es uno redactado por el FBI. Contiene una lista de acusaciones al presidente de Estados Unidos de agresión sexual a menores recibidas por la agencia y no verificadas. El papel es de agosto pasado, cuando el Gobierno estaba en plena crisis por la gestión de los archivos de Epstein. En julio, la fiscal general, Pam Bondi, y el director del FBI, Kash Patel, publicaron un comunicado conjunto que confirmaba que Epstein se suicidó en la celda en la que lo hallaron muerto, y que las autoridades no planeaban difundir más papeles del millonario pederasta. Aquello desató una fenomenal crisis en el mundo MAGA (Make America Great Again), que llevaba meses esperando que Bondi cumpliera su promesa de arrojar luz sobre las turbias relaciones de Epstein con sus amigos poderosos. Tuvo que ser el Congreso el que obligó a la Casa Blanca a la desclasificación.

Esas acusaciones que el Gobierno toma por falsas desaparecieron misteriosamente de la web oficial durante el fin de semana. Incluyen la historia de una denunciante que informa de que “fue víctima y testigo de una red de trata sexual en el Trump Golf Course de Rancho Palos Verdes, California, entre 1995 y 1996″, así como la de una mujer que asegura que fue “obligada a practicar sexo oral al presidente Trump hace aproximadamente 35 años en Nueva Jersey”. El FBI, contó Blanche, solo investigó algunas de esas denuncias, y añadió que su Departamento no está en condiciones de indagar en el resto, porque provienen de fuente anónima o se basan en información de segunda mano. “No es algo que se pueda investigar realmente”.

Entre el resto de los poderosos que han salido a relucir estos días está Elon Musk, que intercambió mensajes con Epstein entre 2012 y 2014 con vistas a una visita a la isla privada del financiero, donde se produjeron muchas de sus agresiones sexuales. Nada indica que esa invitación se consumara (aunque sí hay pruebas de que Sergey Brin, cofundador de Google, la visitó). Para entonces, Epstein ya estaba incluido en un registro oficial de agresores sexuales, tras haber recibido en 2009 en Florida una condena laxa en el primero de sus juicios.

El de Musk no es el único nombre de la órbita de Trump en los papeles. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, había sostenido hasta ahora que rompió su relación con Epstein en 2005, aunque hay pruebas que sugieren que hablaron en 2012 y que se vieron en el Caribe. Otra de las revelaciones afecta al ideólogo trumpista Steve Bannon. Sus vínculos con el financiero, ya conocidos, fueron más profundos de lo que se creía: se prolongaron hasta poco antes de la muerte de Epstein, mucho después de que este fuera un pederasta convicto.

En el resto de los papeles, hay más hombres poderosos, que suelen aparecer citados siempre que hay nuevas revelaciones sobre los archivos. Está el caso excepcional del expríncipe Andrés, cuya imagen sale aún más dañada tras esta última liberación, el del antiguo embajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, que dejó el domingo el Partido Laborista a la luz de las nuevas revelaciones, o el escándalo abierto por la publicación en la familia real noruega.

Bill Gates, Richard Branson, fundador de Virgin, Steve Tisch, dueño de los New York Giants, y Brett Ratner, director del documental sobre Melania Trump recién estrenado, son algunos de esos personajes influyentes que estuvieron relacionados con Epstein y que vuelven a salir en los papeles. La existencia de esas relaciones no prueba por sí sola que estos tuvieran conocimiento de los delitos del financiero o que participaran en ellos.

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