
Es difícil ver a Pau Cubarsí con el rostro serio, mucho menos perder su habitual tranquilidad. Hasta que se enfrenta a la prensa. “No es que me ponga nervioso, pero me cuestan más las entrevistas que jugar con 80.000 personas mirándome”, explica. Como si saliera del pasado, al central del Barcelona y de la selección española le interesa el fútbol, no la fama. Sin tatuajes ni pendientes, asume su rol de referente, pero no olvida que nació hace 19 años en Estanyol, un pueblo de cerca de 200 habitantes en la provincia de Girona, donde sus padres regentan una carpintería familiar. Seguramente por su personalidad, también por su actitud, todos en Las Rozas y en Sant Joan Despí coinciden en que Cubarsí es un chico normal.
El defensa se ha consolidado en el Barça y apuesta por tomar el mando en la Roja
Es difícil ver a Pau Cubarsí con el rostro serio, mucho menos perder su habitual tranquilidad. Hasta que se enfrenta a la prensa. “No es que me ponga nervioso, pero me cuestan más las entrevistas que jugar con 80.000 personas mirándome”, explica. Como si saliera del pasado, al central del Barcelona y de la selección española le interesa el fútbol, no la fama. Sin tatuajes ni pendientes, asume su rol de referente, pero no olvida que nació hace 19 años en Estanyol, un pueblo de cerca de 200 habitantes en la provincia de Girona, donde sus padres regentan una carpintería familiar. Seguramente por su personalidad, también por su actitud, todos en Las Rozas y en Sant Joan Despí coinciden en que Cubarsí es un chico normal.
Pregunta. ¿Qué es ser normal?
Respuesta. Para mí, ser normal es que, en situaciones de estrés constante, de esas que no me gustan, con muchos nervios, sigo siendo un chico tranquilo, con mucha paz.
P. ¿Esa paz le permite asumir algo tan poco normal como ser el referente de la defensa del Barcelona con 19 años?
R. Estoy asimilando poco a poco todo lo que estoy haciendo. Al final, es como estar en una nube. Todo pasa tan rápido que casi no te das cuenta, pero poco a poco voy entendiendo la importancia que tiene.
P. ¿Cuándo se dio cuenta de que era famoso?
R. Cuando sales de La Masia o vas a la peluquería o a cenar y te piden alguna foto, aunque sean una o dos. Ahí te llega ese shock de decir: “Ostras, la gente te conoce”. La gente te comienza a ver por la tele y todo cambia.
P. Después de pasar por La Masia, se mudó a Barcelona con su hermana. ¿Quién cocina?
R. Yo lo intento. Hago cosas sencillas: alguna tortilla, arroz, pasta… A veces también preparo lentejas de las que ya vienen hechas. Pero lo importante es intentarlo.
P. ¿Le gusta? ¿Es como un reto?
R. Como un reto, no. Pero si estoy solo, algo tendré que hacer…
P. Puede pedir comida a domicilio…
R. No, hay que alimentarse bien. Alguna vez después de un partido, sí, pero en el día a día hay que cuidar la alimentación.
P. ¿Mantiene a sus amigos del pueblo?
R. Sí, son los amigos que hice en el instituto. Contándome a mí, somos ocho. Siempre hacemos planes juntos: vamos de vacaciones y también quedamos en el día a día.
P. ¿Es activo en ese grupo de WhatsApp?
R. Sí, casi siempre. Lo que pasa es que yo estoy en Barcelona y ellos en Girona, así que entre semana ellos pueden quedar más y hablan más por el grupo.
P. ¿Cómo se lleva con el elogio?
R. Intento pasar del elogio. Depende también de quién venga. Si percibo que alguien quiere ayudar, lo valoro. Si veo que intenta desestabilizar, lo dejo pasar. Siempre intento quedarme con lo que me dicen mi familia, mi gente cercana, el entrenador y el staff.
P. Flick dijo hace poco: “Pau es el Lamine de la defensa”.
R. Es un gran elogio. Si lo dice tu entrenador, te da confianza y te confirma que estás haciendo las cosas bien. Pero también te exige no parar y seguir apretando.
P. ¿Y la crítica?
R. La llevo bien. Mucha gente puede decir muchas cosas, pero hay que fijarse en quien de verdad quiere ayudarte. Si un familiar te dice que estás haciendo algo mal, es porque busca lo mejor para ti.

P. ¿Cómo era su padre con el fútbol cuando usted era pequeño?
R. Muy tranquilo. También es del Barça y le hacía ilusión verme jugar, pero desde la banda animaba a todos. Nunca me agobió, siempre me dio mi espacio.
P. Normalmente un central tan joven hace pareja con un veterano. Ahora es usted el líder de la defensa.
R. Es el momento de dar un paso adelante. Aunque sea joven, tengo que asumir ese liderazgo, que es muy importante en un defensa.
P. ¿Quién es su modelo de líder?
R. Siempre lo he tenido en casa: Puyol. Un líder espectacular en todos los sentidos, en valores, en respeto al rival y en cómo dirigir la defensa.
P. ¿Y en el juego?
R. De pequeño me fijaba más en Piqué, por la salida de balón y el juego aéreo. También he visto vídeos de Koeman o del propio Puyol.
P. ¿Recuerda alguna patada fuerte que haya dado?
R. Es raro en mí. Si alguna vez lo hago, nunca es con mala intención, pero alguna se puede escapar.
P. ¿Siempre jugó de central?
R. Sí, desde que empecé, siempre de central en el equipo de mi pueblo.
P. ¿Fue elección suya?
R. Diría que no. Era de los más grandes y seguramente por eso me pusieron atrás. Aunque a veces, cuando podía, intentaba chutar desde lejos.
P. Está en un gran momento en el Barcelona. ¿Se ve titular en la selección?
R. Sí, me veo. Estoy en un buen nivel y con confianza. Sé que hay jugadores con muchísimo nivel, pero voy a darlo todo para lograrlo.
P. ¿Cambia su papel entre el Barça y la selección?
R. No demasiado. Ambos equipos buscan tener el balón y dominar. Quizá en el Barça jugamos con la defensa más adelantada, pero la idea es similar.
P. ¿Esa línea tan adelantada no le pone nervioso?
R. No. Es cuestión de confianza en el equipo, en el míster y en lo que hacemos. Nos ha dado resultados y hay que seguir.
P. ¿Cómo es Luis de la Fuente?
R. Cercano, te da confianza y siempre intenta ayudarte. Eso hace que el grupo esté más unido.
P. Flick también es cercano.
R. Sí, los dos lo son. Puedes hablar con ellos y te escuchan.
P. ¿Le interesa la táctica?
R. No especialmente, pero me gusta mucho el estilo del Barça.
P. ¿Ve otras Ligas?
R. A veces, si hay un partido interesante de la Premier, lo veo.
P. ¿Cómo es entrenar contra Lamine Yamal?
R. Me ha tocado defenderle muchas veces y me ha ayudado mucho. Te enfrentas a uno de los mejores y eso te hace mejorar. Siempre tiene algo inesperado.
P. ¿En qué se diferencia de un delantero como Lewandowski?
R. Son perfiles distintos. Lamine es más de uno contra uno, más imprevisible. Lewandowski es referencia en el área, más físico.
P. ¿Qué distancia hay que dejarle a Lamine?
R. Le dejes lo que le dejes…
P. ¿Te regatea igual?
R. Casi siempre [ríe].
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