Rosalía y Ana Milán en ‘Ex. La vida después’: mujeres intensas y sofás caros

Aparece Ana Milán en pantalla, camina con andares de videoclip por una calle de Madrid y entra en una nave industrial. Ahí está el estudio donde se grabará la entrevista con Rosalía, una conversación que servirá de estreno del programa de la actriz en Cuatro, y que se llama Ex. La vida después. Antes de recibir a la catalana, escucha en primicia el disco Lux y llora con los cascos puestos mientras suena de fondo Reliquia. A estos ojos miopes y con presbicia también le pasó con esa misma canción.

Seguir leyendo

 Hablan más de fe que de música, de espiritualidad, en un tono casi de éxtasis plagado de frases perfectamente vocalizadas y que a suenan algo premeditadas  

COLUMNA

Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Hablan más de fe que de música, de espiritualidad, en un tono casi de éxtasis plagado de frases perfectamente vocalizadas y que a suenan algo premeditadas

Rosalía y Ana Milán, las mujeres intensas en el sofá caro de ‘EX. La vida después’.Mediaset
Ángeles Caballero

Aparece Ana Milán en pantalla, camina con andares de videoclip por una calle de Madrid y entra en una nave industrial. Ahí está el estudio donde se grabará la entrevista con Rosalía, una conversación que servirá de estreno del programa de la actriz en Cuatro, y que se llama EX La vida después. Antes de recibir a la catalana, escucha en primicia el disco Lux y llora con los cascos puestos mientras suena de fondo Reliquia. A estos ojos miopes y con presbicia también le pasó con esa misma canción.

En este arranque la cosa va de mujeres muy intensas y de sofás caros, que como saben los fans de la Milán, es la piscina en la que mejor se mueve. Rosalía y Ana se sientan en uno blanco y reconozco que me cuesta entrar en la charla porque mi cerebro me ordena darle prioridad a las manchas que dejarán ambas en ese sofá cuando suban las piernas con los zapatos puestos.

Hablan más de fe que de música, de espiritualidad, en un tono casi de éxtasis plagado de frases perfectamente vocalizadas y que a veces suenan algo premeditadas. Quizá porque este programa no es para mí, y menos a estas horas. Es una elegante partida de tenis, de egos y de divas que pronuncian la palabra humildad. Lux es “lo que cada uno necesite que sea, ojalá sea un espejo”, dice la cantante. “¿El duende es dios?”, “¿Te planteas cada día quién eres”? “¿quién te enseñó a soñar?” “¿qué te protege a ti?” “¿cuál es tu virgen favorita?” son solo algunas de las preguntas formuladas. Hablan de misas y funerales, de rezos y de la calidad del sueño. Una duerme en diagonal y la otra abrazada a un Bambi de peluche. Ok. Se despiden con un abrazo y con el cariño del público que las observa.

A continuación, aparece otro sofá situado en una casa de Puerta de Hierro. Está rodeado de libros y parece de terciopelo. Buenos rellenos y buenos cojines en los que reposarán los cuerpos de la presentadora y de Tamara Falcó. Seguirán hablando de fe y Falcó dirá, entre otras muchas cosas: “En lo que vamos a ser juzgados es en el amor”. Es una frase muy bonita, aunque esta vez mi cerebro me desvía la mirada hacia la estantería porque a la Marquesa de Griñón ya la tengo muy vista. Soy incapaz de distinguir qué libros son los que compró Boyer durante los años que vivió en esa casa, que es lo que más me interesa. Estos ojos miopes y con presbicia han vuelto a hacer de las suyas.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Añadir usuarioContinuar leyendo aquí

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Mis comentariosNormas

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Please enable JavaScript to view the <a href=»https://disqus.com/?ref_noscript» rel=»nofollow»> comments powered by Disqus.</a>

Archivado En

 Televisión en EL PAÍS

Noticias Relacionadas