Sánchez e Illa (o viceversa)

Si Sánchez convierte España en erial, la Cataluña del primer Bienio Illa sigue a peor. La sanidad catalana , antaño motivo de orgullo, presenta las listas de espera más largas del ranking estatal, ciento cuarenta días: novecientos mil ciudadanos pendientes de consultas al especialista, pruebas diagnósticas e intervenciones. El fracaso escolar, en una escuela que no respeta el porcentaje del veinticinco por ciento de castellano, bordea el catorce por ciento, casi un punto más que la media española y lejos del nueve por ciento europeo. El derecho a la propiedad, pilar de la seguridad jurídica, vulnerado: el cuarenta por ciento de okupaciones en España corresponde a Cataluña así como la quinta parte de los robos. Los delitos sexuales, doce por día, suben casi un cuatro por ciento y el tráfico de droga crece el once por ciento. En las prisiones catalanas rebrota la violencia que el sindicato de funcionarios CSIF atribuye a la política buenista que tolera la impunidad de los reclusos violentos. Nada queda del Salvador Illa que el 8 de octubre de 2017 estuvo en la manifestación contra el proceso separatista de Sociedad Civil Catalana. Al Illa de 2026 le indigna que la amnistía tarde para el ‘bifugado’ Puigdemont. También le preocupa que decaiga el uso de la lengua catalana entre los jóvenes. Por eso aplica la misma ‘solución’ de sus antecesores nacionalistas: poner multas por no rotular en catalán o no hablarlo en los comercios. De las dieciséis sanciones de 2021 a las doscientas de 2025. Illa es suficientemente inteligente pasa saber que la lengua es el fruto de la seducción y no de la coacción… Noticia relacionada general No No Adelanto electoral en Cataluña: una hipótesis que nadie contempla y a nadie conviene Àlex GubernNunca lo admitirá; no sea que sus habituales socios —Esquerra, Comuns— y la secta de Junts lo tachen de mal catalán. Es el viejo temor del PSC, ese complejo de inferioridad ante el posible despecho del macizo de la raza. ¡Y ahora, solo le faltaba Sílvia Orriols y su tonillo sentencioso! Si la lideresa de Ripoll no invocara la independencia del «Estado Catalán» su discurso sería intercambiable con el españolísimo de Vox. Y es que después de décadas de favorecer la inmigración musulmana frente a la latina (por hispanohablante), Cataluña se ha convertido en el feudo más poblado de la comunidad árabe, más del veintisiete por ciento de España. Inmigración marroquí y argelina a la que el ministro de Justicia, Félix Bolaños, felicitó por el Ramadán. Lo hizo el mismo día en que se iniciaba la Cuaresma cristiana… a la que ignoró. Sánchez e Illa, Illa y Sánchez. Dos caras de una ruinosa moneda. Sin presupuestos económicos (ni morales)Esta izquierda que considera el burka una «expresión de libertad religiosa» (Patxi López) y se niega a prohibirlo en espacios públicos ha distribuido en las escuelas de Barcelona unas «orientaciones» para el Ramadán: «Los centros educativos deben disponer de información rigurosa sobre la festividad islámica del Ramadán y sobre los derechos del alumnado musulmán» lo que supone «adaptar el funcionamiento cotidiano de los centros, los calendarios y las actividades escolares». Con la obsesión de parar a la ultraderecha, el sanchismo y la extrema izquierda, en plena huida hacia adelante que aleja España de Europa y la acerca a los países «no alineados», acabarán como en ‘Sumisión’ (Anagrama), la novela distópica de Michel Houellebecq: el socialismo pacta con el partido islamista que gana las elecciones gracias a la implacable demografía: «El islamoizquierdismo, escribía, era un intento desesperado de los marxistas descompuestos, en plena podredumbre, en estado de muerte clínica, para salir del cubo de basura de la historia agarrándose a las fuerzas ascendientes del Islam». Sánchez e Illa, Illa y Sánchez. Dos caras de una ruinosa moneda. Sin presupuestos económicos (ni morales). Jano bifronte con una única consigna: seguir (como sea). Si Sánchez convierte España en erial, la Cataluña del primer Bienio Illa sigue a peor. La sanidad catalana , antaño motivo de orgullo, presenta las listas de espera más largas del ranking estatal, ciento cuarenta días: novecientos mil ciudadanos pendientes de consultas al especialista, pruebas diagnósticas e intervenciones. El fracaso escolar, en una escuela que no respeta el porcentaje del veinticinco por ciento de castellano, bordea el catorce por ciento, casi un punto más que la media española y lejos del nueve por ciento europeo. El derecho a la propiedad, pilar de la seguridad jurídica, vulnerado: el cuarenta por ciento de okupaciones en España corresponde a Cataluña así como la quinta parte de los robos. Los delitos sexuales, doce por día, suben casi un cuatro por ciento y el tráfico de droga crece el once por ciento. En las prisiones catalanas rebrota la violencia que el sindicato de funcionarios CSIF atribuye a la política buenista que tolera la impunidad de los reclusos violentos. Nada queda del Salvador Illa que el 8 de octubre de 2017 estuvo en la manifestación contra el proceso separatista de Sociedad Civil Catalana. Al Illa de 2026 le indigna que la amnistía tarde para el ‘bifugado’ Puigdemont. También le preocupa que decaiga el uso de la lengua catalana entre los jóvenes. Por eso aplica la misma ‘solución’ de sus antecesores nacionalistas: poner multas por no rotular en catalán o no hablarlo en los comercios. De las dieciséis sanciones de 2021 a las doscientas de 2025. Illa es suficientemente inteligente pasa saber que la lengua es el fruto de la seducción y no de la coacción… Noticia relacionada general No No Adelanto electoral en Cataluña: una hipótesis que nadie contempla y a nadie conviene Àlex GubernNunca lo admitirá; no sea que sus habituales socios —Esquerra, Comuns— y la secta de Junts lo tachen de mal catalán. Es el viejo temor del PSC, ese complejo de inferioridad ante el posible despecho del macizo de la raza. ¡Y ahora, solo le faltaba Sílvia Orriols y su tonillo sentencioso! Si la lideresa de Ripoll no invocara la independencia del «Estado Catalán» su discurso sería intercambiable con el españolísimo de Vox. Y es que después de décadas de favorecer la inmigración musulmana frente a la latina (por hispanohablante), Cataluña se ha convertido en el feudo más poblado de la comunidad árabe, más del veintisiete por ciento de España. Inmigración marroquí y argelina a la que el ministro de Justicia, Félix Bolaños, felicitó por el Ramadán. Lo hizo el mismo día en que se iniciaba la Cuaresma cristiana… a la que ignoró. Sánchez e Illa, Illa y Sánchez. Dos caras de una ruinosa moneda. Sin presupuestos económicos (ni morales)Esta izquierda que considera el burka una «expresión de libertad religiosa» (Patxi López) y se niega a prohibirlo en espacios públicos ha distribuido en las escuelas de Barcelona unas «orientaciones» para el Ramadán: «Los centros educativos deben disponer de información rigurosa sobre la festividad islámica del Ramadán y sobre los derechos del alumnado musulmán» lo que supone «adaptar el funcionamiento cotidiano de los centros, los calendarios y las actividades escolares». Con la obsesión de parar a la ultraderecha, el sanchismo y la extrema izquierda, en plena huida hacia adelante que aleja España de Europa y la acerca a los países «no alineados», acabarán como en ‘Sumisión’ (Anagrama), la novela distópica de Michel Houellebecq: el socialismo pacta con el partido islamista que gana las elecciones gracias a la implacable demografía: «El islamoizquierdismo, escribía, era un intento desesperado de los marxistas descompuestos, en plena podredumbre, en estado de muerte clínica, para salir del cubo de basura de la historia agarrándose a las fuerzas ascendientes del Islam». Sánchez e Illa, Illa y Sánchez. Dos caras de una ruinosa moneda. Sin presupuestos económicos (ni morales). Jano bifronte con una única consigna: seguir (como sea).  

Si Sánchez convierte España en erial, la Cataluña del primer Bienio Illa sigue a peor. La sanidad catalana, antaño motivo de orgullo, presenta las listas de espera más largas del ranking estatal, ciento cuarenta días: novecientos mil ciudadanos pendientes de consultas al especialista, pruebas … diagnósticas e intervenciones. El fracaso escolar, en una escuela que no respeta el porcentaje del veinticinco por ciento de castellano, bordea el catorce por ciento, casi un punto más que la media española y lejos del nueve por ciento europeo.

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