Sánchez prioriza la negociación de la respuesta a la guerra y deja en el aire los Presupuestos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en La Moncloa.

Por tercer año consecutivo, la presentación de los Presupuestos vuelve a estar en el aire. En 2024 el motivo para el retraso fue la campaña de las elecciones catalanas, que se convocaron de manera sorpresiva, en 2025 no hubo gran excusa pero finalmente se fue posponiendo la fecha hasta que pasó todo el año y en 2026 de nuevo está en el aire la propia fecha que se puso el Gobierno, el primer trimestre del año, que acaba este mes. Esta vez es la guerra en Irán la que ha servido para que Pedro Sánchez intente rebajar la presión sobre el Gobierno para que presente las cuentas. El presidente quiere poner todo el foco en el decreto de este viernes para paliar las consecuencias de la guerra, y todo lo demás, incluidos los Presupuestos, queda enfriado de momento.

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 El sector socialista quiere posponer las medidas de vivienda para evitar que Junts y PNV tumben el decreto  

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en La Moncloa.Álvaro García

Por tercer año consecutivo, la presentación de los Presupuestos vuelve a estar en el aire. En 2024 el motivo para el retraso fue la campaña de las elecciones catalanas, que se convocaron de manera sorpresiva, en 2025 no hubo gran excusa pero finalmente se fue posponiendo la fecha hasta que pasó todo el año y en 2026 de nuevo está en el aire la propia fecha que se puso el Gobierno, el primer trimestre del año, que acaba este mes. Esta vez es la guerra en Irán la que ha servido para que Pedro Sánchez intente rebajar la presión sobre el Gobierno para que presente las cuentas. El presidente quiere poner todo el foco en el decreto de este viernes para paliar las consecuencias de la guerra, y todo lo demás, incluidos los Presupuestos, queda enfriado de momento.

El documento está prácticamente listo, pero hay que tomar una decisión política para presentarlo y llevarlo al Congreso, donde con toda probabilidad saldrían derrotadas, y esa solo la puede tomar el presidente. Y él, ahora, quiere poner todo el foco en la guerra y sus consecuencias. Por eso los Presupuestos pasan a un segundo plano, e incluso empieza a vislumbrarse la posibilidad de que no se presenten ahora, y por tanto no sea María Jesús Montero quien lo haga, sino su sucesor o sucesora, ya que ella deberá dejar en breve el Ejecutivo para dedicarse a su candidatura para las elecciones andaluzas, que podrían convocarse a finales de mayo según las especulaciones crecientes en esta comunidad.

Sánchez viaja este jueves a Bruselas para dar la batalla por una respuesta contundente de la Unión Europea frente a Donald Trump y también para ver qué medidas se plantean los 27 para hacer frente a una nueva crisis energética, aunque varios miembros del Gobierno insisten en que de momento las dimensiones de este agujero económico son mucho menores que las que provocó la guerra de Ucrania.

El presidente español, aplaudido en todo el progresismo europeo y americano como un referente del no a la guerra,ha hecho de este asunto el centro de todo su discurso y su acción política. Fue la cuestión principal en su campaña en las elecciones de Castilla y León, y es el elemento central de debate interno en el Gobierno en los últimos días, ya que se discute las dimensiones del escudo social que se va a aprobar y de la gran reforma del mercado energético que está ultimando Sara Aagesen.

No solo se discute entre el PSOE y Sumar, también hay debate entre algunos ministros socialistas, porque el decreto va a ser relevante y hay aún dudas sobre la profundidad de la crisis. Como siempre, la negociación clave es entre Hacienda y todos los demás, ya que varios ministros quieren rebajas fiscales para sus sectores y Hacienda debe velar por la recaudación.

En cuanto a las reformas de fondo, Sánchez y Aagesen han dejado claro que, lejos de frenar la apuesta por las energías renovables, como se plantea en algunos sectores de la derecha, se va a redoblar con más incentivos y más cambios regulatorios para impulsarla, porque esta crisis de nuevo de petróleo y gas, según el Gobierno, está demostrando que hay que profundizar la electrificación para no depender de los combustibles fósiles, mucho más inestables y caros, mientras la energía renovable se produce en España, es más barata y es por definición ilimitada.

La guerra también parece aparcar de momento las medidas en vivienda, que el sector socialista no quiere incluir en este decreto del viernes para evitar que lo tumbe Junts, como sucedió con el último escudo social, o el PNV, que también insisten en que Sánchez no debe “jugar con fuego” e introducir temas ajenos a la crisis energética en el decreto. Sumar insiste en que es imprescindible hacerlo este mismo viernes y congelar las subidas de alquileres que vienen con las 600.000 renovaciones previstas en estos meses, pero varios ministros del PSOE dejaron claro que no van a arriesgar el éxito del decreto metiendo vivienda.

Otra cosa es más adelante. El tono del PSOE sobre las propuestas de Sumar ha cambiado, en especial la de la congelación de la renovación de alquileres, y ahora se muestran más dispuestos a aceptarlas, pero siempre fuera del paquete de la guerra y con la convicción de que Junts tumbará prácticamente todo lo que se intente hacer para intervenir el mercado de la vivienda.

En una rueda de prensa en La Moncloa con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, Sánchez transmitió que él en este momento solo tiene una prioridad, que es la respuesta a la guerra, e incluso afeó a los grupos que piensan ahora en otras cuestiones o a la prensa que le pregunta si va a cumplir su promesa de presentar los Presupuestos este trimestre. La Constitución no obliga al Gobierno a aprobar los Presupuestos para seguir adelante, la prórroga está contemplada, pero si exige que se presenten, algo que el Gobierno de Sánchez insiste en incumplir.

“Estamos gestionando una de las mayores crisis de mi mandato. Es importante que los españoles sean conscientes de la gravedad que vive el mundo y del impacto socioeconómico en nuestros hogares. No avalamos esta guerra, pero vamos a proteger a nuestra gente”, insistió el presidente para tratar de poner el foco en la guerra y sacar la presión sobre la presentación de los Presupuestos.

Sánchez insistió en ese nuevo giro de la política energética que llegará en el paquete que aprobará este viernes para paliar los efectos del conflicto “Esta guerra vuelve a validar nuestra política energética. Haremos reformas para profundizar en un modelo energético que permita afrontar crisis como esta. Somos un Gobierno que responde con planes que han hecho que España crezca, con respuesta muy diferente”, aseguró.

Más clara aún fue la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que descartó incluir medidas de vivienda. “Estamos hablando con todos los grupos y llevaremos las medidas que tengan consenso”, explicó, mientras la ministra de Sanidad, Mónica García, de Sumar, consideró “inconcebible” que no se incluyan, teniendo en cuenta que es el principal problema de los ciudadanos. Bildu, ERC o Podemos también han reclamado la aprobación de estas medidas, mientras que el PNV y Junts han mostrado su oposición. En el caso de EH Bildu, la portavoz de la formación en el Congreso, Mertxe Aizpurua, ha defendido en los pasillos del Congreso que el decreto del escudo social contenga medidas de vivienda. “Hemos pedido expresamente que incluyan políticas como, por ejemplo, el tema de la prórroga de los contratos de alquiler”, apuntó.

Por el contrario, otro socio habitual, el PNV, advirtió de que incluirlas sería “jugar a la ruleta rusa”. La portavoz de la formación en el Congreso, Maribel Vaquero, se mostró abierta a un pacto: “esperemos llegar a un punto de consenso y que no vayan y presenten todas las medidas en conjunto, aquellas con las que no todos los grupos estamos de acuerdo”, ha manifestado. Al ser preguntada si su partido apoyaría las medidas de vivienda, contestó que presentarlas “es jugar a la ruleta rusa” y que “el Gobierno ya sabe hasta dónde están dispuestos a llegar”.

De igual forma, el diputado de Junts Josep Maria Cruset avisó al Gobierno de que no incluya medidas contra los desahucios en el paquete de políticas para paliar los efectos de la guerra en Irán o “les saldrá mal”. “Medidas anticrisis, sí; chantajes, no”, subrayó en una interpelación en el Congreso. Montero se mostró dispuesta tanto a incorporar propuestas de Junts como a sacar del texto iniciativas con las que no están de acuerdo.

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