Caía una lluvia fina cuando el colegiado señaló el final del encuentro que certificaba la eliminación del Atlético. Con la cruda realidad de no estar en la final de Budapest, Diego Pablo Simeone saltó al campo para felicitar uno por uno a sus jugadores y se puso frente a ellos para aplaudir a los 3.000 aficionados desplazados a Londres. Marcos Llorente le chocó la mano con violencia, fruto de su frustración. Minutos antes, durante la prolongación, en la hierba se presentó Andrea Berta, el exdirector deportivo del Atlético y ahora del Arsenal. Según testigos presenciales del club rojiblanco, Berta empezó a decir cosas sobre el arbitraje riéndose, a celebrar de manera efusiva y a señalar a jugadores del Atlético. Simeone se fue hacia él y le puso la mano en el pecho a la vez que le pedía “respeto”. Por la otra parte, un portavoz del Arsenal defiende que Berta solo estaba pidiendo al árbitro que pitara el final y que no pretendió provocar a nadie ni faltarle al respecto al Atlético. El desagradable incidente se produjo entre dos personajes que trabajaron mano a mano durante algo más de una década y a los que unió una fuerte amistad.
El técnico del Atlético que se encaró con Andrea Berta, exdirector deportivo rojiblanco y ahora del Arsenal, quedó tocado por la derrota, pero luego matizó: “Estoy orgulloso del lugar donde estoy”
Caía una lluvia fina cuando el colegiado señaló el final del encuentro que certificaba la eliminación del Atlético. Con la cruda realidad de no estar en la final de Budapest, Diego Pablo Simeone saltó al campo para felicitar uno por uno a sus jugadores y se puso frente a ellos para aplaudir a los 3.000 aficionados desplazados a Londres. Marcos Llorente le chocó la mano con violencia, fruto de su frustración. Minutos antes, durante la prolongación, en la hierba se presentó Andrea Berta, el exdirector deportivo del Atlético y ahora del Arsenal. Según testigos presenciales del club rojiblanco, Berta empezó a decir cosas sobre el arbitraje riéndose, a celebrar de manera efusiva y a señalar a jugadores del Atlético. Simeone se fue hacia él y le puso la mano en el pecho a la vez que le pedía “respeto”. Por la otra parte, un portavoz del Arsenal defiende que Berta solo estaba pidiendo al árbitro que pitara el final y que no pretendió provocar a nadie ni faltarle al respecto al Atlético. El desagradable incidente se produjo entre dos personajes que trabajaron mano a mano durante algo más de una década y a los que unió una fuerte amistad.
Arsenal
ARS
1
Bukayo Saka 43′

Atlético
ATL

Ya más calmado y ante los micrófonos de Movistar, Simeone no pudo responder más que “seguro que ahora mismo no tengo fuerzas para seguir adelante”, cuando fue cuestionado por si se sentía con ánimo para seguir el curso que viene. Luego, en rueda de prensa, se reafirmó pero ya rematando la misma frase con una sonrisa. “Hoy no me veo con fuerzas”, abundó el preparador argentino y matizó con un guiño: “Me siento orgulloso del lugar donde estoy, lo dije en pretemporada cuando tuve que dirigirme a la afición, que íbamos a competir, pero desgraciadamente no ganamos nada, aunque llegamos a lugares impensables”.
Metido en el análisis del encuentro, Simeone lamentó la falta de contundencia en el área del Arsenal: “En el partido de ida tuvimos situaciones y no marcamos y todos los detalles pequeños no los tuvimos a favor como en otras ocasiones. Si quedamos eliminados es que el rival ha hecho méritos para pasar, pero siento tranquilidad y paz. El equipo dio todo lo que tiene, en el primer partido pudimos haber ganado, no fuimos contundentes y hoy en el segundo tiempo mejoramos. En el primer tiempo estuvimos bien defensivamente, pero hicimos poco en ataque».
Sobre el posible penalti a Griezmann, Simeone dijo: “Esta vez los detalles no han estado a nuestro favor, no me voy a quedar con el arbitraje porque no quiero excusarme. Todos pensamos que acertó cuando señaló falta previa de Pubill”. El Cholo volvió a incidir en el mérito de haber llegado a semifinales y de haber tenido contra las cuerdas al Arsenal, componente del poderoso y potentado big six inglés junto al City, al United, el Chelsea, el Liverpool y el Tottenham. “Llegamos a un lugar donde nadie imaginaba, con nuestras armas competimos muy bien ante un equipo con un gran poderío económico. Hay que aceptar el lugar que tenemos y tener agradecimiento para los jugadores y para nuestra gente”.
Los capitanes Oblak y Koke mostraron orgullo, pero también decepción: “Hemos tenido oportunidades, hemos hecho una buena Champions, pero no lo suficientemente buena para poder ganarla. No hemos tenido la suerte de nuestro lado, es verdad que hay jugadores nuevos, 15, algunos jóvenes, con poca experiencia, pero que lo han hecho muy bien y estoy orgulloso de ellos. Cuando no gano un título no puedo decir que la temporada está bien, ha habido tramos que lo hemos hecho bien y otros regular. Hemos competido bien, pero no suficiente porque no hemos ganado un título”, dijo el meta esloveno.
Koke, del que Simeone dijo que había dado “un máster de cómo jugar a la pelota”, tampoco pudo ocultar su decepción. “Estoy muy jodido, pero orgulloso de mi equipo y de mi gente. Lo hemos dado todo. Hemos podido hacer goles, no han querido entrar, en la ida pasó lo mismo. El fútbol es contundencia, han sido más contundentes que nosotros. En el Metropolitano y aquí también hemos tenido ocasiones para ponernos por delante y luego empatar. Ellos han encontrado el gol y han sido contundentes”.
Sobre el desempeño del equipo en el global del curso, Koke concluyó: “Ha sido una temporada muy ilusionante en Copa y en Champions, en la Liga no hemos sido regulares, no hemos estado al nivel que tendríamos que haber estado y nos hemos dejado puntos en campos que no teníamos que haberlo hecho. Este grupo está creciendo un montón y seguro que en un futuro muy cercano está peleando por todo”. Y sobre si seguirá un año más, que es lo más probable, no quiso pronunciarse: “Hablaremos cuando haya que hablar”.
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