«Solían reunirse aquí sin supervisión adulta»: cinco menores mueren en un incendio en un trastero de Manlleu (Barcelona)

«Cuando llegamos estaba todo oscuro, había coches de Policía y un agente intentaba reanimar a un joven en el suelo». Así describe Brahim, de 19 años, los primeros momentos tras el incendio declarado la noche del lunes en Manlleu (Barcelona). Cinco menores —de entre 14 y 17 años— fallecieron tras las llamas que comenzaron en el trastero de un edificio de la calle Montseny, en este municipio de la comarca de Osona situado a unos 70 kilómetros de Barcelona. Cuatro de ellos eran alumnos del instituto Antoni Pous i Argila, según confirmó el propio centro en un comunicado. El fuego, originado en la zona de la azotea, obligó a desplegar un amplio operativo de emergencias, en el que cuatro agentes de la Policía Local resultaron heridos leves por inhalación de humo, mientras las causas del suceso continúan bajo investigación. Así, aunque en un primer momento los Bomberos apuntaron que podía tratarse de una infravivienda, fuentes oficiales detallaron después que el lugar era un «punto de encuentro» de los jóvenes. Tal y como han confirmado varios vecinos del inmueble a ABC, en la azotea del edificio se ubicaba una zona de trasteros donde los jóvenes solían reunirse con frecuencia, ya fuera para fumar o simplemente para pasar el tiempo juntos. Una vecina de la misma calle asegura que este tipo de encuentros son habituales no solo en ese bloque, sino en distintos trasteros repartidos por la localidad, espacios utilizados por «adolescentes sin supervisión adulta» que, en cierto modo, funcionan como el equivalente a las clásicas peñas de los pueblos.Este mediodía, los Mossos d’Esquadra han descartado que la causa del incendio haya sido una explosión o deflagración, y han detallado que las víctimas habrían fallecido por inhalación de humo. Según las primeras hipótesis, el fuego podría haberse originado por un cigarrillo u otro elemento similar, descartando así la presencia de otros elementos en el trastero, como bombonas de butano.Tras el suceso, el instituto del que eran alumnos cuatro de las víctimas -una de 14 años, tres de 16 y, el restante, de 17 años-, ha emitido un comunicado en el que lamentan profundamente su pérdida. «Somos conscientes del impacto que esto nos ha generado a todos. Como centro educativo continuaremos velando por el bienestar del alumnado». Por ese motivo, durante la jornada de hoy, los estudiantes recibirán atención psicológica, a pesar de que, han precisado, las clases continuarán funcionando con normalidad.Este martes, la calle donde se ubica el edificio del incendio permaneció cortada al tráfico hasta alrededor de las 13.00 horas, mientras agentes de la Científica de los Mossos realizaban la inspección ocular en el interior del edificio. En el municipio predominaba un ambiente de conmoción y expectación, con vecinos siguiendo la evolución de los trabajos policiales en un inmueble situado en el barrio de L’Erm, una zona relativamente céntrica caracterizada por edificaciones modestas y una importante presencia de población inmigrante, especialmente de origen marroquí.El edificio en cuestión, el número 66 de la calle Montseny, se trata de un bloque residencial de los años 60, de cinco plantas, con fachada de ladrillo visto y un estado de conservación visiblemente envejecido, que cuenta en la azotea —en la parte orientada hacia el patio interior— con diversos trasteros destinados al uso de los vecinos. Tal y como ha asegurado a este diario un residente del inmueble, estos espacios son habitáculos relativamente angostos, de entre cinco y nueve metros cuadrados, y en uno de ellos se solían reunir los jóvenes para las actividades mencionadas. Según avanzó ‘El Periódico’, los fallecidos serían Mohamed Z., Amin A., Mustapha B., Mohamed M. y Adam B.Fue pasadas las nueve de la noche de ayer, lunes, cuando los efectivos de emergencias recibieron el aviso por las llamas, después de que varios residentes del inmueble alertasen al 112, tras detectar el incendio en la planta superior, y también por la presencia de humo en la escalera. Hasta el lugar del suceso se desplazaron una docena de dotaciones de Bomberos que, a su llegada, se encontraron con el edificio ya desalojado. Según detallaron desde el Cuerpo, un binomio consiguió sofocar las llamas, dándolas por extinguidas a las 21.41 horas. Fue entonces cuando localizaron a la primera víctima, entonces aún en parada cardiorrespiratoria, y agilizaron las tareas de búsqueda. Así, dentro del citado trastero localizaron a otros cuatro jóvenes. Pese a sus esfuerzos, y los del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), con once ambulancias, no pudo hacer nada por salvarles la vida.Además, cuatro agentes de la Policía local resultaron heridos leves. Tras lo ocurrido, los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para tratar de esclarecer las causas del suceso. El levantamiento de los cadáveres se ha realizado de madrugada, y las pesquisas se encuentran bajo la tutela del tribunal de instancia de Vic, plaza 2. Tras el suceso, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha mostrado «conmocionado» y ha trasladado su pésame a familiares y amigos de las víctimas. Lo mismo ha hecho la consejera de Interior, Núria Parlon, que también ha reconocido la labor de los servicios de emergencias, tras desplazarse hasta Manlleu la noche de este lunes. Tres días de lutoEl alcalde de la localidad, Arnau Rovira, ha manifestado que «no hay palabras para describir tanto dolor» ante la «trágica pérdida». El consistorio ha decretado tres días de luto, y las banderas ondearán a media asta en recuerdo a las víctimas. Además, ha convocado un minuto de silencio este martes, 17 de febrero, a las 19.00 horas, ante el ayuntamiento, al que asistirán tanto Illa como Parlon. Además, en declaraciones a los medios, el edil ha pedido respeto hacia las familias y evitar la «desinformación». Así, Rovira ha descartado que constaran problemas o denuncias previas respecto a la actividad que se llevaba a cabo en ese trastero. «Tenemos que pensar que tienen hermanos que también necesitan apoyo psicológico y por lo tanto el volumen de trabajo es muy alto», ha lamentado el alcalde, que ha indicado que el instituto Antoni Pous i Argila -donde estudiaban cuatro de los fallecidos- también ha habilitado apoyo psicológico.Durante la noche, los servicios de emergencias habilitaron el centro cívico Federica Montseny para atender a los familiares de las víctimas. El consistorio de Manlleu se ha puesto a su disposición para brindarles «todo el apoyo humano e institucional que sea necesario». Por el incendio, tres familias han tenido que ser realojadas en un hotel de la localidad, el Torres Manlleu, y el resto, tras la inspección del inmueble y determinar los Bomberos que no existía daño estructural, han podido volver a sus casas. «Cuando llegamos estaba todo oscuro, había coches de Policía y un agente intentaba reanimar a un joven en el suelo». Así describe Brahim, de 19 años, los primeros momentos tras el incendio declarado la noche del lunes en Manlleu (Barcelona). Cinco menores —de entre 14 y 17 años— fallecieron tras las llamas que comenzaron en el trastero de un edificio de la calle Montseny, en este municipio de la comarca de Osona situado a unos 70 kilómetros de Barcelona. Cuatro de ellos eran alumnos del instituto Antoni Pous i Argila, según confirmó el propio centro en un comunicado. El fuego, originado en la zona de la azotea, obligó a desplegar un amplio operativo de emergencias, en el que cuatro agentes de la Policía Local resultaron heridos leves por inhalación de humo, mientras las causas del suceso continúan bajo investigación. Así, aunque en un primer momento los Bomberos apuntaron que podía tratarse de una infravivienda, fuentes oficiales detallaron después que el lugar era un «punto de encuentro» de los jóvenes. Tal y como han confirmado varios vecinos del inmueble a ABC, en la azotea del edificio se ubicaba una zona de trasteros donde los jóvenes solían reunirse con frecuencia, ya fuera para fumar o simplemente para pasar el tiempo juntos. Una vecina de la misma calle asegura que este tipo de encuentros son habituales no solo en ese bloque, sino en distintos trasteros repartidos por la localidad, espacios utilizados por «adolescentes sin supervisión adulta» que, en cierto modo, funcionan como el equivalente a las clásicas peñas de los pueblos.Este mediodía, los Mossos d’Esquadra han descartado que la causa del incendio haya sido una explosión o deflagración, y han detallado que las víctimas habrían fallecido por inhalación de humo. Según las primeras hipótesis, el fuego podría haberse originado por un cigarrillo u otro elemento similar, descartando así la presencia de otros elementos en el trastero, como bombonas de butano.Tras el suceso, el instituto del que eran alumnos cuatro de las víctimas -una de 14 años, tres de 16 y, el restante, de 17 años-, ha emitido un comunicado en el que lamentan profundamente su pérdida. «Somos conscientes del impacto que esto nos ha generado a todos. Como centro educativo continuaremos velando por el bienestar del alumnado». Por ese motivo, durante la jornada de hoy, los estudiantes recibirán atención psicológica, a pesar de que, han precisado, las clases continuarán funcionando con normalidad.Este martes, la calle donde se ubica el edificio del incendio permaneció cortada al tráfico hasta alrededor de las 13.00 horas, mientras agentes de la Científica de los Mossos realizaban la inspección ocular en el interior del edificio. En el municipio predominaba un ambiente de conmoción y expectación, con vecinos siguiendo la evolución de los trabajos policiales en un inmueble situado en el barrio de L’Erm, una zona relativamente céntrica caracterizada por edificaciones modestas y una importante presencia de población inmigrante, especialmente de origen marroquí.El edificio en cuestión, el número 66 de la calle Montseny, se trata de un bloque residencial de los años 60, de cinco plantas, con fachada de ladrillo visto y un estado de conservación visiblemente envejecido, que cuenta en la azotea —en la parte orientada hacia el patio interior— con diversos trasteros destinados al uso de los vecinos. Tal y como ha asegurado a este diario un residente del inmueble, estos espacios son habitáculos relativamente angostos, de entre cinco y nueve metros cuadrados, y en uno de ellos se solían reunir los jóvenes para las actividades mencionadas. Según avanzó ‘El Periódico’, los fallecidos serían Mohamed Z., Amin A., Mustapha B., Mohamed M. y Adam B.Fue pasadas las nueve de la noche de ayer, lunes, cuando los efectivos de emergencias recibieron el aviso por las llamas, después de que varios residentes del inmueble alertasen al 112, tras detectar el incendio en la planta superior, y también por la presencia de humo en la escalera. Hasta el lugar del suceso se desplazaron una docena de dotaciones de Bomberos que, a su llegada, se encontraron con el edificio ya desalojado. Según detallaron desde el Cuerpo, un binomio consiguió sofocar las llamas, dándolas por extinguidas a las 21.41 horas. Fue entonces cuando localizaron a la primera víctima, entonces aún en parada cardiorrespiratoria, y agilizaron las tareas de búsqueda. Así, dentro del citado trastero localizaron a otros cuatro jóvenes. Pese a sus esfuerzos, y los del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), con once ambulancias, no pudo hacer nada por salvarles la vida.Además, cuatro agentes de la Policía local resultaron heridos leves. Tras lo ocurrido, los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para tratar de esclarecer las causas del suceso. El levantamiento de los cadáveres se ha realizado de madrugada, y las pesquisas se encuentran bajo la tutela del tribunal de instancia de Vic, plaza 2. Tras el suceso, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha mostrado «conmocionado» y ha trasladado su pésame a familiares y amigos de las víctimas. Lo mismo ha hecho la consejera de Interior, Núria Parlon, que también ha reconocido la labor de los servicios de emergencias, tras desplazarse hasta Manlleu la noche de este lunes. Tres días de lutoEl alcalde de la localidad, Arnau Rovira, ha manifestado que «no hay palabras para describir tanto dolor» ante la «trágica pérdida». El consistorio ha decretado tres días de luto, y las banderas ondearán a media asta en recuerdo a las víctimas. Además, ha convocado un minuto de silencio este martes, 17 de febrero, a las 19.00 horas, ante el ayuntamiento, al que asistirán tanto Illa como Parlon. Además, en declaraciones a los medios, el edil ha pedido respeto hacia las familias y evitar la «desinformación». Así, Rovira ha descartado que constaran problemas o denuncias previas respecto a la actividad que se llevaba a cabo en ese trastero. «Tenemos que pensar que tienen hermanos que también necesitan apoyo psicológico y por lo tanto el volumen de trabajo es muy alto», ha lamentado el alcalde, que ha indicado que el instituto Antoni Pous i Argila -donde estudiaban cuatro de los fallecidos- también ha habilitado apoyo psicológico.Durante la noche, los servicios de emergencias habilitaron el centro cívico Federica Montseny para atender a los familiares de las víctimas. El consistorio de Manlleu se ha puesto a su disposición para brindarles «todo el apoyo humano e institucional que sea necesario». Por el incendio, tres familias han tenido que ser realojadas en un hotel de la localidad, el Torres Manlleu, y el resto, tras la inspección del inmueble y determinar los Bomberos que no existía daño estructural, han podido volver a sus casas.  

Cinco adolescentes, de entre 14 y 18 años, murieron este lunes por la noche tras el incendio de un trastero en un edificio de Manlleu (Barcelona). Cuatro de ellos eran alumnos del instituto Antoni Pous i Argila del municipio, según ha informado … el propio centro en un comunicado. El suceso se produjo en un inmueble de la calle Montseny. Aunque en un principio los Bomberos de la Generalitat informaron de que el espacio podía ser una infravivienda, esa posibilidad ha quedado descartada y fuentes oficiales indican que era «punto de encuentro de los jóvenes». Por motivos que se investigan, habrían quedado atrapados en su interior.

Y es que, tal y como han confirmado varios vecinos del inmueble a ABC, en la azotea del edificio se ubicaba una zona de trasteros donde los jóvenes solían reunirse con frecuencia, ya fuera para fumar o simplemente para pasar el tiempo juntos. Una vecina de la misma calle asegura que este tipo de encuentros son habituales no solo en ese bloque, sino en distintos trasteros repartidos por la localidad, espacios utilizados por adolescentes sin supervisión adulta que, en cierto modo, funcionan como el equivalente a las clásicas peñas de los pueblos.

Este mediodía, los Mossos d’Esquadra han descartado que la causa del incendio haya sido una explosión o deflagración, y han detallado que las víctimas habrían fallecido por inhalación de humo. Según las primeras hipótesis, el fuego podría haberse originado por un cigarrillo u otro elemento similar, descartando así la presencia de otros elementos en el trastero, como bombonas de butano.

Tras el suceso, el instituto del que eran alumnos cuatro de las víctimas -una de 14 años, dos de 15, y los restantes de 16 y 18 años-, ha emitido un comunicado en el que lamentan profundamente su pérdida. «Somos conscientes del impacto que esto nos ha generado a todos. Como centro educativo continuaremos velando por el bienestar del alumnado». Por ese motivo, durante la jornada de hoy, los estudiantes recibirán atención psicológica, a pesar de que, han precisado, las clases continuarán funcionando con normalidad.

Este martes, la calle donde se ubica el edificio del incendio permaneció cortada al tráfico hasta alrededor de las 13.00 horas, mientras agentes de la División de Policía Científica de los Mossos realizaban las inspecciones técnicas y los análisis periciales en el interior del edificio. En el municipio predominaba un ambiente de conmoción y expectación, con vecinos siguiendo la evolución de los trabajos policiales en un inmueble situado en el barrio de L’Erm, una zona relativamente céntrica caracterizada por edificaciones modestas y una importante presencia de población inmigrante, especialmente de origen marroquí.

El edificio en cuestión, el número 66 de la calle Montseny, se trata de un bloque residencial de los años 60, de cinco plantas, con fachada de ladrillo visto y un estado de conservación visiblemente envejecido, que cuenta en la azotea —en la parte orientada hacia el patio interior— con diversos trasteros destinados al uso de los vecinos. Tal y como ha asegurado a este diario un residente del inmueble, estos espacios son habitáculos relativamente angostos, de entre cinco y nueve metros cuadrados, y en uno de ellos se solían reunir los jóvenes para las actividades mencionadas.

Fue pasadas las nueve de la noche de ayer, lunes, cuando los efectivos de emergencias recibieron el aviso por las llamas, después de que varios residentes del inmueble alertasen al 112, tras detectar el incendio en la planta superior, y también por la presencia de humo en la escalera. Hasta el lugar del suceso se desplazaron una docena de dotaciones de Bomberos que, a su llegada, se encontraron con el edificio ya desalojado.

Según detallaron desde el Cuerpo, un binomio consiguió sofocar las llamas, dándolas por extinguidas a las 21.41 horas. Fue entonces cuando localizaron a la primera víctima, entonces aún en parada cardiorespiratoria, y agilizaron las tareas de búsqueda. Así, dentro del citado trastero localizaron a otros cuatro jóvenes. Pese a sus esfuerzos, y los del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), con once ambulancias, no pudo hacer nada por salvarles la vida.

Además, cuatro agentes de la Policía local resultaron heridos leves. Tras lo ocurrido, los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para tratar de esclarecer las causas del suceso. El levantamiento de los cadáveres se ha realizado de madrugada, y las pesquisas se encuentran bajo la tutela del tribunal de instancia de Vic, plaza 2.

Tras el suceso, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha mostrado «conmocionado» y ha trasladado su pésame a familiares y amigos de las víctimas. Lo mismo ha hecho la consejera de Interior, Núria Parlon, que también ha reconocido la labor de los servicios de emergencias, tras desplazarse hasta Manlleu la noche de este lunes.

Tres días de luto

El alcalde de la localidad, Arnau Rovira, ha manifestado que «no hay palabras para describir tanto dolor» ante la «trágica pérdida». El consistorio ha decretado tres días de luto, y las banderas ondearán a media asta en recuerdo a las víctimas. Además, ha convocado un minuto de silencio este martes, 17 de febrero, a las 19.00 horas, ante el ayuntamiento, al que asistirán tanto Illa como Parlon.

Además, en declaraciones a los medios, el edil ha pedido respeto hacia las familias y evitar la «desinformación». Así, Rovira ha descartado que constaran problemas o denuncias previas respecto a la actividad que se llevaba a cabo en ese trastero.

«Tenemos que pensar que tienen hermanos que también necesitan apoyo psicológico y por lo tanto el volumen de trabajo es muy alto», ha lamentado el alcalde, que ha indicado que el instituto Antoni Pous i Argila -donde estudiaban cuatro de los fallecidos- también ha habilitado apoyo psicológico.

Durante la noche, los servicios de emergencias habilitaron el centro cívico Frederica Montseny para atender a los familiares de las víctimas. El consistorio de Manlleu se ha puesto a su disposición para brindarles «todo el apoyo humano e institucional que sea necesario». Por el incendio, tres familias han tenido que ser realojadas en un hotel de la localidad, el Torres Manlleu, y el resto, tras la inspección del inmueble y determinar los Bomberos que no existía daño estructural, han podido volver a sus casas.

Artículo solo para suscriptores

 RSS de noticias de espana/cataluna

Noticias Relacionadas