Sólo Vox se alía con el candidato del PP para desacreditar la gestión de Sánchez-Montero Leer Sólo Vox se alía con el candidato del PP para desacreditar la gestión de Sánchez-Montero Leer
Todos contra Juanma Moreno y, a ratos, el PP y Vox contra María Jesús Montero y la mochila con la que ha aterrizado en Andalucía, tras su paso, como vicepresidenta, en el Gobierno de Pedro Sánchez.
Los cuatro candidatos que quieren disputarle a Juanma Moreno la Presidencia de la Junta de Andalucía el próximo 17 de mayo han coincidido en atacar las bases del «milagro» andaluz, a desacreditar los logros de los que presume el candidato del PP a la reelección y a cuestionar las cifras del despegue económico y en materia de empleo.
En vivienda, en políticas sociales, en economía… Los cabezas de lista del PSOE, María Jesús Montero; de Vox, Manuel Gavira; de Por Andalucía, Antonio Maíllo; y de Adelante Andalucía, José Ignacio García, se han tirado al cuello de Moreno para criticar que hoy Andalucía está peor y que la Andalucía pujante que dibuja es solo una quimera.
Ha sido al hablar de la financiación autonómica donde Moreno ha encontrado alivio y, donde, al mismo tiempo, Montero ha encontrado su mayor aprieto. La cabeza de lista socialista ha defendido a capa y espada el nuevo modelo, siendo, como es, la gran artífice del pacto alcanzado con ERC.
«Se ha privilegiado a Cataluña y el País Vasco en detrimento de Andalucía», ha reprochado Moreno a su principal contrincante, incidiendo, una y otra vez, en que el modelo pactado con los independentistas es «injusto» y criticando los «pagos» a los socios catalanes y vascos a cambio de sus votos.
Montero ha negado la mayor. Ha negado que haya privilegios a los catalanes, rechazó que se pueda hablar de cupo y ha hecho hincapié en que Andalucía es la comunidad que más dinero recibiría en ese modelo, 5.700 millones de euros. «Se le ha caído todo el discurso del agravio», le ha respondido a Moreno, que ha preguntado por su credibilidad. «No cumple nada, no tiene crédito», le ha soltado.
La sanidad pública, sus carencias y, muy especialmente, la crisis de los cribados del cáncer de mama ha sido el flanco por el que los candidatos de la oposición han atacado, todos a una, al presidente de la Junta y aspirante a la reelección.
Ha sido en un debate bronco, en el que se han repetido los ataques centrados, principalmente en Juanma Moreno. En sanidad, pero también en políticas sociales, en economía, en empleo…
Desde el cabeza de lista de Adelante Andalucía, José Ignacio García, hasta la del PSOE andaluz, María Jesús Montero, pasando por Antonio Maíllo, los problemas en las listas de espera, la saturación de los centros de atención primaria han centrado los reproches a Moreno, especialmente de los partidos de izquierdas, que han tratado de acorralar al candidato del PP.
El «gran lío» de Andalucía es la expresión que ha usado Maíllo para calificar la situación de la sanidad pública, parafraseando al propio Juanma Moreno, que ha venido repitiendo esta expresión para aludir a un posible pacto con Vox del que quiere huir.
«No sé cómo puede llegar a unas elecciones sin haber contado lo que pasó con los cribados, ¿cuántas mujeres han fallecido?», le ha soltado Maíllo. «Están desmantelando la sanidad, el colapso es la única verdad», ha añadido en tono acusatorio contra Moreno.
La candidata socialista ha llegado a echar en cara a Moreno el empeoramiento de la sanidad comparándola con la de su etapa como consejera y se ha felicitado de haber «quitado las listas de espera». También ha hecho mención a los cribados, acusando al presidente de la Junta de «despreciar» a las víctimas de esta crisis.
Y ha acusado, directamente, a Moreno de querer «privatizar» la sanidad y tener un plan oculto para introducir el copago sanitario.
El más agresivo ha sido el candidato de Adelante Andalucía, que ha retado al presidente de la Junta a revelar lo ocurrido realmente con los cribados del cáncer de mama. «¿Qué van a hacer para que no vuelva a ocurrir?», le ha preguntado.
García ha llegado a indignar a Moreno, que le ha pedido respeto y se ha defendido poniendo encima de la mesa las inversiones realizada en estos casi ocho años y, sobre todo, echando mano de la herencia recibida del PSOE y de los proyectos que dejaron sin terminar, como el antiguo Hospital Militar. En cuanto a las acusaciones de privatización, el candidato del PP ha asegurado que «es una falsedad» y ha recordado que Montero dejó la inversión en sanidad «más baja de la historia».
El candidato de Vox, Manuel Gavira, ha aludido también a la crisis de los cribados, aunque en sanidad, como en el resto de los temas que se han abordado, ha repetido el mantra que viene repitiendo el partido de Santiago Abascal en estos meses y que ha sido el eje de los acuerdos en Extremadura y Aragón, la «prioridad nacional».
En el plató de RTVE en el que este lunes había cinco atriles y cinco candidatos, pero hubo, por momentos, un sexto protagonista ausente, pero muy presente. Aunque las elecciones del próximo 17 de mayo son de carácter autonómico, el Gobierno central y su presidente, Pedro Sánchez, centraron buena parte del primer debate celebrado en esta campaña.
Los dos principales rivales, el actual presidente de la Junta y candidato del PP, Juanma Moreno, y la candidata del PSOE, María Jesús Montero, han acudido a las políticas implantadas por Sánchez y su gobierno. El PP, su candidato, para criticar la presión fiscal, entre otras cosas, y la socialista, Montero, para sacar pecho de las políticas en las que ha tenido un papel protagonista, como vicepresidenta y ministra de Hacienda hasta hace poco más de un mes.
La vivienda ha sido una de las cuestiones que más ha enfrentado a los candidatos, sobre todo a los del PP y del PSOE, que han vuelto a tirar de la política nacional para defender sus posiciones.
Sobre posibles pactos, Juanma Moreno ha pasado de puntillas a lo largo de casi todo el debate. Solo al final, en el llamado minuto de oro, ha pedido directamente el voto para evitar «el lío» que, a su juicio, se produciría sin una «mayoría de estabilidad» que abocase a una negociación con Vox.
Por su parte, el candidato de este partido ha querido dejar clara cuál sería el eje de ese hipotético pacto: «prioridad nacional, los andaluces primero», ha asegurado Gavira.
El debate se prolongó algo más de los 90 minutos previstos y, al principio, tuvieron los candidatos que responder, en solo treinta segundos, a la pregunta «¿Por qué quiere ser presidente de Andalucía?». A continuación, se estructuró en tres bloques temáticos, cada uno con 25 minutos de duración, en los que se abordaron la economía (empleo, vivienda e infraestructuras); las políticas sociales (sanidad, educación e inmigración); y la financiación autonómica, los pactos y la regeneración.
El de este lunes es un debate de ida y vuelta, puesto que en siete días, el próximo lunes 11, los cinco candidatos principales en estas elecciones volverán a medirse en un segundo encuentro, esta vez en un plató de Canal Sur, la televisión autonómica andaluza.
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