Las graves amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia han opacado, por ahora, el choque que Washington y las grandes tecnológicas norteamericanas mantienen con la Unión Europea. Pero ni mucho menos este es un asunto resuelto, como se ha visto este comienzo de año con Grok, la herramienta de inteligencia artificial de la red social X que crea imágenes sexualizadas de mujeres y niños. Un episodio que ha llevado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a lanzar una advertencia clara: “No externalizaremos la protección infantil y el consentimiento a Silicon Valley. Si ellos no actúan, lo haremos nosotros”.
La presidenta de la Comisión reacciona tras los problemas relacionados con la IA de X, Grok. Además, admite que la seguridad en el Ártico es un asunto crítico para Europa y la OTAN
Las graves amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia han opacado, por ahora, el choque que Washington y las grandes tecnológicas norteamericanas mantienen con la Unión Europea. Pero ni mucho menos este es un asunto resuelto, como se ha visto este comienzo de año con Grok, la herramienta de inteligencia artificial de la red social X que crea imágenes sexualizadas de mujeres y niños. Un episodio que ha llevado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a lanzar una advertencia clara: “No externalizaremos la protección infantil y el consentimiento a Silicon Valley. Si ellos no actúan, lo haremos nosotros”.
“Me horroriza que una plataforma tecnológica permita a los usuarios desnudar digitalmente a mujeres y niños en Internet. Es un comportamiento inconcebible. Y el daño causado por esto es muy real”, ha señalado Von der Leyen en una conversación con un reducido grupo de medios de comunicación europeos, entre ellos EL PAÍS.
El asunto acapara menos focos que la captura por la fuerza del venezolano Nicolás Maduro en Caracas. O las posteriores amenazas lanzadas por Trump de que “por las buenas o por las malas” se hará con Groenlandia (territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, un país miembro de la UE). La jefa del Ejecutivo comunitario, que visitó la isla ártica el pasado año, asume que “por supuesto, la seguridad en el Ártico es un tema europeo que importa enormemente”.
Pero, en el fondo, no hay tanta distancia entre el tema groenlandés, la captura de Maduro o el choque abierto con las tecnológicas y la Administración estadounidense por la regulación europea. Todo va de soberanía. Porque lo que exigen Washington y las grandes empresas tecnológicas es que la UE flexibilice su regulación digital (los reglamentos de mercados digitales, de servicios digitales, de datos o de Inteligencia Artificial), normas aprobadas por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, partiendo de la jurisdicción soberana de los 27 Estados miembros de la UE.
X, la red social propiedad de Elon Musk —uno de los tecno-magnates del círculo de Trump, el más cercano al presidente—, y dueña de la herramienta de inteligencia artificial Grok, ya fue el motivo de un choque importante entre las dos orillas del Atlántico en diciembre. La Comisión Europea multó a la empresa con 120 millones por incumplir con el reglamento de servicios digitales (DSA, por sus siglas en inglés) y el propio Trump calificó la sanción como “asquerosa”. Esta semana Bruselas ha pedido a X que conserve toda la documentación relacionada con la creación de imágenes sexualizadas de mujeres y niños hasta finales de este año para investigar lo sucedido.
Este último capítulo no solo ha provocado la reacción de Von der Leyen. También el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, lo calificó de “repugnante”. Y su homólogo sueco, Ulf Kristersson, afirmó con rotundidad: “El mundo necesita menos imbéciles”. Se refería al episodio sufrido por su números dos, Ebba Busch, cuando se ha publicado una imagen suya en biquini creada por Grok.
Además de esto, Von der Leyen, en un repaso a los temas de este principio de año, también ha hablado de las amenazas de Trump sobre Groenlandia. La presidenta de la Comisión no se ha movido del argumentario que se oye estos días en Bruselas: “Groenlandia pertenece a su gente. Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia. Nada sobre ellos sin ellos”, ha señalado, para después asumir que la seguridad en el Ártico, el argumento principal que expone el presidente republicano para defender sus aspiraciones expansionistas, “por supuesto que importa”.
En la agenda de la presidenta de la Comisión para 2026 figura destacado un nuevo viaje a la India. Lo hará a finales de este mes y será el segundo que hace en menos de un año. En febrero de 2025, viajó allí con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y un buen número de comisarios para celebrar una reunión de alto nivel y dar un empujón a las negociaciones comerciales entre las dos partes. “Mi ambición y la de Narendra Modi [primer ministro de India] es tener listo el acuerdo para firmarlo”, apunta la alemana.
Von der Leyen fija este objetivo justo en la semana en la que el Consejo de la UE ha dado su visto bueno a la firma del pacto con Mercosur. No ha sido nada fácil. La oposición francesa ha hecho que Bruselas haya puesto toda la carne en el asador para convencer a Italia, proponiendo al sector agrario varias concesiones como el adelanto de pagos de la Política Agraria Común en el próximo presupuesto plurianual de la UE o reduciendo los aranceles para la importación de abonos y fertilizantes.
“Además de todo el valor económico añadido —la mayor zona de libre comercio del mundo, con 700 millones de habitantes—, la señal que transmite el acuerdo UE-Mercosur es la más importante. La señal de que es posible hoy en día tener este acuerdo, apoyarnos mutuamente, tener una asociación de igual a igual, es una verdadera situación en la que todos ganan», remarca Von der Leyen.
En este momento en el que la UE busca aliados fiables, la Comisión tiene también negociaciones en curso (además del acuerdo con India) con México, Australia y “próximamente”, dice Von der Leyen, con los Emiratos Árabes Unidos.
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