Alfonso Fernández Mañueco se encamina hacia el triunfo más incompleto de una hilera de triunfos incompletos del PP que empezó en Extremadura, siguió en Aragón y ahora puede culminar en Castilla y León. En todas estas plazas, los dos principales objetivos del PP han sido aprovechar el mal momento del PSOE para lograr una holgada victoria y reducir la dependencia de Vox. Los candidatos del PP en Extremadura, María Guardiola, y Aragón, Jorge Azcón, lograron el primero pero no el segundo, por lo que Alberto Núñez Feijóo pudo presentar los resultados como derrotas de Pedro Sánchez, pero ellos están a la espera del pulgar hacia arriba de Santiago Abascal para lograr sus investiduras. Peor pintan las cosas para Mañueco, según el barómetro de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, que prevé que el PP perderá autonomía ante Vox y verá, además, cómo el PSOE evita el hundimiento. El balance se podría oscurecer aún más para Mañueco si obtiene el peor resultado histórico del PP en unas elecciones autonómicas en Castilla y León, su fortín más inexpugnable.
Los ultras suben más de tres puntos en intención de voto, según un barómetro de 40dB. El PSOE, con una leve caída de 1,6 puntos, mejora con respecto a Aragón y Extremadura
Alfonso Fernández Mañueco se encamina hacia el triunfo más incompleto de una hilera de triunfos incompletos del PP que empezó en Extremadura, siguió en Aragón y ahora puede culminar en Castilla y León. En todas estas plazas, los dos principales objetivos del PP han sido aprovechar el mal momento del PSOE para lograr una holgada victoria y reducir la dependencia de Vox. Los candidatos del PP en Extremadura, María Guardiola, y Aragón, Jorge Azcón, lograron el primero pero no el segundo, por lo que Alberto Núñez Feijóo pudo presentar los resultados como derrotas de Pedro Sánchez, pero ellos están a la espera del pulgar hacia arriba de Santiago Abascal para lograr sus investiduras. Peor pintan las cosas para Mañueco, según el barómetro de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, que prevé que el PP perderá autonomía ante Vox y verá, además, cómo el PSOE evita el hundimiento. El balance se podría oscurecer aún más para Mañueco si obtiene el peor resultado histórico del PP en unas elecciones autonómicas en Castilla y León, su fortín más inexpugnable.
La encuesta, con 1.200 entrevistas, le asigna a Mañueco un 31,1% del voto y entre 28 y 33 escaños, cuando ahora tiene 31. Con esos datos, se expone a quedar por debajo del suelo del PP: tanto en porcentaje, el 31,4% de 2019 y 2022, como en número de procuradores, los 29 de 2019, el año en que Ciudadanos tocó su techo y al mismo tiempo irrumpió Vox, lo que permitió al PSOE ser el partido más votado pero no evitó la investidura de Mañueco.
El candidato del PP no solo se expone ahora a retroceder comparándose consigo mismo hace cuatro y siete años. También, comparándose con sus homólogos que han competido en las urnas este año. Un triunfo con el 31,1% sería el de menor porcentaje de todo el ciclo de autonómicas de 2026, por detrás del 34,17% de Azcón y sobre todo del 43,11% de Guardiola, que este viernes fracasaba en su segundo intento de investidura por el no de Vox.

Mirando las tribulaciones de sus pares en Mérida y Zaragoza, Mañueco tiene motivos para poner sus barbas a remojar. No obstante, también hay a su alcance razones para ver el vaso medio lleno. La principal es que aparece como el único candidato que saldrá de las elecciones del 15 de marzo —el domingo de la semana que viene— con opciones de ser investido presidente, ya que la primacía de la derecha es incontestable.
El PP y Vox pasarían de sumar poco más del 49% a totalizar casi el 52% del voto, gracias a la subida de la ultraderecha, según 40dB. Incluso en la parte más baja de sus horquillas de escaños, les sobrarían para la mayoría absoluta, situada en 42 parlamentarios. Con el barómetro de 40dB. en la mano, no se vislumbra una opción de investidura que no sea la del Mañueco apoyado por Vox, ya que el PSOE ha descartado abstenerse, en línea con su posición en Extremadura y Aragón.
El 31,1% del PP supondría una diferencia de 2,7 puntos con respecto al PSOE encabezado por el alcalde de Soria, Carlos Martínez, candidato a la presidencia por primera vez. Es una diferencia algo más amplia que la que Mañueco disfruta ahora, de 1,4 puntos, pero palidece ante las logradas ante los socialistas por Azcón (9,8 puntos) y sobre todo por Guardiola (17,35).
El PSOE salva los muebles. Baja, pero baja comparativamente poco. Si en 2022 logró un 30%, ahora está en un 28,4%, según la encuesta, realizada entre el 27 de febrero y el 4 de marzo, es decir, abarcando el ataque de EE UU a Irán y el choque de Pedro Sánchez con Donald Trump. El resultado es mejor que en Extremadura (25,76%) y Aragón (24,37%), dos territorios donde las caídas fueron más fuertes, de 14,14 y 5,18 puntos, respectivamente. De los 28 escaños que tiene ahora, el PSOE podría caer entre 2 y 4. Incluso en la peor posibilidad, sería una bajada menos grave que en las dos anteriores elecciones de este ciclo. Si se confirman en las urnas las estimaciones de 40dB., el PSOE podrá consolarse —dentro de la derrota— con que sus caídas van siendo cada vez más leves.
Vox sube del 17,6% al 20,8%, para alcanzar entre 16 y 20 escaños, cuando ahora tiene 13. En comparación con Extremadura (del 8,13% al 16,9%) y Aragón (del 11,24% al 17,84), es un alza moderada, pero hay que considerar que el partido de Abascal, que presenta como candidato a Carlos Pollán, presidente de las Cortes de Castilla y León, parte de mucho más arriba, un 17,6%.
Con los datos de 40B., Vox sería el partido más reforzado y volvería a tener la llave para la investidura de Mañueco. En la comunidad donde antes entró en el Gobierno —con Juan García-Gallardo, que fue vicepresidente de 2022 a 2024 y hoy es un apestado para la dirección de Abascal—, la ultraderecha sigue ganando poder.
Izquierdas, España Vaciada, Cs y SALF
Entre los partidos de ámbito provincial, Unión del Pueblo Leonés (UPL) ganaría un escaño y pasaría a cuatro; Soria ¡Ya!, que también tiene tres, podría mantenerse o perder uno; y Por Ávila retendría el único que tiene. De la misma manera que Azcón vio frustradas sus aspiraciones de alcanzar una mayoría absoluta con Teruel Existe y el Partido Aragonés (PAR), 40dB. pronostica que, ni siquiera en la parte más alta de sus horquillas, los populares y los partidos provinciales llegarían juntos a los 42 escaños.
La izquierda alternativa, que logró un escaño con Podemos e IU juntos en Unidas Podemos en 2022, se expone ahora a quedarse sin nada con ambos partidos compitiendo por separado. El barómetro asigna un 3,6% del voto y entre cero y un escaño a la coalición IU-Movimiento Sumar-Verdes Equo. Peor aún va Podemos-Alianza Verde, con un 1,8%. El partido morado, que ya se quedó fuera de las Cortes de Aragón, va rumbo a otro cero. La duda es si IU lo acompañará. La encuesta muestra los costes de la división. Por separado, suman ahora 5,4 puntos, tres décimas más de lo que lograron juntos en 2022. Pero, pese a esa tímida subida porcentual, podrían perder su único escaño.
La encuesta pronostica la extinción definitiva de Cs, que en 2022, con el exvicepresidente Francisco Igea al frente, había logrado retener un diputado. Ahora lo perderá. Según 40dB., Se Acabó la Fiesta (SALF), el partido de Alvise Pérez, volvería a ver frustrada, por segunda vez tras Aragón, su pretensión de entrar en un parlamento autonómico. Con un 2,3%, se quedaría fuera.
Los pilares de la ultraderecha
Vox sube apoyado en tres pilares. El primero es su fidelidad de voto. Un 85,6% de quienes apoyaron a García-Gallardo en 2022 respaldarán ahora a Pollán. Es el partido con mayor solidez en este apartado, por delante de Soria ¡Ya! (82,8%), Unión del Pueblo Leonés (77,2%), el PP (73,8%) y el PSOE (69%).

El segundo pilar es su saldo favorable en el movimiento de voto en la derecha. Casi un 10% de los que hace cuatro años votaron al PP ahora lo harían a Vox, según 40dB. La transferencia inversa es de la mitad, un 5%. Así que Vox podría ganar más de 25.000 sufragios en el intercambio. El tercer pilar de Vox es su fuerza entre quienes se abstuvieron en 2022. El de Abascal es el partido favorito de los que no votaron hace cuatro años. Un 8,6% apoyarán ahora a Vox, más que al PSOE (7,6%) y al PP (7,2%).
Uno de los detalles que hay que mirar ya en cada encuesta es si Vox ha abierto brecha en el electorado socialista. ¿Lo ha hecho en Castilla y León? Según la encuesta de 40dB., sí. Al menos, una fisura. El 3% de los votantes de Luis Tudanca en 2022 se van a Vox, más que al PP (1,1%), que recibe tan pocos votantes del PSOE que no compensa las fugas a Vox. El PSOE recibe otro 1,1% del PP.
Candidatos y marcas
El candidato socialista tiene algún déficit, pero también activos. La principal carencia es que es poco conocido para ser del PSOE. Solo saben quién es un 50,3%, 39 puntos menos que Mañueco. A Pollán, de Vox, lo conocen solo un 35,8% de los electores y cuatro de cada diez votantes de su propio partido no saben quién es. No parece un problema grave para Abascal y los suyos, cuyo tirón está en el líder nacional y en la marca.

Si en el grado de conocimiento Martínez no puede competir con Mañueco, sí lo hace en el grado de valoración. Entre quienes saben quién es, tienen “buena” o “muy buena” opinión de Martínez: un 34,2%, frente a un 25,1% del presidente. Entre sus propios votantes, el aspirante del PSOE recibe buena valoración de un mayor porcentaje (68,1%) que Mañueco (62,5%).
La sociedad castellano y leonesa no acude a las urnas con el ánimo alto. Quienes ven la situación de la comunidad “mala” o “muy mala” (37,5,%) superan en más de 20 puntos a quienes la ven “buena” o “muy buena” (17,3%). Además, hay una percepción dominante de que las cosas van a peor. Un 46% creen que han empeorado con respecto a hace cuatro años, frente a solo un 12,2% que ven que han mejorado, todo ello según el barómetro.
El golpe de estos datos al PP queda atenuado porque que la valoración de la gestión del Gobierno de España es aún peor que la que existe sobre la gestión del Ejecutivo de Castilla y Léon. En el primer caso, la diferencia de puntos entre quienes la ven mal y bien es de 31 puntos a favor de quienes la ven mal. En el segundo, de algo menos de 15, también a favor de los más críticos. Ni unos ni otros, en cualquier caso, salen bien librados. Y en el magma de descontento que evidencian datos como estos, sube Vox.
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