El pasado 5 de abril, los Mossos d’Esquadra detenían a Pepe, un hombre de 66 años y en silla de ruedas, del barcelonés barrio del Bon Pastor , acusado de matar al ladrón que había intentado robarle. Tras pasar dos días en el calabozo, un juzgado decretó su ingreso en prisión provisional, a petición de la Fiscalía, en una causa abierta por homicidio. Este jueves, tras celebrar una vistilla, el juez ha acordado su puesta en libertad, por su delicado estado de salud, según ha explicado a ABC su hijo Javier, por lo que irán a buscarlo, para llevarlo a casa, esta misma tarde.Según ha precisado su abogada a este diario, la medida acordada por Instrucción 31 de Barcelona ha sido la prohibición de salida del país. La Fiscalía había pedido sustituir la prisión de Pepe por su arresto domiciliario, con la preceptiva pulsera de control telemático, con régimen de «salidas controladas por motivos médicos y terapéuticos», medida que ha rechazado el juez. El Ministerio público ha tenido en cuenta el informe forense que recoge no sólo las patologías crónicas y «graves» del hombre, sino también el riesgo de «deterioro físico y psíquico acelerado» si se le confina, dada su gran dependencia. Por ese motivo, la Fiscalía decidió modificar hoy su postura, al haber solicitado inicialmente su ingreso entre rejas, por el arresto domiciliario. Pese a ello, sostiene que los indicios racionales de criminalidad que llevaron a dicha petición se mantienen «inalterados», por el delito de homicidio del que está acusado. El instructor ha rechazado la petición, y ha acordado lo solicitado por su defensa: su puesta en libertad. Tras esta decisión, la familia celebra que Pepe por fin podrá abandonar el penal Brians 1, donde aún se encuentra. El suceso se produjo poco antes de las dos de la tarde del domingo de resurrección, en el barrio del Bon Pastor, cuando el ladrón, de 18 años y con antecedentes, intentó arrancar al hombre una cadena que llevaba en el cuello. Fue así como Pepe, en silla de ruedas, se defendió con una navaja, y su atacante acabó falleciendo a causa de la lesión, motivo por el que el vecino fue detenido por la Policía catalana. Tras ello, el Juzgado de Instrucción 8 de Barcelona, en funciones de guardia, decretó su ingreso en prisión provisional, sin fianza. La indignación vecinal se trasladó a las calles del Bon Pastor, donde decenas de vecinos se concentraron la semana pasada para pedir su puesta en libertad. Entre ellos, la mujer de Pepe, Paqui, y sus hijos, Iván y Javier, que recordaban el delicado estado de salud del hombre, que, además de ir en silla de ruedas, sufre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). No está previsto, según ha trasladado Javier a este diario, organizar ningún recibimiento esta tarde, para que su padre pueda recuperar la tranquilidad, aunque no descartan hacerlo en los próximos días. El pasado 5 de abril, los Mossos d’Esquadra detenían a Pepe, un hombre de 66 años y en silla de ruedas, del barcelonés barrio del Bon Pastor , acusado de matar al ladrón que había intentado robarle. Tras pasar dos días en el calabozo, un juzgado decretó su ingreso en prisión provisional, a petición de la Fiscalía, en una causa abierta por homicidio. Este jueves, tras celebrar una vistilla, el juez ha acordado su puesta en libertad, por su delicado estado de salud, según ha explicado a ABC su hijo Javier, por lo que irán a buscarlo, para llevarlo a casa, esta misma tarde.Según ha precisado su abogada a este diario, la medida acordada por Instrucción 31 de Barcelona ha sido la prohibición de salida del país. La Fiscalía había pedido sustituir la prisión de Pepe por su arresto domiciliario, con la preceptiva pulsera de control telemático, con régimen de «salidas controladas por motivos médicos y terapéuticos», medida que ha rechazado el juez. El Ministerio público ha tenido en cuenta el informe forense que recoge no sólo las patologías crónicas y «graves» del hombre, sino también el riesgo de «deterioro físico y psíquico acelerado» si se le confina, dada su gran dependencia. Por ese motivo, la Fiscalía decidió modificar hoy su postura, al haber solicitado inicialmente su ingreso entre rejas, por el arresto domiciliario. Pese a ello, sostiene que los indicios racionales de criminalidad que llevaron a dicha petición se mantienen «inalterados», por el delito de homicidio del que está acusado. El instructor ha rechazado la petición, y ha acordado lo solicitado por su defensa: su puesta en libertad. Tras esta decisión, la familia celebra que Pepe por fin podrá abandonar el penal Brians 1, donde aún se encuentra. El suceso se produjo poco antes de las dos de la tarde del domingo de resurrección, en el barrio del Bon Pastor, cuando el ladrón, de 18 años y con antecedentes, intentó arrancar al hombre una cadena que llevaba en el cuello. Fue así como Pepe, en silla de ruedas, se defendió con una navaja, y su atacante acabó falleciendo a causa de la lesión, motivo por el que el vecino fue detenido por la Policía catalana. Tras ello, el Juzgado de Instrucción 8 de Barcelona, en funciones de guardia, decretó su ingreso en prisión provisional, sin fianza. La indignación vecinal se trasladó a las calles del Bon Pastor, donde decenas de vecinos se concentraron la semana pasada para pedir su puesta en libertad. Entre ellos, la mujer de Pepe, Paqui, y sus hijos, Iván y Javier, que recordaban el delicado estado de salud del hombre, que, además de ir en silla de ruedas, sufre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). No está previsto, según ha trasladado Javier a este diario, organizar ningún recibimiento esta tarde, para que su padre pueda recuperar la tranquilidad, aunque no descartan hacerlo en los próximos días.
El pasado 5 de abril, los Mossos d’Esquadra detenían a Pepe, un hombre de 66 años y en silla de ruedas, del barcelonés barrio del Bon Pastor, acusado de matar al ladrón que había intentado robarle. Tras pasar dos días en el … calabozo, un juzgado decretó su ingreso en prisión provisional, a petición de la Fiscalía, en una causa abierta por homicidio. Este jueves, tras celebrar una vistilla, el juez ha acordado su puesta en libertad, por su delicado estado de salud, según ha explicado a ABC su hijo Javier, por lo que irán a buscarlo, para llevarlo a casa, esta misma tarde.
Según ha precisado su abogada a este diario, la medida acordada por Instrucción 31 de Barcelona ha sido la prohibición de salida del país. Tras esta decisión, la familia celebra que Pepe por fin podrá abandonar el penal Brians 1, donde aún se encuentra. El suceso se produjo poco antes de las dos de la tarde del domingo de resurrección, en el barrio del Bon Pastor, cuando el ladrón, de 18 años y con antecedentes, intentó arrancar al hombre una cadena que llevaba en el cuello. Fue así como Pepe, en silla de ruedas, se defendió con una navaja, y su atacante acabó falleciendo a causa de la lesión, motivo por el que el vecino fue detenido por la Policía catalana. Tras ello, el Juzgado de Instrucción 8 de Barcelona decretó su ingreso en prisión provisional, sin fianza.
La indignación vecinal se trasladó a las calles del Bon Pastor, donde decenas de vecinos se concentraron la semana pasada para pedir su puesta en libertad. Entre ellos, la mujer de Pepe, Paqui, y sus hijos, Iván y Javier, que recordaban el delicado estado de salud del hombre, que, además de ir en silla de ruedas, sufre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). No está previsto, según ha trasladado Javier a este diario, organizar ningún recibimiento esta tarde, para que su padre pueda recuperar la tranquilidad, aunque no descartan hacerlo en los próximos días.
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