¿Por qué los viejos rockeros están grabando sus mejores discos en muchos años? Por este tipo de pelo rubio platino

¿De quién hablamos cuando nos referimos a Andrew Watt? Responde Mick Jagger: “Andy es fantástico, porque es joven y toca la guitarra, el bajo, canta… Se sabe perfectamente la historia de la música. Cuando habla conmigo, con Keith [Richards] o con Ronnie [Wood] se ve claramente que conoce todos nuestros discos. Se sabe los acordes de cualquier canción de los Stones. Y no es una persona que aborde la grabación desde un punto de vista intelectual o electrónico”. Lo explicó el cantante de los Rolling Stones en una entrevista con este periódico en 2023, cuando el grupo británico publicó el que es su último disco, Hackney Diamonds. Watt produjo aquel álbum, y repite en el nuevo del grupo, Foreign Tongues, que se lanza el 10 de julio. Los Rolling Stones llevaban 18 años sin editar nuevo material, pero llegó Watt y consiguió sacarles dos trabajos en tres años.

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 El toque mágico del productor neoyorquino Andrew Watt, de 35 años, ha revitalizado las carreras de veteranos como The Rolling Stones, Elton John, Paul McCartney o Iggy Pop  

¿De quién hablamos cuando nos referimos a Andrew Watt? Responde Mick Jagger: “Andy es fantástico, porque es joven y toca la guitarra, el bajo, canta… Se sabe perfectamente la historia de la música. Cuando habla conmigo, con Keith [Richards] o con Ronnie [Wood] se ve claramente que conoce todos nuestros discos. Se sabe los acordes de cualquier canción de los Stones. Y no es una persona que aborde la grabación desde un punto de vista intelectual o electrónico”. Lo explicó el cantante de los Rolling Stones en una entrevista con este periódico en 2023, cuando el grupo británico publicó el que es su último disco, Hackney Diamonds.Watt produjo aquel álbum, y repite en el nuevo del grupo, Foreign Tongues, que se lanza el 10 de julio. Los Rolling Stones llevaban 18 años sin editar nuevo material, pero llegó Watt y consiguió sacarles dos trabajos en tres años.

Andrew Watt (Nueva York, 35 años) figura como el tipo que más alegrías aporta en los últimos tiempos al rock clásico. Además de músico, el neoyorquino trabaja de productor, ese profesional casi siempre fundamental que asesora en el estudio, busca sonidos, gestiona los egos de los miembros de la banda y contribuye, en gran medida, a la construcción de la arquitectura sonora de los álbumes. Veteranos del rock se han puesto en sus manos y el resultado no puede ser mejor: Ozzy Osbourne, Elton John, Iggy Pop, los Rolling Stones, Pearl Jam, Paul McCartney… Todos los últimos trabajos de estas leyendas llevan la misma firma como productor: Andrew Watt. Y todos son discos de notable para arriba.

El productor y guitarrista español José Nortes, responsable de discos de Miguel Ríos, Coque Malla o Ariel Rot, también figura en la lista de los seducidos por Watt: “Es un fuera de serie. Sabe conectar a artistas establecidos con lo mejor de su pasado, actualizando su sonido, de la misma manera que ha construido Rick Rubin su carrera”, apunta por teléfono. Rubin, como saben, pertenece al selecto grupo de los productores más determinantes en la cultura pop, con trabajos para Beastie Boys, Adele o Johnny Cash, por citar solo unos ejemplos de su vasta producción.

Watt, que creció en una familia acomodada de Great Neck, Long Island, fue diagnosticado con TDAH, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. El colegio apenas le motivaba, así que se centró en tocar la guitarra y en escuchar los discos de rock clásico de su padre. Con 22 años y con una melenaza castaña, formó parte como guitarrista de California Breed, una banda seria, con el liderazgo de Glenn Hughes (leyenda del rock duro, con incursiones en Deep Purple y mil batallas más), y con el hijo de John Bonham (Led Zeppelin), Jason, en la batería.

Pero Watt dio un viraje importante en su trayectoria cuando le contrataron como guitarrista de la banda de Justin Bieber. Era 2015 y el productor entabló una estrecha amistad con Bieber, así que comenzó a producir y a componer para la estrella canadiense. Se corrió la voz y el neoyorquino colaboró con luminarias jóvenes del pop como Selena Gomez, Camila Cabello, Dua Lipa, Miley Cyrus, Lana del Rey o Charli XCX. Los éxitos se le acumulaban.

El momento clave llegó cuando produjo una canción colaborativa entre el rapero Post Malone y Ozzy Osbourne, Take What You Want. La leyenda del heavy metal quedó cautivada por Watt y le propuso encargarse de su nuevo álbum. Watt resucitó a Ozzy, ya con la salud maltrecha, con los dos discos finales de su carrera, Ordinary Man (2020) y Patient Number 9(2022). Elton John participó en una de las sesiones con Ozzy Osbourne, le gustaron las maneras de Watt y le pidió que produjera su excelente Who Believes in Angels? Y el teléfono entre los viejos rockeros funcionó: “Paul, tiene que trabajar con Andy”. Y McCartney hizo caso a Elton. Watt señaló en una entrevista en The New York Times: “Si estas estrellas veteranas se presentan para trabajar contigo es porque quieren recibir comentarios contrapuestos”.

Al principio de este reportaje Jagger expone una de las motivaciones para trabajar con el neoyorquino: “Es joven”. Y para leyendas octogenarias colaborar con un treintañero que comprende su lenguaje funciona como un extra de motivación. McCartney destacó el entusiasmo con el que trabaja Watt. “Quizá demasiado”, ironizó. Elton John lo comparó con “un cable de alta tensión; y para alguien de mi edad, es realmente contagioso”.En el documental Ozzy: No Escape From Now (2025), que cuenta los penosos y a la vez redentores últimos años de Ozzy Osbourne, que murió en julio del año pasado, se aprecia la delicadeza con la que trata Watt al cantante de Black Sabbath. Le cuida, se ríen juntos, le anima y finalmente consigue el último gramo de voz de Ozzy para grabar su documento postrero.

Sirva este ejemplo que contó Jagger a este periódico para describir cómo se trabaja con el productor. Habla de la canción final de Hackney Diamonds: “Queríamos grabar algo diferente que no tuviera que ver con el resto de las canciones del disco. Y nos apetecía algo muy simple y de raíces. Andy Watt nos aconsejó que escribiéramos un blues. Y le dijimos: podemos hacerlo, pero también podemos coger uno antiguo. Entonces hicimos Rollin’ Stone Blues”. Y así, Watt provocó un momento mágico e íntimo entre Keith Richards y Jagger interpretando el blues de Muddy Waters de donde sacó el nombre del grupo.

Watt, además, no se limita a la labor de producción, ya que toca la guitarra en ocasiones en la banda de Iggy Pop o en una que tiene Eddie Vedder paralela a Pearl Jam, the Earthlings, y participa del proceso creativo. En el último disco de Paul McCartney, The Boys of Dungeon Lane, publicado el pasado viernes, firma con el beatle hasta cinco canciones. “Creo que su gran virtud”, explica José Nortes, “lo que le diferencia del resto, es que tiene un talento excepcional para la melodía. Es algo que cuida al máximo en sus producciones. Muchas veces es coautor de los temas. Y otras veces echa mano de escritores de géneros musicales opuestos al artista con el que trabaja; para darle un toque nuevo y actual a sus canciones. En el primer disco con Ozzy, por ejemplo, Alexandra Tamposi, compositora de temas para Justin Bieber, Ariana Grande o Kelly Clarkson, muy alejadas del heavy, firma casi todas las canciones con Ozzy y su banda”.

Después de demostrar que posee la fórmula para revivir a los ancianos del rock and roll, lo que queda ahora por ver es quién será su próximo cliente. ¿Quizá Van Morrison? ¿O Rod Stewart? A lo mejor Neil Young. ¿Y si le juntamos con Tom Waits? Afortunadamente, todavía hay muchos donde elegir.

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