
Desde este sábado, un centenar de agentes de la Policía Nacional participa en los controles fronterizos establecidos para los viajeros procedentes de Italia, según fuentes del Ministerio del Interior. El despligue deriva de la decisión del Gobierno, adoptada a última hora de la tarde del viernes, de restablecer temporalmente los controles en aeropuertos y puertos españoles con conexiones directas con el país transalpino. La medida entró en vigor a las 00.00 de este sábado y se mantendrá, inicialmente, hasta la misma hora del próximo 7 de septiembre, aunque el plazo podrá modificarse en función de la evolución de la situación. España reestableció los registros fronterizos después de que el Gobierno de Giorgia Meloni rechazara levantar los que aplica desde el 1 de agosto a los viajeros procedentes de España, tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, un territorio que, no obstante, no pertenece en la práctica al espacio Schengen, porque a todos los viajeros que quieren ir de allí hacia la Península se les controla la documentación.
Los registros se han iniciado en Barajas y El Prat y se han ido extendiendo durante la mañana a los de Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia
Desde este sábado, un centenar de agentes de la Policía Nacional participa en los controles fronterizos establecidos para los viajeros procedentes de Italia, según fuentes del Ministerio del Interior. El despligue deriva de la decisión del Gobierno, adoptada a última hora de la tarde del viernes, de restablecer temporalmente los controles en aeropuertos y puertos españoles con conexiones directas con el país transalpino. La medida entró en vigor a las 00.00 de este sábado y se mantendrá, inicialmente, hasta la misma hora del próximo 7 de septiembre, aunque el plazo podrá modificarse en función de la evolución de la situación. España reestableció los registros fronterizos después de que el Gobierno de Giorgia Meloni rechazara levantar los que aplica desde el 1 de agosto a los viajeros procedentes de España, tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, un territorio que, no obstante, no pertenece al espacio Schengen.
Este sábado, cada avión está siendo supervisado por entre dos y cuatro policías —en función de su número de pasajeros—, que comprueban de forma aleatoria la documentación de entre el 5% y el 10% del pasaje, según Interior. Esto supone una media de unas 15 personas controladas en los vuelos operados con aviones medianos y de unas 25 en los de mayor capacidad.

Los controles comenzaron a la medianoche en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat y se han extendido a lo largo de la mañana a Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia. Interior prevé ampliarlos también a lo largo de la jornada a los aeródromos de Baleares y Canarias.
Entre los principales puntos de origen de los vuelos sometidos a estas comprobaciones se encuentran Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; Nápoles, Venecia y Florencia, pero la lista aumentará en los próximos días. En cuanto al tráfico marítimo, este sábado solo está prevista la llegada desde Italia de un crucero a la terminal del Puerto de Barcelona, donde se efectuarán controles igualmente aleatorios.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comunicado este sábado a las autoridades de la Unión Europea la decisión de restablecer los controles adoptada por el Gobierno. Marlaska ha informado a la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen; al comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner; a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, y a la secretaria general del Consejo de la UE, Thérèse Blanchet. En su escrito, el ministro justifica la medida por la evolución de la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central que afecta a Italia y por sus posibles repercusiones sobre “el orden público y la seguridad interior”, especialmente por la actividad de las redes de delincuencia transfronteriza vinculadas a la migración irregular. España ha reestablecido los controles al amparo del Código de Fronteras Schengen y volverá a evaluar la situación cuando concluya el plazo previsto para decidir si los mantiene, los modifica o los levanta.
Dos modalidades de control
Los equipos encargados de los controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia están decidiendo sobre la marcha si realizan las comprobaciones a todos los pasajeros de un vuelo seleccionado de manera aleatoria o únicamente a determinadas personas dentro de un avión. “Funcionan las dos modalidades”, explican a EL PAÍS fuentes del Ministerio del Interior, que precisan que la elección depende en cada momento del equipo que esté al cargo del control.
Para hacer estas comprobaciones, los equipos disponen de la información del Registro de Nombres de los Pasajeros (PNR, por sus siglas en inglés), a través del cual las aerolíneas comunican con antelación los datos de los viajeros que transportan al país de destino. A partir de esa información, pueden optar por “elegir un vuelo” y controlar a todos sus pasajeros o seleccionar dentro de un avión a las personas a las que se realizará la comprobación, según las mismas fuentes.
Los controles fronterizos a los pasajeros de los vuelos procedentes de Italia se están realizando a la salida de la pasarela de acceso a la aeronave —el denominado finger—, sin desviar el flujo de viajeros hacia las zonas habituales de control de fronteras exteriores, según han explicado este sábado fuentes del Ministerio del Interior.
El número de policías de fronteras desplegados se adapta a la cantidad de pasajeros de cada vuelo y las comprobaciones se realizan de forma aleatoria, no sistemática, sobre ciudadanos de países que no pertenecen a la Unión Europea. Los agentes comprueban que estos viajeros cumplen los requisitos establecidos en el Código de Fronteras Schengen, como disponer de un pasaporte válido y, cuando sea necesario, de visado o tarjeta de residencia. Los ciudadanos de Estados miembros quedan exentos de estas inspecciones para agilizar la salida de los aviones. Cuando existen dudas sobre algún pasajero que requieren un examen más exhaustivo, este es trasladado al puesto fronterizo, donde se realizan las comprobaciones adicionales y, si procede, se tramita la denegación de entrada u otro procedimiento previsto por la normativa de extranjería.
Un pasajero: “Espero que acabe lo antes posible”
En el Aeropuerto del Prat, en Barcelona, los viajeros que no portaban el DNI con sigo han sido llevados a una sala aparte para identificarlos. Giovanni (no da su apellido) ha subido la mañana de este sábado a un avión en Roma con destino al aeropuerto del Prat en Barcelona. “Al llegar, la policía nos ha dividido en dos grupos. A los italianos nos han pedido la documentación. Espero que esta situación acabe lo antes posible”, admitía un tanto molesto en la zona de salidas de la T1 del aeropuerto catalán.
Fuentes de la Policía Nacional en la infraestructura aeroportuaria barcelonesa aseguraban este sábado: “Italia es un país caliente en materia de inmigración. Solo revisaremos a los pasajeros que sospechemos que han subido en algún avión pero son de procedencia extracomunitaria y quieren acceder a España”.
En la práctica, los controles en Barcelona se han hecho de forma totalmente aleatoria, concentrándose en un vuelo procedente de Roma. De hecho, la normalidad imperaba esta mañana en el aeropuerto. Jorge Villoslada es español. Viaja muy a menudo y este sábado partió de Roma en dirección Barcelona. “Ha pasado algo muy raro. Al llegar, la policía nos ha preguntado qué hacíamos en España. Yo he enseñado mi DNI y me han dejado salir. A los que no tenían documentación española les han llevado a una sala para identificarles”, sostiene.
El vuelo procedente de Bolonia ha tenido mayor suerte en lo que a controles policiales se refiere. Libia (no da su apellido) es de Módena. Ha subido este sábado a un avión en Bolonia dirección a Barcelona. “Al llegar al Prat no hemos encontrado ningún control. Creo que el problema es más en Italia. Nicoletta es de Turín y ha aterrizado en el mismo vuelo. “Hemos llegado con el carné de identidad en la mano por si había problemas, pero nadie ha dicho nada”.
Críticas en Italia
La oposición italiana ha criticado este sábado la decisión del Gobierno de Meloni de no levantar los controles en las fronteras marítimas y áreas con España, que impuso tras lo sucedido en Ceuta, al considerar que se ha creado “una crisis diplomática sin fundamento” y un perjuicio para sus ciudadanos. “La cínica propaganda del gobierno de Meloni ha producido lo que era previsible: un bumerán que los italianos pagarán caro”, ha explicado en una nota el líder de Alianza Verde e Izquierdas, Nicola Fratoiani, recoge Efe. Para Fratoiani, “se trata de un error garrafal y deberían detenerla de inmediato y retirar inmediatamente el disparate de la suspensión del Schengen”, especialmente después de que el Ejecutivo español introdujese desde la medianoche la misma medida. Para la diputada de la mayor formación en la oposición, el Partido Demócrata (Pd), Laura Boldrini, la jugada de Meloni “no podía haber salido peor”. “Esta vez, la crisis diplomática sin fundamento con España, provocada por el Gobierno de Meloni con el objetivo de hacer quedar en ridículo a España a nivel internacional, se ha convertido en un gol en propia puerta”, ha dicho.
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