Ariana Harwicz, escritora excluida del Cultur Alh: “En la cultura se justifica la cancelación a los judíos”

Ariana Harwicz (Buenos Aires, 48 años) se ha visto envuelta en un torbellino desde que el viernes pasado anunció en redes sociales que había sido desinvitada unos días antes de que arrancara el Festival Cultur Alh de Granada que se celebra hasta el domingo en la ciudad andaluza. Ha habido una carta de rechazo a su exclusión por parte de la Universidad y otra de siete escritores invitados al festival que mostraban su acuerdo con la decisión. Este miércoles, más de 350 autores, críticos, pensadores, libreros y gestores culturales han mostrado su apoyo con la argentina y el escritor irlandés John Banville ha anunciado que no acudirá al festival de Granada como estaba previsto. Harwicz responde al teléfono desde su casa en Francia.

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 La autora argentina, cuya participación en el festival granadino fue anulada, lamenta que “escritoras feministas” la señalaran y “que haya sido un hombre, Banville”, quien se solidarizara con ella  

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La autora argentina, cuya participación en el festival granadino fue anulada, lamenta que “escritoras feministas” la señalaran y “que haya sido un hombre, Banville”, quien se solidarizara con ella

Ariana Harwicz en Barcelona, en 2024. Marta Perez (EFE)
Andrea Aguilar

Ariana Harwicz (Buenos Aires, 48 años) se ha visto envuelta en un torbellino desde que el viernes pasado anunció en redes sociales que había sido desinvitada unos días antes de que arrancara el Festival Cultur Alh de Granada que se celebra hasta el domingo en la ciudad andaluza. Ha habido una carta de rechazo a su exclusión por parte de la Universidad y otra de siete escritores invitados al festival que mostraban su acuerdo con la decisión. Este miércoles, más de 350 autores, críticos, pensadores, libreros y gestores culturales han mostrado su apoyo con la argentina y el escritor irlandés John Banville ha anunciado que no acudirá al festival de Granada como estaba previsto. Harwicz responde al teléfono desde su casa en Francia.

Pregunta. ¿Cuál es su balance de lo sucedido?

Respuesta. Cuando empiezan las expulsiones se atraviesa un gran miedo, no solo por parte del expulsado, sino también de los demás. Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada. La Universidad de Granada que monta el festival no me protegió.

P. Mandaron un comunicado.

R. Lo hicieron bajo presión. He tratado de comunicarme con los organizadores y nadie nunca me ha respondido desde que me desinvitaron. Pero ha habido otra gente que rechazó el miedo e hizo algo. Este debate es uno que se da en muchos países y es importante.Lamento que escritoras feministas invitadas al festival me hayan señalado y que haya sido un hombre, Banville, quien se solidarizó conmigo.

P. ¿Se ha comunicado con él?

R. No, y él no ha querido hacer declaraciones pero sus actos hablan por sí mismos. La carta también sigue sumando apoyos y ya hay más de 700 firmantes.

P. El apoyo del gobierno de Milei a Israel no ha impedido que escritores argentinos e internacionales de todas tendencias hayan mostrado su apoyo.

R. Esto no es de izquierdas ni de derechas. Yo estaré en contra si algún día anulan a esos autores que han apoyado al festival después de que me desinvitaran. Estoy en contra de la presión ideológica.

P. La Red Universitaria por Palestina de Granada rechaza que la hayan señalado por judía.

R. Si perteneciera a otra minoría nadie me hubiera hecho esto. En el ámbito de la cultura se justifica la cancelación a los judíos.

P. Se habla de sionismo.

R. Sionista es la forma diabolizada e instrumentalizada para discriminar a judíos. Y les gustan los judíos que quieren aniquilar al Estado de Israel.

P. ¿Qué demuestra lo sucedido?

R. Ha habido un apoyo, una posición clara y contundente, un gesto ético para defender que se pueda seguir debatiendo. La cultura no es militancia, es disentir.

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