Aymeric Laporte: “Ya no me ven como el enemigo en casa”

Cuando el ruido desaparece del centro de prensa organizado por la Federación Española en el estadio Cotton Bowl, sede principal del Mundial de 1994, aparece Aymeric Laporte (Agen, Francia; 32 años). Así lo había pedido. Como si en el silencio se despertara su verdadero yo. Un tipo reflexivo y sensible, lejos de la imagen de arisco que tiene. Un tipo carismático y cercano, capaz de seducir a la nueva camada liderada por Lamine Yamal. Disipa la polémica a su alrededor para solo pensar en el fútbol. Nada menos que contra la Portugal de Cristiano mañana en los octavos (21.00, La1 y Dazn). Algo sabe de CR7: rival en la Liga, compañero en el Al-Nassr saudí.

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Laporte, durante la entrevista con EL PAÍS.  El futbolista del Athletic coincidió en el Al-Nassr con Cristiano, rival el lunes en los octavos de final  

Cuando el ruido desaparece del centro de prensa organizado por la Federación Española en el estadio Cotton Bowl, sede principal del Mundial de 1994, aparece Aymeric Laporte (Agen, Francia; 32 años). Así lo había pedido. Como si en el silencio se despertara su verdadero yo. Un tipo reflexivo y sensible, lejos de la imagen de arisco que tiene. Un tipo carismático y cercano, capaz de seducir a la nueva camada liderada por Lamine Yamal. Disipa la polémica a su alrededor para solo pensar en el fútbol. Nada menos que contra la Portugal de Cristiano mañana en los octavos (21.00, La1 y Dazn). Algo sabe de CR7: rival en la Liga, compañero en el Al-Nassr saudí.

Pregunta. ¿Cuánto pesó la selección en su decisión de dejar Arabia Saudí y volver al Athletic?

Respuesta.Fue uno de los motivos. Hablaba con Luis [De la Fuente] y me comentaba que era mejor estar en ritmo de competición europea para preparar el Mundial. Me dijo algo así como: “Si tienes la oportunidad, creo que sería lo mejor para todos”.

P. ¿Ha pensado cómo habría sido su carrera si hubiera tenido una mejor relación con la prensa?

R. La verdad que muchas veces mi familia, mi entorno, me lo dice: “Dejaste de hablar durante tres años a la prensa y en esos tres años, si hubieses hecho marketing como muchos otros serías considerado de lo mejorcito que ha habido en el fútbol”.

P. ¿Se arrepiente?

R. Al final siempre quieres más. Me hubiese gustado tener más reconocimiento en todo lo que he hecho, que entendieran la manera de jugar mía, pero… No estoy mal tampoco ahora. No soy un jugador de idas y vueltas. Tengo un estilo de juego muy definido, como es el de España, por ejemplo, como fue mi etapa en el City. Le diría que aquellos fueron los mejores años.

P. ¿Por qué decidió dejar de hablar?

R. Porque dijera lo que dijera parecía que siempre iba en mi contra. Los titulares eran las palabras menos importantes de lo que decía. Quería transmitir una cosa y salía otra en el papel. Luego poco a poco comencé a hacer entrevistas habladas y no escritas para evitar esas confusiones. Y ahí corregimos un poco las cosas. Lo más polémico ha pasado. Ahora también la gente lo tiene más asumido. El tema de Francia y de España, el tema de País Vasco y Francia, el tema de irme a Arabia. Muchos temas conflictivos que no se han entendido.

P. ¿No le entendían o no se había explicado bien?

R. Había muchas cosas que podían ser conflictivas en mis decisiones. Creo que eso era lo atractivo para la prensa. Si se quiere contar algo bonito, pues ya hay más gente del propio sitio. Por ejemplo, si estás en España, pues hay más españoles que puedan resultar más atractivos para decir cosas buenas. Los periódicos siempre barren para su lado. Y yo lo entiendo perfectamente. Por eso no quise hacer más entrevistas. Sabía que estaba en medio de todo y que quizá no fuera tan atractivo hablar bien de mí o de mis actuaciones. Pero pasaron los años, sigo aquí y sigo demostrando que puedo rendir bien. Y sigo demostrando que estoy súper ilusionado de estar aquí. La gente lo ha asimilado y ya no me ven como el enemigo que está en casa. Con el tiempo las cosas se van poniendo en su sitio.

Soy un osito de peluche con mi entorno, con mi gente

Aymeric Laporte

P. Detrás de esa imagen de tipo arisco que algunos perciben, hay otro que es más tierno. Lamine Yamal lo adora, Gavi también. ¿Es un osito de peluche?

R. Soy un osito de peluche con mi entorno, con mi gente. La imagen que doy no es lo que soy realmente en la corta distancia. Cuando te abres y te expones, como hice en su momento… No me benefició, porque mi familia y yo lo pasamos mal. Igual ahora tengo ese carácter de distante de cara a la prensa, pero en petit comité soy más suelto.

P. ¿Cómo sedujo a un tipo auténtico como Lamine?

R. Lamine sabe que me puede picar y que yo le puedo picar a él. Entonces, estamos todos los días dándonos palos.

P. ¿Como el día que le tiró el caño?

R. ¿Lo han visto? Fue espectacular. Se enfadó porque lo subí. Siempre hacemos tonterías en los entrenamientos y en una de estas tenía el balón y le veo: “Venga, cógela, cógela si puedes”, le dije. Y él me contestó: “Ah, muy fácil, muy fácil”. Le tiré un caño espectacular. No quería ni que pidiese el vídeo [al personal de la federación que lo había grabado]. Pero lo tuve que hacer [se ríe].

P. ¿Lamine valora a la gente que lo trata con normalidad?

R. Es un tío divertido, normal, alegre. Todo ha ido muy rápido para él. Al principio no te das cuenta de la dimensión que representa esto. Pero es un tío súper normal, súper alegre y va a ser muy grande.

P. Daniel Passarella, capitán de la selección argentina en el Mundial de 1978, decía que el liderazgo lo da el vestuario. ¿Tiene la sensación de que a usted le han ido reconociendo ese papel?

R. Durante el partido, sí. Luego, fuera, van a su bola. Es imposible. No hay líder que cuente, no hay nada. Olvídate. Van por libre.

P. ¿Hacían más caso a Morata?

R. Qué va. Aquí nadie hace caso a nadie, es una locura. En el campo por lo menos me escuchan, que es lo importante.

P. ¿Les habla mucho durante el partido?

R. A Rodri le estoy inflando la cabeza. A Pau, a Cucu, a Oyarzabal… Al que juegue.

P. Unai Simón lleva 519 minutos sin recibir un gol. ¿Cómo se consigue eso?

R. Empieza en el delantero y va hasta el portero. Todas las líneas son importantes. Y si la defensa lo hace bien pero los medios y los delanteros no lo hacen bien para tapar las vueltas, para correr menos, no se consigue nada. Es un trabajo de equipo 100%.

P. ¿Prefiere ir de tapado como en la Euro o de favorito como en este Mundial?

R. Prefiero el peso de lo que te has merecido. Si antes de la Eurocopa no habíamos funcionado, entiendo que no hubiera tantas esperanzas. Mejor para un futbolista tener menos presión. Aunque nosotros, en el fondo, sabemos lo que significa la presión de representar a España. Sabemos el deber de tener que ganar todos los partidos. Y además, con la manera en que tenemos que hacerlo.

P. ¿Cómo cotizan ahora para el Mundial?

R. Somos capaces de hacerlo bien. No somos tan favoritos, por lo que hemos hecho y por el cuadro. Pero en ningún momento hemos dudado. Estamos haciendo lo que tenemos que hacer, entrenando fuerte todos los días. Estamos muy contentos. Esperemos ganar a Portugal.

P. ¿Qué diferencia hay entre el Cristiano como compañero y el rival?

R. Son etapas diferentes de su carrera. Hay un cambio de jugador en ese tiempo. Del jugador que era determinante en todo momento, que lo sigue siendo, ojo, está metiendo muchos goles, a otro que no tiene esa misma función de encarar. Cristiano siempre ha sido importante en todos los equipos en los que ha estado. Hay que tenerlo vigilado y controlado. De la nada te puede hacer un gol como pasó en la final de la Nations League el año pasado.

P. ¿Es simplificar decir que Messi es un jugador total y Cristiano un gran goleador?

R. Obviamente. Estamos hablando de una persona que ha competido en el nivel internacional y a máximo nivel durante más de 20 años. Es una locura. Y él ha tenido ese recorrido de meter goles siempre, todos los años, de estar ahí todos los partidos. A lo mejor en un partido no aparece conduciendo el balón, se regatea a tres y mete gol, pero sí que está en una jugada para peinar un balón. Tiene el instinto del gol.

P. ¿Usted lo ha visto trabajar de cerca, ha logrado entender cómo se mantuvo así durante 20 años?

R. Se entiende. Él entrena aparte, hace su propio programa de entrenamientos. Tiene 41 años y está espectacular. Está trabajando muchísimo y sigue con mucha ambición.

P. ¿Le sorprendió más como compañero o como rival?

R. Por lo que he dicho antes, por las etapas de la vida, el de antes: como rival.

P. ¿Se ve jugando con 41?

R. No, para nada.

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