Antoine Semenyo se arrodilló y rezó con la mirada clavada en la hierba de Wembley. El pitido del árbitro acababa de señalar el término de la final de la Copa de Inglaterra y el jugador, un evangelista que repite que Dios tiene un plan, dio las gracias sin expresar apenas felicidad. Su gol, taconazo impensable, le había dado la Copa al Manchester City. El título supone el trofeo número 20 para el club norteño desde que lo dirige Pep Guardiola, hace una década. Un promedio insólito. En el palco real, el príncipe Guillermo colgó la medalla a Guardiola y a todos los jugadores, incluido al autor del único tanto de la tarde. “¡Buen gol!”, le dijo su majestad. Semenyo sonrió.
Antoine Semenyo anota de tacón el único tanto de la final ante el Chelsea, culminación de una década prodigiosa del entrenador catalán
Chelsea
CHE

M. City
M.
1
Antoine Semenyo 71′

FINAL DE LA COPA DE INGLATERRA
Antoine Semenyo anota de tacón el único tanto de la final ante el Chelsea, culminación de una década prodigiosa del entrenador catalán


Antoine Semenyo se arrodilló y rezó con la mirada clavada en la hierba de Wembley. El pitido del árbitro acababa de señalar el término de la final de la Copa de Inglaterra y el jugador, un evangelista que repite que Dios tiene un plan, dio las gracias sin expresar apenas felicidad. Su gol, taconazo impensable, le había dado la Copa al Manchester City. El título hace el trofeo número 20 para el club norteño desde que lo dirige Pep Guardiola, hace una década. Un promedio insólito. En el palco real, el príncipe Guillermo colgó la medalla a Guardiola y a todos los jugadores, incluido al autor del único tanto de la tarde. “¡Buen gol!”, le dijo su majestad. Semenyo sonrió.
CHEChelsea

Robert Sánchez, Wesley Fofana, Levi Colwill, Jorrel Hato, Moisés Caicedo, Malo Gusto, Marc Cucurella (Pedro Neto, min. 73), Reece James (Liam Delap, min. 82), Cole Palmer, João Pedro (Alejandro Garnacho, min. 85) y Enzo Fernández
MNCM. City
1

James Trafford, Marc Guéhi, Matheus Nunes, Abdukodir Khusanov, Nico O’Reilly, Rodri (Mateo Kovacic, min. 64), Antoine Semenyo, Bernardo Silva, Jérémy Doku, Erling Haaland y Omar Marmoush (Rayan Cherki, min. 45)
Goles
0-1 min. 71: Antoine Semenyo
Arbitro Darren England
Tarjetas amarillas
Enzo Fernández (min. 28), Cucurella (min. 31), Abdukodir Khusanov (min. 55), Moisés Caicedo (min. 91)
Fichado al Bournemouth en el último mercado invernal, Semenyo fue una de las apuestas más obstinadas de Guardiola. Incluso a riesgo de desequilibrar al equipo, como en el Bernabéu en Champions, o en la final de la Copa celebrada este sábado. El técnico alineó a Rodri por primera vez desde que se lesionó el pubis hace tres semanas, formó con él y Bernardo Silva un doble pivote, y por delante desplegó a cuatro atacantes. Doku y Semenyo en los costados, y Marmoush y Haaland en el centro. El planteamiento puso al Chelsea en guardia y obligó al reparto defensivo del City a vivir en el alambre.
Pocos equipos se ordenan mejor que el Chelsea cuando presionan en bloque medio. Sus centrales, sus laterales, sus interiores, son tan capaces y atléticos, que puestos a proteger 50 metros avanzan y repliegan con precisión milimétrica. Levi Colwill, Reece James y Enzo Fernández estiraron y apretaron el acordeón al que se adherían Malo Gusto y Cucurella por afuera, Fofana, Hato y Caicedo por dentro, en una sinfonía de maniobras de cobertura que hacían imposible la circulación del balón a la velocidad necesaria para generar desajustes. Marmoush y Semenyo, futbolistas de desmarque antes que de manejo, cortaron el ritmo de las combinaciones que solo podían sostener Doku y Bernardo en las pocas ocasiones en que podía permitirse abandonar el pasillo de seguridad. Sin compañeros cercanos que le devolvieran una pared o le metieran un pase interior, Haaland se enredó en el matorral.
El City controló el balón. Aseguró los pases, y cuando perdió la posesión neutralizó las transiciones del Chelsea de manera radical. Joao Pedro tuvo una jornada aciaga frente a Khuzanov, rápido y tajante en la frontera del penalti. Alrededor de Rodri la vida de los laterales y los centrales se hizo más previsible y en caso de accidente apareció Bernardo Silva. Cuando los equipos enfilaron el vestuario en el descanso, el único remate de la tarde lo había hecho Haaland tras un pase largo de Guéhi.
Guardiola sustituyó a Marmoush por Cherki tras el intervalo pero el partido discurrió por los mismos cauces apretados. El Chelsea era una piedra. La resistencia se rompió con una acción inverosímil. La jugada comenzó por un intercambio de posiciones entre Cherki y Bernardo, que se pasaron la pelota mientras Haaland y Semenyo también permutaban. Las dos diagonales simultáneas desajustaron brevemente a la defensa. Cucurella le dio un metro a Haaland en la posición de extremo derecho y el noruego descubrió un pase para Semenyo, brillante en el desmarque y en la definición. Acomodó el cuerpo y a un toque, de espaldas a la portería, empujó el balón mientras Colwill lo cubría como una lapa impidiéndole girarse. El tiro descolocó por completo a Robert Sánchez.
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