El verdadero misterio político de Zapatero no está enterrado en los folios de una instrucción judicial. Lo que de allí salga, limpio o sucio, no aclarará el enigma de su figura, cuyo brillo tanto deslumbra a los ojos más destacados de la izquierda, así en el PSOE como en sus galerías aledañas. Sobre todo, en sus galerías aledañas, donde insisten mucho en su condición de referente ideológico, de faro histórico que guía entre la niebla a las generaciones presentes. La santidad progresista del expresidente se muestra evidente en sí misma incluso desde la derecha, que pasó de llamarle Bambi a pintarle cuernos, rabo y tridente diabólico. Con él empezó todo, gritan.
Muchos de quienes hoy claman contra un supuesto ‘lawfare’ se manifestaban hace 15 años contra el entonces presidente
El verdadero misterio político de Zapatero no está enterrado en los folios de una instrucción judicial. Lo que de allí salga, limpio o sucio, no aclarará el enigma de su figura, cuyo brillo tanto deslumbra a los ojos más destacados de la izquierda, así en el PSOE como en sus galerías aledañas. Sobre todo, en sus galerías aledañas, donde insisten mucho en su condición de referente ideológico, de faro histórico que guía entre la niebla a las generaciones presentes. La santidad progresista del expresidente se muestra evidente en sí misma incluso desde la derecha, que pasó de llamarle Bambi a pintarle cuernos, rabo y tridente diabólico. Con él empezó todo, gritan.
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