El panel de cata del Consejo Regulador DOP Jumilla califica la añada de 2025 de muy buena

En el día de San Isidro, patrón de los agricultores, se llevó a cabo en el Museo del Vino de Jumilla la cata oficial de calificación de añada por parte del panel de cata del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Jumilla, compuesto en esta ocasión por 17 de sus miembros. Los especialistas Juan Miguel Baños, Loren Gil, María Palencia, Gertrudis García, Pascual Tomás, Agustín Miñana, Jennifer Pérez, Antonio Fernández, Bartolo Abellán, Diego Cutillas, Pedro Cutillas, Silvano Guirao, Juan Corredor, Juan Miguel Benítez, Pascual Olivares, Luis Javier Pérez y Vicente Micó, cataron 35 vinos de la añada 2025, en la muestra organizada por el jefe del panel de cata del Consejo Regulador DOP Jumilla, Joaquín Salamero Saorín, y la secretaria gerente del Consejo Regulador DOP Jumilla, Carolina Martínez Origone. También se valoró el vino genérico que se embotellará este año para las actividades de promoción del CRDOP Jumilla. Vendimia en uno de los viñedos de la zona. ABCEl mejor vino de 2025, dicen los enólogos, es un tinto de Monastrell, que en esta añada muestra mucha capa, mucho color, más fruta negra que roja, más concentración y muy aromático. Vinos fluidos y con volumen en boca. Tanino fino y amable, y muy buena calidad. El panel de cata ha decidido que la calidad de estos vinos es muy buena, describiendo así una añada muy complicada, que los viticultores y bodegas supieron gestionar, con dedicación y precisión milimétrica. Tras tres años de sequía extrema, la añada 2025 será recordada por el intenso pedrisco que arrasó más de 4.000 hectáreas de viñedo y el fin de la severa sequía que azotaba la zona desde 2022. Las lluvias de la primavera fueron muy beneficiosas, pero no llegaron a recuperar el viñedo, dado que la viña arrastraba demasiada fatiga tras tres años sufriendo. Además, la ola de calor intensa de agosto aceleró los ritmos de maduración de las viñas, y obligó a adelantar la vendimia, un verdadero reto para los agricultores y enólogos de la DOP Jumilla. Los vinos que están saliendo al mercado de la añada 2025 se muestran «afrutados, equilibrados y de gran calidad», según fuentes de esta entidad. Además, las bodegas DOP Jumilla continúan «innovando y ofreciendo novedades al consumidor». Una veintena de elaboraciones se estrenan con esta añada, las cuales están sorprendiendo y conquistando al consumidor y a la crítica especializada. Se lanzan al mercado vinos de nuevo cuño, estilos actuales para el consumidor que pide vinos más frescos y ligeros, sin olvidar los estilos clásicos para los clientes más fieles. ABC«Por fin, se puede dar por terminada la intensa sequía, y en este 2026 la zona goza de buena salud. Las lluvias abundantes caídas de manera suave y repetida del invierno y primavera auguran una recuperación total del viñedo y una cosecha prometedora», han resaltado. Una tradición milenariaLa Denominación de Origen Protegida Jumilla posee una tradición vitivinícola que se remonta a los restos de vitis vinífera –junto a utensilios y restos arqueológicos– hallados en Jumilla originarios del año 3.000 a. C., lo que los convierten en «los más antiguos de Europa». La zona de producción, en altitudes que varían entre los 320 y 980 metros y surcada por sierras de hasta 1.380 metros, la delimitan, por un lado, el extremo sureste de la provincia de Albacete, que incluye los municipios de Hellín, Montealegre del Castillo, Fuente Álamo, Ontur, Albatana y Tobarra; por el otro, el norte de la provincia de Murcia, con el municipio de Jumilla. Más de 20.000 hectáreas de viñedo, en su mayoría de secano, y en vaso, ubicado sobre suelos predominantemente calizos. El total de viñedo viejo en la DOP Jumilla supone más de 20% de la superficie, siendo la variedad Monastrell la mayoritaria (el 90% de la viña vieja). Se estima que gran parte de esta viña vieja está plantada a pie franco, al menos 1.000 hectáreas, y destaca que el 89% es Monastrell, 6% Airén y 3% Garnacha Tintorera. Las características climáticas, con escasas precipitaciones que apenas alcanzan los 300 mm al año y las más de 3.000 horas de sol permiten «unas condiciones idóneas para el cultivo ecológico, mayoritario en esta denominación de origen». En el día de San Isidro, patrón de los agricultores, se llevó a cabo en el Museo del Vino de Jumilla la cata oficial de calificación de añada por parte del panel de cata del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Jumilla, compuesto en esta ocasión por 17 de sus miembros. Los especialistas Juan Miguel Baños, Loren Gil, María Palencia, Gertrudis García, Pascual Tomás, Agustín Miñana, Jennifer Pérez, Antonio Fernández, Bartolo Abellán, Diego Cutillas, Pedro Cutillas, Silvano Guirao, Juan Corredor, Juan Miguel Benítez, Pascual Olivares, Luis Javier Pérez y Vicente Micó, cataron 35 vinos de la añada 2025, en la muestra organizada por el jefe del panel de cata del Consejo Regulador DOP Jumilla, Joaquín Salamero Saorín, y la secretaria gerente del Consejo Regulador DOP Jumilla, Carolina Martínez Origone. También se valoró el vino genérico que se embotellará este año para las actividades de promoción del CRDOP Jumilla. Vendimia en uno de los viñedos de la zona. ABCEl mejor vino de 2025, dicen los enólogos, es un tinto de Monastrell, que en esta añada muestra mucha capa, mucho color, más fruta negra que roja, más concentración y muy aromático. Vinos fluidos y con volumen en boca. Tanino fino y amable, y muy buena calidad. El panel de cata ha decidido que la calidad de estos vinos es muy buena, describiendo así una añada muy complicada, que los viticultores y bodegas supieron gestionar, con dedicación y precisión milimétrica. Tras tres años de sequía extrema, la añada 2025 será recordada por el intenso pedrisco que arrasó más de 4.000 hectáreas de viñedo y el fin de la severa sequía que azotaba la zona desde 2022. Las lluvias de la primavera fueron muy beneficiosas, pero no llegaron a recuperar el viñedo, dado que la viña arrastraba demasiada fatiga tras tres años sufriendo. Además, la ola de calor intensa de agosto aceleró los ritmos de maduración de las viñas, y obligó a adelantar la vendimia, un verdadero reto para los agricultores y enólogos de la DOP Jumilla. Los vinos que están saliendo al mercado de la añada 2025 se muestran «afrutados, equilibrados y de gran calidad», según fuentes de esta entidad. Además, las bodegas DOP Jumilla continúan «innovando y ofreciendo novedades al consumidor». Una veintena de elaboraciones se estrenan con esta añada, las cuales están sorprendiendo y conquistando al consumidor y a la crítica especializada. Se lanzan al mercado vinos de nuevo cuño, estilos actuales para el consumidor que pide vinos más frescos y ligeros, sin olvidar los estilos clásicos para los clientes más fieles. ABC«Por fin, se puede dar por terminada la intensa sequía, y en este 2026 la zona goza de buena salud. Las lluvias abundantes caídas de manera suave y repetida del invierno y primavera auguran una recuperación total del viñedo y una cosecha prometedora», han resaltado. Una tradición milenariaLa Denominación de Origen Protegida Jumilla posee una tradición vitivinícola que se remonta a los restos de vitis vinífera –junto a utensilios y restos arqueológicos– hallados en Jumilla originarios del año 3.000 a. C., lo que los convierten en «los más antiguos de Europa». La zona de producción, en altitudes que varían entre los 320 y 980 metros y surcada por sierras de hasta 1.380 metros, la delimitan, por un lado, el extremo sureste de la provincia de Albacete, que incluye los municipios de Hellín, Montealegre del Castillo, Fuente Álamo, Ontur, Albatana y Tobarra; por el otro, el norte de la provincia de Murcia, con el municipio de Jumilla. Más de 20.000 hectáreas de viñedo, en su mayoría de secano, y en vaso, ubicado sobre suelos predominantemente calizos. El total de viñedo viejo en la DOP Jumilla supone más de 20% de la superficie, siendo la variedad Monastrell la mayoritaria (el 90% de la viña vieja). Se estima que gran parte de esta viña vieja está plantada a pie franco, al menos 1.000 hectáreas, y destaca que el 89% es Monastrell, 6% Airén y 3% Garnacha Tintorera. Las características climáticas, con escasas precipitaciones que apenas alcanzan los 300 mm al año y las más de 3.000 horas de sol permiten «unas condiciones idóneas para el cultivo ecológico, mayoritario en esta denominación de origen».  

En el día de San Isidro, patrón de los agricultores, se llevó a cabo en el Museo del Vino de Jumilla la cata oficial de calificación de añada por parte del panel de cata del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Jumilla, compuesto … en esta ocasión por 17 de sus miembros.

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