El Racing, una forma de volver a casa

Hay ciudades que viven de cara al mar y otras que viven de cara a una memoria. Santander pertenece a las dos categorías. Y quizá por eso el Racing nunca ha sido solo un club de fútbol. Es, más bien, una forma de reconocerse. El ascenso a Primera División después de 14 años y 600 partidos penando hasta por el inframundo del fútbol español, no es únicamente una noticia deportiva. No lo es para quien, desde pequeño, aprendió que su equipo es una forma de identidad, de volver a un lugar incluso cuando hace tiempo que se fue de él.

Seguir leyendo

 Cuando uno vive desde hace tantos años a miles de kilómetros de Santander los partidos se convierten en pequeños rituales desordenados  

Hay ciudades que viven de cara al mar y otras que viven de cara a una memoria. Santander pertenece a las dos categorías. Y quizá por eso el Racing nunca ha sido solo un club de fútbol. Es, más bien, una forma de reconocerse. El ascenso a Primera División después de 14 años y 600 partidos penando hasta por el inframundo del fútbol español, no es únicamente una noticia deportiva. No lo es para quien, desde pequeño, aprendió que su equipo es una forma de identidad, de volver a un lugar incluso cuando hace tiempo que se fue de él.

Seguir leyendo

 Deportes en EL PAÍS

Noticias Relacionadas