Funcionó entre 2006 y 2012, tenía 4,6 kilómetros. Fue impulsado por el PSOE y cerrado por el PP porque su mantenimiento ponía en «ruinas» las arcas municipales. La infraestructura, deteriorada, aún sigue en pie. Según el PP, reabrilo costaría más de 15 millones; según el PSOE, nueve millones Leer Funcionó entre 2006 y 2012, tenía 4,6 kilómetros. Fue impulsado por el PSOE y cerrado por el PP porque su mantenimiento ponía en «ruinas» las arcas municipales. La infraestructura, deteriorada, aún sigue en pie. Según el PP, reabrilo costaría más de 15 millones; según el PSOE, nueve millones Leer
Fue el primer tranvía moderno de Andalucía. Los vecinos de Vélez-Málaga no podían estar más orgullosos cuando, aquel 11 de octubre de 2006, realizó su primer recorrido. En su inauguración, el entonces alcalde Antonio Souvirón (PSOE) aseguró que la finalidad del innovador tren ligero era «hacer ciudad». Prometió que ese medio de transporte uniría el municipio con la capital en el futuro. Pero la ambición pronto descarriló. En esos 4,6 kilómetros de vía sólo hubo movimiento durante seis años. Ahora reina el reposo de los coches que aparcan en esos mismos raíles. Al menos es una forma de aprovechar la costosa infraestructura.
Las obras comenzaron en 2003. El proyecto, que se dividió en dos fases, fue impulsado por el ayuntamiento socialista y desarrollado por la Junta de Andalucía. Para 2006 ya estaba lista la primera parte, que fue presentada como símbolo de modernidad y movilidad sostenible. Contaba con dos vehículos (más uno en reserva) y nueve paradas que unían el centro de Torre del Mar, la zona del hospital comarcal, el centro comercial El Ingenio y varios barrios de Vélez-Málaga. La ruta, de punta a punta, se cumplía en 17 minutos.
Los veleños, salvo algún accidente puntual, coincidían en los adjetivos para describir el tren: rápido, puntual y cómodo. «Funcionaba muy bien. Los tiempos los clavaban. Era el primero de Andalucía, no estábamos acostumbrados a ver un tranvía por la ciudad. Así que todo lo que sea mejorar el transporte urbano siempre es bien recibido», comenta uno de esos vecinos, que prefiere mantener su anonimato. En 2007, el tren registró su mejor dato anual de usuarios: alrededor de 922.000 pasajeros, pero estaba aún lejos de la previsión inicial de 1,2 millones de personas.
Entre 2007 y 2008, se ejecutó la segunda fase del proyecto, que consistió en ampliar el trayecto 1,3 kilómetros hacia el norte de Vélez-Málaga, con nuevas paradas y con la intención de acercar el tranvía al centro urbano. Las obras se terminaron con éxito, pero terminaron siendo de adorno. Nunca entraron en servicio. En total, el tranvía supuso una inversión de 40 millones de euros, financiados por la Junta de Andalucía con el apoyo de fondos europeos. De esa cifra, unos 25 millones fueron para la primera fase, 8 millones para la segunda y cerca de 7,5 millones para las unidades.
A partir de 2008, el tranvía sufrió una caída progresiva de usuarios. Los viajeros descendieron a medida que pasaron los años. Una de las principales razones fue que el innovador sistema no llegaba realmente al centro de Vélez-Málaga, lo que obligaba a los pasajeros a hacer un trasbordo en autobús. Por tanto, salía más rentable coger la línea directa de bus entre Vélez y Torre del Mar desde el principio. «El itinerario no era muy completo. El trazado no estaba muy conseguido y dejaba fuera a parte de la población. Si se hubiera llegado a abrir la segunda fase, quizás habría cogido a más población, pero se quedaba casi a la entrada de Vélez», lamenta el mismo vecino.
Así que en 2011 comenzó el inicio del fin del tranvía. Ese año, llegó el Partido Popular al gobierno municipal. El entonces alcalde, Francisco Delgado Bonilla, manifestó desde el inicio que el tranvía generaba pérdidas para las arcas municipales. Advirtió que podría suponer la «ruina» del municipio y, a su vez, señaló que frenaría su funcionamiento si la Junta de Andalucía no pagaba parte de los gastos. Y no pagó.
La noche del 3 de junio de 2012, el moderno tranvía del sur realizó su último viaje. Al día siguiente, el servicio quedó oficialmente suspendido. Varios vecinos se subieron sólo para hacer el último recorrido. Algunos hasta hicieron fotos para capturar la nostalgia. Entre 2013 y 2014, los vehículos del tranvía volvieron a funcionar, pero en Australia. Curiosamente, los convoyes fueron alquilados por una temporada al área metropolitana de Sídney. Allí los utilizaron mientras se terminaban de desarrollar su nuevo sistema tranviario.
En 2015, de nuevo con el PSOE al mando con el alcalde Antonio Moreno Ferrer, comenzó a hablarse de reabrir el tranvía. El Ayuntamiento de Vélez-Málaga puso en marcha negociaciones con la Junta de Andalucía para estudiar una reapertura del servicio. Pero no salió a la luz ninguna propuesta firme.
En 2022, el gobierno municipal socialista logró una subvención de unos 3,7 millones de euros, procedentes de los fondos europeos Next Generation para rehabilitar una parte de la infraestructura. En 2023, volvió a estar el PP al mando, esta vez en coalición con el Grupo Independiente Pro Municipio de Torre del Mar (GIPMTM). Inicialmente se mostraron favorables a recuperar el tranvía, pero posteriormente comenzaron a aflorar los inconvenientes.
Entre 2024 y 2025, la actual alcaldía argumentó que la ayuda europea no sería suficiente para poner a rodar de nuevo el tranvía. Según el Ayuntamiento, tras más de una década en desuso, la infraestructura tiene un deterioro significativo y su puesta en marcha exigiría una inversión superior a los 15 millones de euros. Se alegó, a su vez, que Vélez-Málaga tenía otras necesidades más apremiantes. El consistorio realizó una consulta vecinal para determinar si los ciudadanos deseaban la reapertura del tranvía. Aunque no se difundieron los resultados detallados de esa consulta, el Ayuntamiento afirmó que la mayoría de los veleños no consideraba prioritaria la puesta en marcha del tranvía. Como alternativa, se planteó sustituir el tren por buses eléctricos que aprovecharían las vías existentes.
Por tanto, el gobierno bipartito, con el ‘popular’ Jesús Lupiáñez Herrera al frente, renunció a los fondos Next Generation. La decisión fue criticada por el PSOE y calificada de «injustificable» y «basada en mentiras» por parte de Víctor González, portavoz en la oposición. Según el partido socialista, la reactivación del servicio hubiese costado «9 millones incluyendo la modernización». De momento, ahí sigue la inversión millonaria de transporte tranviario, sin un futuro claro. Crónica contacto con la alcaldía para conocer más detalles sobre las instalaciones del tranvía, pero no hubo respuesta.
De ese símbolo de modernización ahora solo quedan vías y catenarias rotas y vandalizadas. Parte del trazado del tranvía, especialmente en el tramo de Torre del Mar, sólo tiene un uso: el de un aparcamiento. «Al principio la policía multaba. Últimamente ya mira para otro lado y los coches aparcan encima de la vía. De todas formas, como no va a pasar ningún tren…», comenta el ciudadano veleño. «Es una pena que se gastaron 40 millones de euros y no esté funcionando».
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*La serie ‘Crónica… de las grandes chapuzas’ se publica cada domingo en el suplemento CRÓNICA de la edición impresa de EL MUNDO.
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