Hacienda ha dado su brazo a torcer y ha suspendido el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) previsto para este miércoles, postergándolo al próximo 4 de septiembre, según confirman fuentes del departamento. La decisión llega tras la petición de las comunidades gobernadas por el Partido Popular de aplazar al menos hasta septiembre la reunión, convocada para abordar un asunto de gran calado y con muchas aristas: la votación de la reforma del sistema de financiación autonómica diseñada por el ministerio. Los 11 consejeros autonómicos del PP realizaron su solicitud a través de una carta enviada el lunes al responsable de la cartera, Arcadi España, en la que reclamaban más tiempo e información para estudiar la propuesta.
Los consejeros del PP solicitaron el lunes posponer la cita, alegando falta de tiempo e información para analizar la propuesta del ministerio, que la retrasa al 4 de septiembre
Los consejeros del PP solicitaron el lunes posponer la cita, alegando falta de tiempo e información para analizar la propuesta del ministerio, que la retrasa al 4 de septiembre
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Víctor Lerena (EFE)

Hacienda ha dado su brazo a torcer y ha suspendido el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) previsto para este miércoles, postergándolo al próximo 4 de septiembre, según trasladan fuentes del departamento. La decisión llega tras la petición de las comunidades gobernadas por el Partido Popular de aplazar al menos hasta septiembre la reunión, convocada para abordar un asunto de gran calado y con muchas aristas: la reforma del sistema de financiación diseñada por el ministerio. Los 11 consejeros autonómicos del PP realizaron su solicitud a través de una carta enviada el lunes al responsable de la cartera, Arcadi España, en la que reclamaban más tiempo e información para estudiar la propuesta.
Fuentes de Hacienda aseguran que nunca cerrarán la puerta al diálogo y por ello han recogido la petición de posponer el CPFF, el cónclave donde comunidades y Gobierno debaten los asuntos relativos a las finanzas autonómicas. El propio ministerio había abierto la puerta a la interlocución de manera explícita el pasado 10 de julio, cuando envió las primeras cartas técnicas a las consejerías autonómicas para trasladarles el borrador del nuevo sistema. El planteamiento era el mismo que había presentado en enero la entonces responsable de la cartera, María Jesús Montero, pero con un matiz importante: se precisaba que la propuesta no estaba cerrada y había margen para negociar.
Ahora Hacienda recoge el guante de las comunidades del PP, pero no lo hace sin eludir la polémica. Recuerda que lleva meses ofreciendo “vías de diálogo” a las autonomías para abordar la reforma, por ejemplo con las reuniones técnicas bilaterales convocadas en junio para analizar en detalle la iniciativa, y que la mayoría de los territorios boicotearon. Solo participaron las autonomías socialistas —Cataluña, Castilla-La Mancha, Asturias— y Canarias, que este mismo lunes anunció que había alcanzado un consenso para apoyar la propuesta de reforma del sistema.
Por ello, las mismas fuentes ministeriales tachan de “sorprendente” que ahora, justo después de que Canarias comunicara su voto favorable, algunas comunidades reclamen aplazar la reunión de un CPFF cuya fecha se anunció a principios de este mes de julio. El propio responsable de la cartera, Arcadi España, insiste en que el cambio de fecha refleja la buena voluntad del Gobierno, con la confianza que dé lugar a un desenlace constructivo, en el que las comunidades del PP “antepongan los intereses de la ciudadanía a los dictados de Génova”, según unas declaraciones difundidas por el ministerio.
En la misiva del lunes, los consejeros de Hacienda de las comunidades gobernadas por el PP —Galicia, Andalucía, Cantabria, La Rioja, Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura, Baleares, Madrid y Castilla y León—, además de los representantes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, criticaban que el nuevo modelo se les había impuesto. “Las comunidades autónomas firmantes seguimos sin disponer de la información imprescindible para analizar en profundidad la propuesta”, alegaban en la carta, en la que también reproducían la crítica de fondo a la propuesta de reforma, que se ha convertido en una especie de mantra para la práctica totalidad de los territorios: que esta nace de un acuerdo bilateral entre el Gobierno y ERC, y no de una negociación multilateral.
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