Heridas en el cuello compatibles «con empleo de fuerza externa» y una relación «tensa», los indicios que esgrime el juez contra la pareja de Juanpere

Tras nueve meses de pesquisas bajo secreto, los Mossos d’Esquadra detenían la semana pasada en Madrid a la pareja del arquitecto Josep Juanpere , acusada de su homicidio en Baqueira, a finales de diciembre. Tras pasar a disposición judicial, el instructor de Vielha la dejó en libertad bajo fianza de 80.000 euros, y, en dicho auto al que ha tenido acceso ABC, entre los indicios esgrimidos contra la mujer, Belén López, detalla que desde verano de 2025 la relación entre ambos se había vuelto «tensa», según varios testigos y también que la autopsia certificó que Juanpere tenía «a lo ancho de todo el cuello, una serie de heridas compatibles con empleo de fuerza externa».El resultado preliminar de la misma determinó que el arquitecto había fallecido por un fallo cardíaco, pero el modo en que un sobrino de este, Àlex, localizó su cadáver, levantó las sospechas de los investigadores. Según el relato de hechos que recoge la resolución del Juzgado de Vielha, fue el 26 de diciembre cuando los servicios de emergencias se dirigieron a un piso de la urbanización Val de Ruda, segunda residencia de Juanpere, de 72 años, tras ser alertados por lo que parecía una muerte natural. Aunque López, de 65, se encontraba junto al cadáver, en ningún momento alertó al 112, sino que lo hizo el sobrino de Juanpere, Àlex, sobre las 20.50 horas del día de Sant Esteve. Dos días antes, en Nochebuena, los tres habían cenado juntos, y fue durante los postres cuando el arquitecto comenzó a sentirse mal, «indispuesto», según declaró ante la Policía la ahora investigada. Fue así como se desplomó, «dándose un golpe en la cabeza contra un radiador de metal», acabó vomitando, y por ello lo llevaron hasta un hospital.Aquella noche, Belén decidió reservar una habitación en un hotel cercano, en vez de volver a la casa -según su relato, por los vómitos previos-. Ella y Juanpere durmieron en una, y el sobrino, Àlex, en otra. Fue al día siguiente cuando la pareja regresó al piso de Baqueira, donde el arquitecto sólo habría ingerido «pequeñas cantidades de agua» y «sobres de suero». Estaba «apático» y «sin fuerzas», detalló López ante los investigadores. La mujer reconoció haber quitado el sonido a su teléfono móvil, y el de Juanpere tampoco registró actividad durante todo el 26 de diciembre, pese a que estaba activo, certificaron los Mossos. Lo mismo ocurrió el día anterior. Ese día, el de Navidad, su sobrino Àlex llamó a Belén para interesarse por la evolución del arquitecto tras la caída sufrida. No llegó a hablar con él, fue su pareja quien le dijo que se encontraba mejor. Ya al día siguiente, Àlex volvió a llamar a su tío, pero nadie contestó al teléfono. Tampoco lo hizo Belén. Lo intentó en tres ocasiones. Al no recibir respuesta, decidió acudir al domicilio de la urbanización de Val de Ruda. No le abrieron y, pese a contar con llaves, no consiguió abrir la puerta -había otras en la cerradura, en el interior de la casa-, así que recurrió al «método de la radiografía». Una vez dentro, escuchó a López decir: «Si estás aquí, estarás, si no, no estás». El sobrino asegura que entonces la pareja de Juanpere intentó impedir que entrase en la habitación donde finalmente topó con el cadáver de su tío. Lo vio en el suelo y por eso, su acompañante -un amigo de este, que el auto no identifica- alertó a Emergencias. «No consta ninguna llamada anterior por parte de la investigada», recoge el auto como otro de los indicios en su contra. «Me quería casar con él»Otro de ellos, precisa el instructor además que ha sido «especialmente relevante» para él, es la manifestación espontánea de López ante los servicios de emergencias a su llegada al domicilio. «Me quería casar con él, y el no quería casarse». Además, el juez esgrime como sospechoso que esta no alertase al sobrino de Juanpere en ningún momento, pese a que, tras la caída que sufrió el arquitecto, este le había dicho que le tuviese al corriente de su evolución. Por todo ello, el juez cree que Belén López pudo haber incurrido en un homicidio, bien por conducta omisiva, al haber presenciado como Juanpere empeoraba sin tratar de evitarlo, o bien por conducta activa, reza el auto, «precipitando el fallecimiento», con lo que se enfrenta a una eventual pena de hasta 15 años de prisión. Fue la Fiscalía la que, ante los indicios recabados por los investigadores, solicitó su ingreso en prisión bajo fianza de 80.000 euros, por riesgo de fuga y de destrucción de pruebas. Cifra que finalmente depositó, por lo que se encuentra en libertad con las cautelares de retirada del pasaporte y consecuente prohibición de salir de España. Tras nueve meses de pesquisas bajo secreto, los Mossos d’Esquadra detenían la semana pasada en Madrid a la pareja del arquitecto Josep Juanpere , acusada de su homicidio en Baqueira, a finales de diciembre. Tras pasar a disposición judicial, el instructor de Vielha la dejó en libertad bajo fianza de 80.000 euros, y, en dicho auto al que ha tenido acceso ABC, entre los indicios esgrimidos contra la mujer, Belén López, detalla que desde verano de 2025 la relación entre ambos se había vuelto «tensa», según varios testigos y también que la autopsia certificó que Juanpere tenía «a lo ancho de todo el cuello, una serie de heridas compatibles con empleo de fuerza externa».El resultado preliminar de la misma determinó que el arquitecto había fallecido por un fallo cardíaco, pero el modo en que un sobrino de este, Àlex, localizó su cadáver, levantó las sospechas de los investigadores. Según el relato de hechos que recoge la resolución del Juzgado de Vielha, fue el 26 de diciembre cuando los servicios de emergencias se dirigieron a un piso de la urbanización Val de Ruda, segunda residencia de Juanpere, de 72 años, tras ser alertados por lo que parecía una muerte natural. Aunque López, de 65, se encontraba junto al cadáver, en ningún momento alertó al 112, sino que lo hizo el sobrino de Juanpere, Àlex, sobre las 20.50 horas del día de Sant Esteve. Dos días antes, en Nochebuena, los tres habían cenado juntos, y fue durante los postres cuando el arquitecto comenzó a sentirse mal, «indispuesto», según declaró ante la Policía la ahora investigada. Fue así como se desplomó, «dándose un golpe en la cabeza contra un radiador de metal», acabó vomitando, y por ello lo llevaron hasta un hospital.Aquella noche, Belén decidió reservar una habitación en un hotel cercano, en vez de volver a la casa -según su relato, por los vómitos previos-. Ella y Juanpere durmieron en una, y el sobrino, Àlex, en otra. Fue al día siguiente cuando la pareja regresó al piso de Baqueira, donde el arquitecto sólo habría ingerido «pequeñas cantidades de agua» y «sobres de suero». Estaba «apático» y «sin fuerzas», detalló López ante los investigadores. La mujer reconoció haber quitado el sonido a su teléfono móvil, y el de Juanpere tampoco registró actividad durante todo el 26 de diciembre, pese a que estaba activo, certificaron los Mossos. Lo mismo ocurrió el día anterior. Ese día, el de Navidad, su sobrino Àlex llamó a Belén para interesarse por la evolución del arquitecto tras la caída sufrida. No llegó a hablar con él, fue su pareja quien le dijo que se encontraba mejor. Ya al día siguiente, Àlex volvió a llamar a su tío, pero nadie contestó al teléfono. Tampoco lo hizo Belén. Lo intentó en tres ocasiones. Al no recibir respuesta, decidió acudir al domicilio de la urbanización de Val de Ruda. No le abrieron y, pese a contar con llaves, no consiguió abrir la puerta -había otras en la cerradura, en el interior de la casa-, así que recurrió al «método de la radiografía». Una vez dentro, escuchó a López decir: «Si estás aquí, estarás, si no, no estás». El sobrino asegura que entonces la pareja de Juanpere intentó impedir que entrase en la habitación donde finalmente topó con el cadáver de su tío. Lo vio en el suelo y por eso, su acompañante -un amigo de este, que el auto no identifica- alertó a Emergencias. «No consta ninguna llamada anterior por parte de la investigada», recoge el auto como otro de los indicios en su contra. «Me quería casar con él»Otro de ellos, precisa el instructor además que ha sido «especialmente relevante» para él, es la manifestación espontánea de López ante los servicios de emergencias a su llegada al domicilio. «Me quería casar con él, y el no quería casarse». Además, el juez esgrime como sospechoso que esta no alertase al sobrino de Juanpere en ningún momento, pese a que, tras la caída que sufrió el arquitecto, este le había dicho que le tuviese al corriente de su evolución. Por todo ello, el juez cree que Belén López pudo haber incurrido en un homicidio, bien por conducta omisiva, al haber presenciado como Juanpere empeoraba sin tratar de evitarlo, o bien por conducta activa, reza el auto, «precipitando el fallecimiento», con lo que se enfrenta a una eventual pena de hasta 15 años de prisión. Fue la Fiscalía la que, ante los indicios recabados por los investigadores, solicitó su ingreso en prisión bajo fianza de 80.000 euros, por riesgo de fuga y de destrucción de pruebas. Cifra que finalmente depositó, por lo que se encuentra en libertad con las cautelares de retirada del pasaporte y consecuente prohibición de salir de España.  

Tras nueve meses de pesquisas bajo secreto, los Mossos d’Esquadra detenían la semana pasada en Madrid a la pareja del arquitecto Josep Juanpere, acusada de su homicidio, a finales de diciembre, en Baqueira. Tras pasar a disposición judicial, el instructor de Vielha … la dejó en libertad bajo fianza de 80.000 euros, y, en dicho auto, al que ha tenido acceso ABC, entre los indicios esgrimidos contra la mujer, Belén López, detalla que desde verano de 2025 la relación entre ambos, según varios testigos, se había vuelto «tensa», y también que la autopsia certificó que Juanpere tenía «a lo ancho de todo el cuello, una serie de heridas compatibles con empleo de fuerza externa».

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