La Complutense sanciona a Monedero a un año de suspensión de funciones por acoso sexista

La Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha suspendido de funciones durante un año al profesor y fundador de Podemos Juan Carlos Monedero “por la comisión de una falta muy grave” de acoso sexista a varias alumnas. Así se lee en la resolución del expediente disciplinario (con la signatura 8/2025) que la UCM abrió contra Monedero en febrero de 2025, después de que una estudiante denunciase al expolítico bajo el amparo del protocolo de la institución académica contra el acoso sexual y sexista. La resolución, con firma del pasado mayo, señala que del “periodo total de suspensión de un año impuesto mediante la presente sanción, ya han sido cumplidos seis meses con carácter de medida preventiva, por lo que dicho tiempo deberá tenerse en cuenta para el cómputo del plazo de suspensión acordado”. El Ministerio de Igualdad define el acoso sexista como cualquier comportamiento o actitud discriminatoria basada en el sexo de una persona.

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 El fundador de Podemos recibió una denuncia del entorno académico hace un año, después de que salieran otras acusaciones dentro del partido  

La Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha suspendido de funciones durante un año al profesor y fundador de Podemos Juan Carlos Monedero “por la comisión de una falta muy grave” de acoso sexista a varias alumnas. Así se lee en la resolución del expediente disciplinario (con la signatura 8/2025) que la UCM abrió contra Monedero en febrero de 2025, después de que una estudiante denunciase al expolítico bajo el amparo del protocolo de la institución académica contra el acoso sexual y sexista. La resolución, con firma del pasado mayo, señala que del “periodo total de suspensión de un año impuesto mediante la presente sanción, ya han sido cumplidos seis meses con carácter de medida preventiva, por lo que dicho tiempo deberá tenerse en cuenta para el cómputo del plazo de suspensión acordado”. El Ministerio de Igualdad define el acoso sexista como cualquier comportamiento o actitud discriminatoria basada en el sexo de una persona.

La documentación revela que, efectivamente, el vicerrector Julio Benacloche firmó el 17 de marzo de 2025 que se tomase como medida cautelar “la suspensión de las funciones del profesor Juan Carlos Monedero”, que se alargó seis meses, hasta el 25 de septiembre, el tiempo máximo que se puede imponer esta medida preventiva. Después de esa fecha, el expolítico regresó a las aulas.

Este periódico ha contactado con Monedero, que ha declinado hacer declaraciones y ha remitido a su abogada para que respondiese a las preguntas. Al cierre de la edición de este lunes, este diario no ha logrado hablar con ella.

La UCM envió el expediente disciplinario en abril del año pasado a la Fiscalía, pero el ministerio público archivó el procedimiento penal al no apreciar delito “contra la integridad moral”, aunque calificó la presunta actuación del profesor como “improcedente”, “fuera de lugar” y “reprochable moralmente”. Fuentes jurídicas relataron a este periódico que el expediente de la universidad recogía los testimonios de varias alumnas contra el docente, al que atribuyen comentarios soeces y despectivos. Una estudiante afirmó que Monedero le dijo que tenía “cara de zorra”. También se apunta que, a quienes querían ser madres, les dijo que aspiraban a ser “vacas lecheras”.

Preguntada la universidad por la resolución, por si ya se ha ejecutado o implica que Monedero pueda seguir su trabajo académico de investigación, la institución no ha querido responder a este periódico. “De acuerdo con la normativa vigente en materia de protección de datos, la universidad no facilita ni confirma datos personales relativos a terceros”, ha contestado este lunes una portavoz de la Complutense.

La sanción disciplinaria que la UCM ha interpuesto contra Monedero está prevista en el artículo 96 del Real Decreto Legislativo de 2015 de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, que penaliza toda actuación que suponga discriminación y acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad, orientación sexual, identidad sexual, características sexuales, lengua, opinión, lugar de nacimiento o vecindad, sexo o cualquier otra condición, circunstancia personal, social, expresión de género, características sexuales y el acoso moral y sexual.

Las acusaciones contra Monedero en el entorno universitario salieron a la luz en febrero de 2025, cuando la Complutense adelantó a EL PAÍS que tenía abierto un expediente contra el profesor por una denuncia interna de acoso sexual a una estudiante en el campus de Somosaguas, donde el fundador de Podemos impartía clases de Ciencias Políticas. La UCM también indicó a este periódico que desde el principio dio credibilidad a la víctima y que estaba a la espera de que la Inspección de Servicios evaluara los informes presentados sobre la acusación y tomara una decisión: trasladar la denuncia a la Fiscalía, imponer una sanción temporal al acusado o archivar el caso.

Pocos días después de esto, Juan Carlos Monedero dejó de dar sus clases de Teoría Política Contemporánea en el Doble Grado de Derecho y Ciencias Políticas y Teoría Práctica de las Democracias en el Grado de Relaciones Internacionales. El cese ocurrió por iniciativa del profesor, que solicitó una baja laboral que le fue concedida por la Complutense, según indicaron fuentes universitarias y confirmó él mismo después en sus redes sociales. No obstante, la facultad en la que daba clases publicó un comunicado donde no aparecían estos detalles y explicaba que el cese era “una medida” con el objetivo de que “la actividad académica en estos grupos pueda desarrollarse con normalidad”. Monedero regresó semanas después, pero fue entonces cuando la UCM tomó las medidas preventivas de cesar sus funciones como profesor. La universidad nunca ha hecho pública esta decisión.

La investigación de la universidad provocó una cascada de acusaciones contra el expolítico en las redes sociales y en diversos medios de comunicación de alumnos de la Facultad de Políticas. Estas publicaciones aluden a que era “vox populi” desde hace años que el fundador de Podemos “intentaba seducir” y acosaba a estudiantes. Monedero siempre ha negado cualquier tipo de acoso y ha apuntado a que todo se debía a una campaña que, desde hace años, se ha orquestado contra él para que dejase de dar clase en la UCM.

Este escándalo destapó también la opacidad con la que la UCM actúa ante las quejas y denuncias internas de acoso que recibe. De hecho, se niega a informar de los casos que conoce desde 2016, pese a que los diferentes protocolos señalan que anualmente la institución debe publicar el número de docentes expedientados y el resultado de las investigaciones.

El terremoto del caso Monedero se desató a comienzos del año pasado en la esfera política, después de que Abc y elDiario.es destapasen que varias mujeres habían acusado internamente en Podemos al expolítico. Estas informaciones revelaban que la primera denuncia fue puesta por una mujer el 12 de septiembre de 2023 a través de un correo electrónico a la Secretaría de Feminismos de Podemos. La autora relataba que el fundador de la formación de izquierdas se dedicaba a “manosear e incomodar a mujeres jóvenes en entornos del partido” y que ese comportamiento también era conocido en el campus de Somosaguas de la UCM, donde impartía clases.

Podemos activó su protocolo y reenvió el escrito a la Comisión de Garantías, que a su vez ofreció a la denunciante una vía confidencial para iniciar un proceso de investigación interno, pero, según asegura la formación, no obtuvo respuesta. La segunda denuncia se transmitió de manera directa a través de miembros de la dirección de Podemos. En ella, la denunciante pidió a Podemos que retirase a Monedero de cualquier actividad orgánica.

Fuentes de la formación aseguraron cuando saltó el escándalo que “actuaron desde el primer minuto y apartaron a Juan Carlos Monedero de la actividad del partido en el momento en el que se tuvo conocimiento de testimonios de violencia sexual, en septiembre de 2023”. Pero no fue completamente así. El profesor de la Complutense siguió interviniendo en un chat de WhatsApp del Consejo Ciudadano Estatal (CCE), el órgano de dirección ampliado del partido donde se debaten las decisiones de la cúpula de Podemos.

El colectivo Xuntos por Galicia presentó ese febrero un escrito donde también acusaban a varios cargos de Podemos de encubrir el caso, pero la Fiscalía archivó la denuncia. Sobre las acusaciones de agresión sexual, esta señaló que “atendiendo al relato y a las diligencias practicadas”, las presuntas víctimas no denunciaron los hechos a pesar de que el ministerio público les dio la posibilidad de hacerlo, por lo que “no se puede afirmar que los actos a los que se refieren sean lo suficientemente claros para mantener racionalmente la imputación”. Y sobre el encubrimiento apuntó que “no se puede alegar que las denunciadas incurran en algunas de las conductas recogidas en el mencionado precepto”.

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